El sábado pasado se vio una vez más que la zona del Paseo Real es la preferida por los vecinos. Próxima, no hay que ir en coche, a un paso de todo y con amplio espacio. Un récord en forma de bienmesabe y música en directo se encargó de todo lo demás.

Siempre hemos escuchado a nuestros mayores decirnos que los domingos, se iba al Paseo a escuchar el concierto de la Banda Municipal de Música. Y de ahí los recorridos entre la Negrita (hoy San Luis) y el propio Paseo. Estos se alternaban con el paso por calle Infante don Fernando, con los puntos de prensa, los bares y el ir y venir a los cines: el Ideal y El Torcal.

El sábado se demostró que con originalidad y poco presupuesto, se puede conseguir un éxito como el que obtuvieron los de la Cofradía de Abajo. El ver a gente de nuestro día a día, elaborando un Bienmesabe, sirviendo en la barra y cantando, son logros  que consiguen éxitos como el del pasado sábado.

Como pasara en la Real Feria o transcurra a final de octubre con la fiesta de aniversario de Proyecto Humano, se demuestra que el Paseo tiene que tener más vida. Ese templete de la música debe usarse más y mejor. Montar barras provisionales o estudiar algún quiosco fijo para completar la oferta de los restaurantes y terrazas próximas.

No es cuestión de montar actividades todas las semanas, pero quizá al menos una vez al mes. En octubre, el mantecado más grande, en noviembre, Halloween, en diciembre la Navidad, en febrero, los enamorados... en abril una pasarela de moda. Ideas que no falten.

Por otro lado, la implicación del comercio local. Esta vez fue Piobiem, lo dio todo y puso más de 18 metros de buen sabor a beneficio de una cofradía. Dio vida a la tarde del sábado. Y qué decir de los cofrades de Abajo. No recordamos una actividad con tanta gente dentro y fuera de la barra. 

Se desbordaron, no daban cabida, pero lo más importante, despertaron el espíritu de la Airosa que tantas noches llenó nuestras ferias. Cierto es que la vida lleva a ser muy complicado contar con un amplio número de cofrades en una barra de feria; pero en un día, como demostraron, sí que se puede.

Las cofradías son algo más que procesiones y el sábado se volvió a demostrar. Seguramente muchos de los jóvenes no habrán oído hablar de la Airosa, pero su espíritu está presente en toda actividad que desarrollen los de Abajo.

Ahora que la Magna nos ha puesto en el mapa cofrade del turismo andaluz, ojalá lo del bienmesabe sirva también para recuperar el espíritu de hermandad que afloró en las cofradías en los años 80 con ese mágico 1988 como el quizá año cofrade más brillante de nuestra reciente historia.

Hoy se tendrán muy buenas ideas con los medios que se disponen, pero antes la Magna era la procesión de tu cofradía y la lista de espera se formaba para ver quién ayudaba a montar una caseta para recaudar dinero para evitar que se cayera parte de la iglesia-sede.

Que todo sea sumar y no restar, o actualizar. Sería como los conciertos de la Banda de Música de los domingos. No se trata de recuperarla, que ojalá se consiguiera, sino de volver a sentir el espíritu de la vida que tenía la zona del Paseo, aunque sea con otras iniciativas como la de un bienmesabe y un concierto de los Pacos que hicieron enloquecer a todos los que asistieron en la tarde de los sábados, esas que dicen que están muertas en esta ciudad de Antequera.