Tras una vida dedicada y entregada a la Enseñanza, amplía su implicación con su parroquia, la de La Trinidad. Dirige un grupo de oración que ha participado en el Congreso de Solidaridad Internacional Trinitaria (SIT) que preside el recordado sacerdote Antonio Aurelio, celebrado en Roma los días 25 y 26 de abril.

Desde 1977 vive en Antequera donde durante 39 años ha estado de maestro en el Colegio San Francisco Javier La Salle, cuyos conocimientos y forma de enseñar a sus alumnos han dejado huellas en varias generaciones. Terminó siendo director del centro lasaliano hasta que se jubiló. Desde que vive en nuestra ciudad, está muy ligado a su parroquia, La Trinidad, donde es miembro del consejo parroquial y participa en los departamentos de Liturgia, Confirmación, Economía, página web y la comisión actual de la reforma interior del templo del que es su presidente. “Tras la mejora del exterior, ahora toca el interior, donde aún quedan secuelas del incendio. Por ejemplo, el cuadro de Santa Inés, patrona de los trinitarios, pasará a su lugar de culto, entre otros cambios que queremos comenzar en breve”.

Además, es asociado de la Comunidad de La Salle de Antequera y forma parte de “Signum fidei”, de los seglares de La Salle, una comunidad de cristianos comprometidos desde donde sintió la necesidad de implicarse con “mi parroquia, una iglesia abierta gracias a los religiosos trinitarios”.

Le entrevistamos tras el viaje a Roma que surge “hace dos años, ya que se iba a celebrar en el año 2020, pero la COVID-19 lo paró. El presidente Antonio Aurelio quería que participara toda la comunidad trinitaria y en Antequera vimos la oportunidad de acudir un grupo de reflexión que tenemos, que nos reunimos al menos una vez al mes, donde tras orar, hablamos y reflexionamos sobre el carisma trinitario”.

Una representación, la más numerosa del mundo. “Decidimos ir nueve de Antequera, el grupo más numeroso del mundo en Roma, ya que han sido ciento veinte personas y de ellas nueve éramos de aquí”. Al estar en La Trinidad, participan del espíritu del SIT, Solidaridad Internacional Trinitaria. “El SIT es una organización que surgió en 1999 para actualizar el camino de rescatar a esclavos”. Además de actuar en la cárcel de Archidona como hacen desde Antequera, mantienen el espíritu que Antonio Aurelio trajo de su presencia en Sudán que llevó al surgimiento del SIT. “En Sudán se puede comprar hoy a un esclavo por 20 euros y si son mujeres y jóvenes, mejor para los que tratan con estas personas para venderlas luego”.

Le preguntamos por el mosaico de 1210 donde se recoge a un cristiano y un musulmán acogidos por parte de la orden religiosa. “Aquí todos somos hijos de Dios, se busca la libertad religiosa. En 1198 fue cuando nuestro fundador, San Juan de Mata, en la Consagración de una misa vio a un Cristo que liberaba a un cristiano y a un musulmán, por lo que quiso crear una comunidad religiosa para liberar esclavos, sin distinción de creencia alguna y con el SIT se recupera la esencia de la orden fundacional”.

Por tanto, no es algo sólo para católicos y cristianos. “La organización busca la libertad religiosa en todos los ámbitos tras conocer lo que se está padeciendo en muchos países. Hay persecuciones porque hay gente que quiere estar por encima de los demás. El periodista de ABC en China, Pedro Díez, compartió que allí se ha pasado a una dictadura personal, se está radicalizando y eliminando poco a poco a los que no piensan o creen igual que ellos”.

¿Y dónde hay estas persecuciones en el mundo?: “Lamentablemente cada día en más sitios. En Israel, Jerusalén sólo quiere a hebreos. Lo mismo está pasando con otras religiones en Siria, Libia, Irak, Palestina, Gaza, Pakistán, Nigeria, Turquía, Taiwán, India, Cuba, Arabia Saudita, Bahrehin, Qatar, Emiratos Árabes entre otros. Y esto lleva a que si no hay libertad, no hay diálogo y hay persecución”.

¿Un regreso al siglo IV con aquellas persecuciones a los mártires cristianos en la fe? “Se está viviendo una nueva época en pleno siglo XXI, con una falta de dignidad humana. Se contabilizan en 300 millones de cristianos, los perseguidos en el mundo”. ¿Por qué motivo? “Por temas políticos, pero utilizando la Religión. Nos pasa que estamos en una deshumanización de la sociedad”.

¿Y qué se puede hacer para afrontarla? “Comprometiéndonos todos. Tenemos que decir a la gente lo que pensamos y escuchar. Nos falta, hemos perdido la dinámica de la escucha. No sabemos escuchar, queremos siempre escuchar lo que queremos. El diálogo es lo que construye una sociedad. Si antes de escucharte, sé lo que te voy a decir, no hay nada que hacer. Es un problema que cada vez está más presente en todo nuestro día a día”.

 

La respuesta de los trinitarios

En una etapa de nuestra historia donde la falta de vocaciones, unida al laicismo de nuestras vidas, está llevando a la desaparición de órdenes de siglos de historia, ¿cómo lo afrontan los trinitarios? “Se han abierto al laicado porque no hay otra por falta de vocaciones. Tienen pendiente fomentar más la familia trinitaria en cuyo proceso están. Todos tienen el carisma de revelación y de seguir con sus principios”.

¿Y cómo están en Antequera? “La orden está garantizada porque Antequera es muy importante para ellos, además tenemos aquí la sede de Prolibertas, el servicio a la cárcel de Archidona y las obras que tenemos previstas hacer en el interior del templo”.

¿Cómo es su misión en la cárcel?: “Hay muchos antequeranos, presos allí, que están olvidados. Estarán porque habrán hecho algo mal, pero necesitan reisentarse para volver a su vida cuando cumplan la condena. En la cárcel ofrecemos nuestra mano y viene voluntariamente el que quiere. La pandemia paró nuestro plan de escucha y autoestima que estamos retomando”.

De nuevo la escucha. “Para escuchar lo primero es estar preparado y saber escuchar, pero si no sabes escuchar... Por ejemplo, ¿por qué antes la gente se confesaba más? Porque necesitaban alguna persona que les escuchara. Aquí, en La Trinidad, se está confesando más gente porque siempre hay una persona para escucharlos, lo que no podemos es poner un horario para confesarse...”. 

 

 

El viaje a Roma por el congreso del SIT

¿Qué fue antes: saber lo del congreso trinitario o la audiencia con el Papa? “No hemos ido por el Papa, lo hicimos por la reunión trinitaria del SIT. Yo era el único que lo sabía, pero preferí que no se supiera para quienes fueran lo hicieran convencidos de acudir a un encuentro sobre la realidad de la persecución religiosa en el mundo. Luego, el Viernes Santo antes de partir, les dije que íbamos a ver al Papa, pero no sabían lo de la audiencia privada, eso fue algo que dejamos para conocerlo horas antes”. 

¿Y cómo fueron esos momentos? “Pedí que se prepararan para poder saludarlo, cada uno del grupo pudimos hacerlo y tener unas breves palabras con el Santo Padre y expresarle y pedirle su bendición para nosotros, nuestras familias y comunidades. Y  cómo no, para Antequera, entregándole un especial de Semana Santa 2022 de El Sol de Antequera que Luisa seguro te dará con más detalle porque fue quien se lo entregó y la que más tiempo estuvo hablando con él”.

¿Cómo han sido esos dos días intensos? “Un congreso para reflexionar y compartir cómo es la realidad de los perseguidos por la fe. Ha sido una experiencia que nos llenado el poder escuchar testimonios de personas que viven en países perseguidos. Y lo del Papa ha sido un espaldarazo a la misión trinitaria, un reflejo de reconocer lo que hacen por los perseguidos”.

¿Y cómo arreglamos lo de las persecuciones religiosas? “Somos cada vez más egoístas, hablamos de generosidad, pero el egoísmo nos puede. No sabemos escuchar y sólo vamos por nuestros intereses”. ¿No se puede ser moderno y religioso? “Cuando sufrimos creemos que Dios no sabe nada de esto. Los perseguidos saben que Dios está con ellos, se sienten acompañados. No se puede enseñar la Religión en muchos países, además pierden subvenciones y otro tipo de ayudas. En Nigeria no se puede tener propiedades, y así multitud ejemplos que nos sorprenderíamos”.

No hace falta ir a un país donde se persigue para sentir ese egoísmo. “En Antequera, por ejemplo, hay una Iglesia anclada que tiene que despertar. Hay que abrir las puertas, los jóvenes no participan y no le invitamos a que lo hagan. En las reuniones del sínodo que hemos tenido, entre otros puntos, se ha expuesto que se han perdido dos generaciones que vayan a misa. Decía La Salle que “yo no voy a misa porque soy bueno, sino porque quiero ser bueno”. Nos toca reflexionar y actuar”.

¿Hay que ser perseguido para valorar ser cristiano? “El problema de Europa es que al no haber persecución... no se tiene en cuenta, pero hay un laicismo muy grande, vivimos al día, en la sociedad del bienestar”. ¿Y cómo podemos cambiarlo? “Podríamos dar a conocer nuestra realidad y lo que pasa en estos países. Luego, tras concienciarse, orar por ellos. Y, cómo no, colaborar de forma activa. En Polonia, piden voluntarios para ayudar en la frontera con Ucrania; pues hay que ir. También se puede ayudar económicamente para quienes estén en esa situación, puedan llevar su misión y sobrevivir”.

Volviendo al congreso del SIT, ¿qué le ha aportado personalmente a Simeón Martín? “A mí, tras haber estado muchas veces en Roma, ésta ha sido muy profunda, con un encuentro muy enriquecedor de experiencias, con mucha oración y ganas de cambiar la situación”. Y qué nos puede compartir de las conclusiones: “El Papa Francisco nos invita a creer y actualizar el carisma trinitario de liberación. Es vital luchar por la libertad religiosa y la dignidad humana porque la libertad religiosa y la paz caminan juntas. No hay paz sin libertad, ni libertad sin paz. La orden trinitaria siempre descarta el ejercicio de la fuerza porque la Paz es un don de Dios”.

¿Son muchos los perseguidos? “Pues mira, nos dieron la cifra de 300 millones de cristianos que no pueden vivir su fe libremente. Hay que buscar la paz a través del diálogo. Es cuestión de todas las religiones. El diálogo tiene que darse con apertura y respeto. Los perseguidos son testigos libres de la belleza del acontecimiento cristiano”.

El SIT, algo que está dando un vuelco a la orden trinitaria. “El SIT se centra en la libertad religiosa como un derecho universal. En este organismo está implicada toda la familia trinitaria. El Papa Francisco nos dijo que “por desgracia, nuestros tiempos están señalados por innumerables ejemplos de persecución, hasta el martirio incluso como aquellos siglos de persecuciones cristianas en la época del Imperio Romano”.

Por cierto, Antequera se ha hecho notar: “Hemos intentado saber estar en el momento y hemos llevado mucha alegría al grupo. Hemos sido muy antequeranos, allí se hablaba del grupo de Antequera. Nos sentimos orgullosos de decir que éramos de Antequera”. En su caso, es el segundo Papa al que ha podido saludar personalmente. “El anterior fue Juan Pablo II, también en Roma, en el Aula Magna Pablo VI. Fue diez días antes de morir, casualmente la última audiencia pública que hizo. Me quedo con que no me dejaba con sus manos a pesar de su enfermedad, el cardenal pedía que le dejara, pero le quería pedir tres deseos y hasta que no terminé, él no me soltó de las manos”. ¿Qué diferencia con el actual? “Nuestro actual Papa es distinto, más cercano. Físicamente lo vi mal, como ya hemos visto estos días que ha tenido que ir en silla de ruedas, pero mentalmente muy fuerte, tal y como le escuchamos en público. Le llevé también tres deseos: uno personal, otro por Antequera y un tercero por mi nieto de dos meses”.

Un encuentro donde han podido ver a un viejo conocido de Antequera. “Antonio Aurelio es un hombre de Dios, muy capaz, está en todo, es muy inteligente. Es consejero general de la Curia Trinitaria y presidente del SIT. Sin él, ni se hubiera celebrado la reunión, ni hubiéramos participado de todas partes del mundo y entre ellas de Antequera”. ¿Qué le dijo tras volver a verle? “Pues mira, te voy a leer lo que me mandó: “Quiero aprovechar la presencia de un representativo número de antequeranos en el Congreso sobre la Libertad Religiosa que hemos tenido en la Sala del Sínodo del Vaticano, para enviar un saludo y un agradecimiento reconocido. Efectivamente, el 25 y 26 de abril, nos pudimos encontrar personas de más de quince países diferentes para reflexionar sobre la falta de libertad religiosa en el mundo y escuchar testimonios de personas que sufren esa falta de libertad. Han sido unos días de mucha convivencia y mucha oración.

Especial el encuentro privado con el Santo Padre Francisco donde nos recordó que sin libertad no hay paz, especialmente sin libertad religiosa la relación de los pueblos no será verdadera. Los antequeranos, capitaneados por Simeón Martín, han dejado su huella de alegría y apoyo a este gran problema de la persecución religiosa, que como recuerda el Papa, actualmente el cristianismo es la religión más perseguida del mundo. ¡Gracias a Antequera por estar siempre presente en las convocatorias que Solidaridad Internacional Trinitaria (SIT) hace para reflexionar sobre la persecución religiosa”.

Le llegaba el mensaje cuando se desplazaba a la zona conflictiva de Ucrania para desde el SIT con Cáritas ayudar a las personas que lo necesitan. Un ejemplo más de un sacerdote que tuvimos la suerte de tenerlos varios años en nuestra ciudad y que mantiene lazos de unión con su familia trinitaria. Familia a la que pertenece Simeón Martín, otro apóstol de la Fe en la Antequera del siglo XXI. Padre y maestro, compañero en La Trinidad para toda Antequera y para toda iniciativa que surja de esta ciudad. Una entrevista de un encuentro que pasa a nuestras efemérides de nuestra Historia.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 7 de mayo de 2022. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).