Las calles y barrios de nuestra ciudad tienen el tesoro de personas anónimas, conocidas, pero que no están en las primeras filas de la sociedad, de colectivos, cargos, empresas, cofradías o en actos sociales. Son personas buenas, quienes mantienen la añorada vida de los vecinos que convivían puerta con puerta como si todos fueran una familia.

 

Así era María del Carmen García Sánchez, vecina de la calle del Toronjo, quien fallecía el 23 de diciembre a los 79 años, viuda que fue de don Enrique Villalón Martín. Se fue como era ella, sin hacer ruido, sin esperarlo.

 

Desde aquí, nuestro pésame a su hija, a su familia, a sus amigos, que como nosotros, la seguiremos esperando entrar por su calle, con su sonrisa, con su voluntad de ayudar a quien lo necesitara, sin esperar nada a cambio.