Dos siglos después de la visita del rey Alfonso XII en 1885 y del primer proyecto de museo por el ministro de la tierra Romero Robledo en 1898, 37 años después de anunciarse el actual proyecto y seis años después de ser Patrimonio Mundial: se abren las puertas del Museo de los Dólmenes de Antequera.

La inauguración está prevista a las 17 horas de este miércoles 16 de marzo de 2022, a cargo del presidente andaluz Juan Manuel Moreno, quien junto a un centenar de invitados podrán visitar por primera vez las cuatro exposiciones que abren el edificio.

En 1885 el monarca Alfonso XII, invitado por el ministro antequerano Romero Robledo, marcaron la necesidad de construir un museo para Menga, pero se quedó en proyecto.

Un siglo después, la visita en 1984 del que fuera director general de la Unesco, Amadou-Mahtar M’Bow, alentó a la ciudad a promover a los Dólmenes como Patrimonio Mundial de la UNESCO. 

Nuestro director Ángel Guerrero acompañó a la comitiva municipal donde comprobó y entrevistó a M'Bow, quien se emocionó al ver lo que el hombre construyó en Antequera.

Esta idea se tomó formalmente el 17 de mayo de 1985 por la Junta de Andalucía, cuando su entonces director general de Bienes Culturales, Bartolomé Ruiz González (hoy director del conjunto arqueológico), presentó el proyecto básico de ordenación general del Conjunto Arqueológico.

Pero hay una fecha vital para que este museo se abra: el 15 de julio de 2016, fecha en la que la UNESCO nombra Patrimonio Mundial al Sitio de los Dólmenes tras un estudio previo donde exige que se mejore el edificio museístico, disminuyendo una planta y cambiando por completo su exterior.

 

 

Las cuatro exposiciones: ver por primera vez los tesoros de la Cueva del Toro y los materiales encontrados en los tres monumentos

Una vez que se inaugure el museo, se podrán visitar las cuatro primeras exposiciones. La primera nada más entrar bajo el nombre Cosmovisión en honor al arqueofísico Michael Hoskin, quien demostró la excepcionalidad del Dolmen de Menga al estar alineado a la Peña de los Enamorados, en vez de al sol como el resto de dólmenes europeos; así como el del Romeral al Torcal.

Una segunda dedicada a los hermanos Viera, destacados investigadores que aportaron descubrimientos a la arqueología del lugar sumando el hallazgo del resto de dólmenes. Ésta ambientará los trabajos de hace un siglo.

En la Sala Gómez Moreno, en honor a quien analizó profundamente los tres monumentos funerarios, se exhibirá por primera vez todo el material que se encontraba en los monumentos megalíticos de Menga, Viera y Romeral, que a principios del siglo XX fueron trasladados a Madrid, Granada y Málaga; y hasta ahora no se llegaron a ofrecer para poder verlos.

Y en la planta baja, otra sala que lleva el nombre del poeta José Antonio Muñoz Rojas albergará obras de arte contemporáneo y fotografías de Raúl Pérez sobre el paisaje de las Tierras de Antequera, formado por las poblaciones próximas al conjunto dolménico. También habrá una recreación del poeta andaluz con un retrato del artista Cristóbal Toral.

Un día donde habrá recreaciones ambientadas en las actividades anuales del recinto en el interior del edificio, a la espera de saber si el tiempo acompaña y se pueda diisfrutar de los ventanales que se alinean a la Peña de los Enamorados y el Dolmen de Menga.

 

37 años después, se abre el museo que iba a ser la aportación de Antequera a la Expo'92 de Sevilla

Llega el día esperado desde el año 1985: el Museo de los Dólmenes de Antequera abrirá sus puertas 37 años después que se anunciara el proyecto y 31 desde que comenzaran unas obras que han tenido un calvario de cambios de finalidad, presupuesto y diferencias políticas.

La evaluación técnica previa al hito de Estambul de la Unesco dejaba claro que se daría el sí a la inclusión en la lista mundial si se adaptaba el edificio al entorno formado por la línea visual entre la Peña de los Enamorados y el Dolmen de Menga.

Y se ha conseguido tras la última inversión de 4,5 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía con fondos europeos, con los que se ha transformado su fachada y habilitado el interior para espacio museístico, de conferencias y punto de investigaciones universitarias.

Un museo que será el inicio de la visita al campo arqueológico desde el que hay ventanales con vistas directas a la Peña de los Enamorados y el Dolmen de Menga. En él, además de las visitas turísticas, hay una sala para congresos con el objeto de ser un centro referente investigador y científico andaluz en el terreno del estudio de la prehistoria desde el Sitio de los Dólmenes de Antequera.