Si siempre nos ha atraído lo relacionado con Antequera, este año, de tantas conmemoraciones, mucho más. Lo último que hemos encontrado, enviado por un lector, es un libro "Don Fernando de Antequera y la Romántica Caballeresca" del historiador levantino profesor Juan Torres Fontes, considerado una autoridad en la materia, habiendo obtenido innumerables e importantes distinciones, que avalan su trayectoria.

En el libro en cuestión se refiere al Infante, a la Orden de la Jarra y el Grifo, con una descripción minuciosa de diversos pasajes de la conquista y de la post-conquista de Antequera. Don Fernando procuró consolidar y, sobre todo, prestigiar su Orden de la Jarra y del Grifo, que de ser divisa de un infante de Castilla se eleva a divisa del nuevo rey de Aragón, y en donde se mantiene con sus hijos Alfonso V y Juan II y su nieto Fernando el Católico. El estandarte de su divisa, nos dice la Crónica de Juan II, "acompañó al infante don Fernando en sus campañas granadinas y fue llevado en lugar señalado en las procesiones celebradas para conmemorar el triunfo de Antequera. En la entrada oficial de las fuerzas cristianas en la villa, se portaban los pendones de la Cruzada, Santiago y San Isidoro de León, y a continuación las banderas de las armas del Infante y el ‘estandarte de su divisa’. Así, cuando poco después, el 14 de octubre de 1410, verifica el regente don Fernando su triunfal regreso a Sevilla, en el cortejo formado para su entrada figura en primer lugar un Crucifijo, al que seguían dos pendones de la Cruzada; a continuación la espada de San Fernando, alrededor de la cual marchaban los Grandes y ricoshombres que habían participado en la campaña; detrás, los pendones de don Fernando y de la Orden de la Jarra y del Grifo, quedando a su derecha los de Santiago, San Isidoro y el de San Fernando de Sevilla, y a la izquierda los pendones de los nobles; en su guarda, cerraban los hombres de armas."

Procuraremos dar a conocer otros pasajes tan interesantes como éste.