El pasado sábado 15 de febrero nos dejaba tras un amplio tiempo combatiendo con entereza su enfermedad, don Antonio Sánchez-Garrido Reyes, un caballero de la Antequera de mediados del siglo XX que siguió con el trabajo y valores de su familia y lo supo transmitir a sus hijos, nietos y a su negocio familiar.

Puntal de la empresa de distribución de bebidas que regenta hoy su hijo, Antonio apostó por Antequera como centro geográfico de distribución, como el tiempo le dio la razón. Desde aquí, nuestro pesar a su esposa, María José Lara Palomino; sus hijos: Ignacio, María José y Eduardo; sus hijos políticos: María Ángeles, Francisco y Emilia; nietos, hermanos y demás familia:El velatorio y la despedida en San Sebastián evidenció el cariño que su familia sabe conseguir generación tras generación, dejando atrás a un hombre que deja su huella y su legado a sus hijos.