No habrá procesiones normales, las tradicionales, las que llenan de alegría a los cofrades, de júbilo a los niños, de ilusión a los jóvenes y de recuerdos a los mayores. No se cerrarán las calles por el paso de los cortejos procesionales. No se presentarán a niños ante su primera procesión. No se llorará ante el que ya no está. La de 2020 será una Semana Santa diferente. Es como si los cristianos volviéramos a las catacumbas, llamados a celebrarla en comunidad, en casa, por el móvil o la televisión. Esta pandemia del coronavirus no nos va a dejar ni a ir a la raíz de nuestra fe: los templos, el Sagrario físico desde donde partieron las procesiones.

La Semana Santa de Antequera de 2020, como la de toda España, no tendrá procesiones, tras 84 años con al menos una en sus calles. A pesar de ello, la Semana Santa es la celebración del Triduo Pascual, por lo que seguirá vigente, aunque sea en templos a puerta cerrada y por televisión.