Palio tras palio, encuentross en esquinas, en cruce de caminos. Primero, la Virgen de la Vera Cruz, de los Estudiantes, los que cambiaron la forma de mecer y ofrecieron Duranes al resto. Luego, Piedad, que emprendió una unión con el Consuelo. Y en el mismo templo central de la Magna, el de San Sebastián, la Virgen del Mayor Dolor que tuvo que esperar en el Coso Viejo para encerrarse, pero que se encontró con Consuelo y Dolores.