José Gil Gutiérrez, veterano bombero de Antequera ha fallecido esta madrugada al ser llevado por la tromba de agua cuando trabajaba con su equipo entre Campillos y Sierra de Yeguas, siendo encontrado su cuerpo sin vida, a primera hora de la mañana de este domingo 21 de octubre, a unos siete kilómetros del lugar donde el vehículo en el que iba se accidentó, según fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos.

Casado y con dos hijos, creció en la Plaza del Espíritu Santo, teniendo un hermano bombero que actualmente trabaja en Córdoba y que ayer se dirigió a Antequera para ayudar por la alerta roja.

José, que tenía 47 años, empezó su vida laboral en el Ayuntamiento de Antequera, formando parte del recordado equipo de extinción de incendios, fue voluntario de Protección Civil, y desde que se abrió el Parque Comarcal de Bomberos en 2002, trabajaba en él, aunque llevaba cerca de 25 años como profesional.

Sus propios compañeros y efectivos de la Policía Local encontraron su cuerpo sin vida con los primeros rayos e luz de esta mañana, tras una larga noche en la que era imposible buscarlo.

El Ayuntamiento de Antequera ha decretado tres días de luto ante la pérdida de un vecino que dio la vida por los demás, muriendo en acto de servicio. Sus compañeros no se lo podían creer, teniendo que seguir ayudando a los pueblos que reclaman su ayuda por los grandes daños producidos esta madrugada.

 

 

 

 

 

El vehículo que él mismo conducía salía del Parque de Bomberos de Antequera a un servicio sobre las 2 de la madrugada, volcando en la carretera entre Campillos y Sierra de Yeguas. 

Al parecer, los otros dos compañeros pudieron agarrarse al camión, pero él no pudo y fue llevado por la corriente de agua formada por la intensa lluvia que, por ejemplo, solo en el embalse de Guadalteba, han caído 306,90 litros en las últimas 24 horas, según la Red Hidrográfica del Sur.
 
Una vez conocido el percance, fuerzas de seguridad y emergencia intentaron la búsqueda, pero hasta que no salió el sol no pudieron encontrarlo, sin vida, a cerca de siete kilómetros del accidente y cerca del propio parque de bomberos.
 
El Ayuntamiento preparó el Plan de Emergencias ante la alerta roja

A mediodía, tras la reunión entre administraciones, el alcalde de Antequera, Manuel Barón, manifestaba que se trataba de su segunda peor noche como máximo responsable de la ciudad: “Yo he vivido dos noches complicadas, una fue fuera de Antequera en Estambul y creía que no iba a vivir otra complicada y ha sido ésta en Antequera. Fue una noche dramática, trágica con el desgraciado conocimiento del fallecimiento de José, la noche se convirtió desgraciadamente en trágica”.

El dispositivo se preparó a medianoche: “Estábamos en contacto con Julio Maqueda y Ángel González, delegado del área y sobre las 11 de la noche viendo lo que estaba pasando en Campillos me llama Julio Maqueda y me dice que hay que advertir la preemergencia".

La preemergencia es "avisar a todo el mundo para que esté preparado, pero sin citarlos. A la hora decidimos activar el gabinete de crisis e irnos a la sede de Protección Civil, llamar al inspector jefe de la Comisaría de Policía, bomberos, Policía Local, Protección Civil… la Guardia Civil no porque ya estaba toda desplazada en Campillos".

A partir de ahí "empezamos a preocuparnos porque si el efectivo de la Guardia Civil ya estaba en Campillos y nosotros teníamos los efectivos que teníamos, con la mitad de efectivos que normalmente tenemos… Y vino lo más gordo, aunque tardó en venir en Antequera porque en Bobadilla entró muy rápido".

Esta tormenta "ha tenido una situación que nunca jamás se había dado que es una tormenta grande que se mantiene en el mismo sitio durante 3 horas y se va autocargando de más agua porque va cogiendo toda la humedad del Mediterráneo y la va metiendo para adentro".

El drama es que las tormentas pueden hacer mucho daño, pero van pasando. "Ésta, no; ésta se quedaba en el mismo sitio siempre, se quedó en Campillos y Bobadilla Estación".

En torno a las 4 de la madrugada, "se desplazó hacia Antequera, aunque menos mal que en Antequera no se quedó, el Torcal está ahí es nuestro eterno aliado, es una barrera de protección meteorológica para la ciudad".

Cayó mucha agua en Antequera, "pero no causó ningún daño porque no hubo ningún aviso de la Policía". Y después, supervisaron todos los barrios, con todo en orden, pero recibieron el aviso de la desaparición de un bombero.

Y a primera hora de la mañana se confirmó lo peor: "El hecho de dramático de perder a un bombero antequerano, un servidor público que cuando iba a hacer un servicio en Sierra de Yeguas le sorprendió una bocanada de agua de un arroyo desbordado que casi tumbó un camión de bomberos y desgraciadamente lo hemos perdido”.

Durante toda la madrugada, estuvieron prevenidos y actuando en Antequera: Protección Civil, Policía Local y Nacional, "lo que habría un dispositivo de unas 40 personas seguro”, a las que se sumaban bomberos y guardia civil que estuvieron atendiendo a los pueblos de la Comarca.

Tres días de luto oficial por la pérdida trágica del bombero

“Estas cosas parece que nunca le van a pasar a uno cuando es alcalde de su ciudad. Que muera alguien en acto de servicio y que sea alguien de Antequera, lógicamente tenemos que rendirle el honor y la pleitesía que se merece. Qué mínimo que se declaren 3 días de luto oficial en la ciudad”.

Tras la interminable noche, precaución hasta las 6 de la tarde de este domingo: “Espero que no llueva porque ya estamos haciendo labores de máquinas mixtas para la limpieza en Bobadilla Estación".

Desde esta tarde, Aguas del Torcal "ya empieza a baldear, sobre todo los primeros servicios públicos en los que mañana actuarían serían el Centro de Salud y el Colegio Félix Rodríguez de la Fuente".

En la reunión de coordinación donde están la Diputación, Junta de Andalucía, Infoca, 112… "les he dicho que son tantas cosas que Bobadilla Estación lo haremos con medios propios municipales y que tanto el 112 como Infoca que vayan a Campillos y Teba que allí harán falta. En Antequera se basta sola para poner al día a Bobadilla Estación”.

 

 
Despliegue de todas las administraciones desde por la mañana
Tras el inicio del operativo por parte del Ayuntamiento de Antequera, a media madrugada se trasladó al Parque Comarcal de Bomberos, por el que pasaron epresentantes de las diferentes administraciones públicas, empezando el alcalde de Antequera, Manuel Barón, que había estado toda la noche, a los que se les unió el presidente de la Diputación Provincial, Elías Bendodo; la delegada del Gobierno, María Gámez; el subdelegado del Gobierno Andaluz, José Luis Ruiz Espejo; la consejera de Interior, Rosa Aguilar;  el responsable del Consorcio, Francisco Delgado y la propia presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.
 
“En primer lugar queremos mandar nuestras condolencias a la familia de José. Se las hemos podido trasladar directamente a su hermano que está aquí con nosotros y que como saben es también bombero en Córdoba",  apuntó la Presidenta.
 
Y el agradecimiento "a todos los cuerpos y fuerzas de seguridad: Protección Civil, Bomberos, la propia Guardia Civil… todos los efectivos que a lo largo de la noche en todos los rincones de Andalucía han estado poniendo su vida al servicio de ayudar a los demás y desgraciadamente tenemos que lamentar la víctima de José y así se lo hemos hecho llegar a su familia todo el agradecimiento de todas las instituciones y sobre todo de todos los andaluces. De alguien que ha entregado su vida por ir a recatar y salvar a los demás”.
 
También compartió que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado su "más sentido pésame" a la familia y compañeros, dando el "ánimo y apoyo a los afectados y a los efectivos de emergencias".
 
"Ha habido núcleos donde lo que ha caído en 2 horas, caso por ejemplo de Ardales, es el equivalente al 70 por ciento de lo que cae un año bueno en la provincia de Huelva o la de Sevilla. Estamos hablando de 377 litros en 2 horas en Ardales", destaca Díaz.
 
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