El 16 de septiembre fallecía a los 90 años, doña Rosario Madrona Rivera, referente de la Antequera de la segunda mitad del siglo XX, quien estuvo al frente del Bar Madrona en calle Calzada y de su familia. Viuda que fue muy joven de don Manuel Romero Peláez, supo tirar para adelante del negocio y de su familia. Un ejemplo de buena y luchadora mujer.

Uno de los establecimientos que deja huella en nuestra memoria es el del Madrona de calle Calzada, hoy transformado por Charo Carmona en Arte de Tapas. Desde primera hora de la mañana, antes de que saliera el sol, ya estaban allí preparados para dar el café y el desayuno de la tierra a trabajadores y visitantes. 

Seguían con los almuerzos, a base de menú y carta basados en las recetas de siempre, las tradicionales, las de casa. Y así hasta que se ponía el sol. Luego en fin de semana y fiestas, lugar para quedar en familia y con los amigos.  “El Madrona” se convirtió en un referente para los de aquí y para quienes venían buscando la buena fama que consiguió.

Rosario, Rosarito para los amigos, fue un ejemplo durante más de medio siglo, siendo un referente y ejemplo a la constancia, al trabajo y llevar para adelante sus dos casas: su familia y el bar. Aunque de nombre y bautizada como Rosalía, conocida y querida como Rosario, era una mujer que mostraba su cariño a quien se acercara a ella.  No dejaba mostrar su dolor que tendría al perder muy joven a su marido, el recordado Manolo Romero. En 1994 fue elegida como Regidora de las Fiestas donde presumía de haber crecido en una familia donde la cocina era el pan nuestro de cada día.

Cuando la entrevistamos en 1994 nos confesaba que no se esperaba que hubiera pensado en ella porque su vida la basaba en “trabajar muchos años en la hostelería, antequerana, ayudando a sus amigos y a toda Antequera”.

Se mostraba emocionada y agradecida: “Me lo he pensado mucho, pero mis hijos me han ayudado bastante. Voy a ir como dice el refrán “como el niño con el primer juguete”. Pero me da cosa porque Antequera tiene muchas mejores mujeres para representarla... Espero desempeñar bien mi papel”, confesaba modestamente. En la entrevista publicada el 30 de julio de 1994 demuestra cómo era: sencilla, humilde, trabajadora... 

Aficionada a los toros, como lo fue su marido, fue patrocinadora del programa más antiguo de toros, “Ventanal Taurino” de la añorada Radio Antequera y mantuvo uno de los premios de la Peña Taurina los Cabales protagonizando los años dorados con Pepe Herero al frente de la misma. Le gustaban Manzanares, Espartaco, Ponce, Ortega Cano... se consideraba muy clásica y admiraba lo que la afición local hacía vibrar a los toreros al venir a la Plaza. En ese año fue  pregonero el productor de cine Juan Lebrón, y se estrenaba como alcalde Jesús Romero Benítez, tras dejar su puesto Paulino Plata Cánovas al ser nombrado consejero de la Junta de Andalucía.

 

Esquelas Rosario Madrona 02 

 

“Presumir de tener muchos amigos”

Se definía como “una mujer que lleva muchos años trabajando porque es lo que me enseñaron mis padres... Desde siempre, metida en estas cosas de la hostelería... Una mujer que puede presumir a estas alturas de la vida de tener muchos amigos en su tierra, de haber vivido una vida que le ha dado muchas alegrías, penas también muy grandes, las mayores que pueda alguien imaginarse, pero que, como hay que seguir viviendo, pues Dios me ha dado fuerzas, y aquí estamos...”.

Su trayectoria fue reconocida un año antes, en 1993, al darle el Ayuntamiento un “Efebo de Antequera” y un homenaje por parte de la Asociación del Comercio e Industria. En su proclamación como Regidora le pidió a sus paisanos: “Que me acepten como soy, que intentaré representarles lo mejor que pueda. Que pasen una gran feria, y que pongamos todos de nuestra parte para que sea así. Y que le pido a Dios mucha suerte para Antequera y que prosperemos comercial y turísticamente”. 

Se nos va una señora, una mujer, una gran madre, una amiga de todos. Deja su mayor legado, sus hijos: María Gracia, Andrea y Manuel; quienes le dieron sus nietos, su nueva gran alegría.

Descansa en paz una mujer que lo dio todo por su familia, por su tierra desde su negocio, un referente, faro de lo que hoy presumimos como atractivo comercial y turístico. La ciudad la nombró Regidora en 1994 y desde el día 16 de septiembre es nueva embajadora de nuestra tierra... allá en el Cielo.

 

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 25 de septiembre de 2021. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).