El meritorio ascenso del BeSoccer UMA Antequera a la máxima categoría del fútbol sala español no tendría sentido sin la figura de su técnico Manuel Luiggi Carrasco. Este malagueño con apellido y sangre italiana se ha convertido a base de dedicación, entrega y mucho sacrificio en todo un referente de los banquillos. 

Cariñosamente conocido por sus jugadores con el apelativo de ‘Moli’, es hoy uno de los grandes protagonistas del deporte antequerano de los últimos tiempos por inculcar los valores del juego limpio y la deportividad allá por donde va. El técnico cumplirá este año su vigésimo quinta temporada al frente del conjunto universitario.

Consolidar un proyecto deportivo que priorice la formación académica por encima de los estándares que dictaminan la propia competición, aunando la vida universitaria con el deporte de elite, no es tarea fácil y eso lo saben de primera mano en el Besoccer UMA Antequera.  

Buena parte del éxito de que este equipo de fútbol sala haya sumado el segundo ascenso en su historia a Primera División se debe al tándem legendario que conforman Pedro Montiel y ‘Moli’.

Técnico y presidente han vuelto a confeccionar una plantilla con ADN ganador capaz de contagiar la ‘fiebre’ del fútbol sala a una afición antequerana que volverá a disfrutar el próximo curso de “la mejor Liga del mundo” en el Fernando Argüelles.

Conscientes de la dificultad que supone dar el salto de la categoría de plata a la élite y más si cabe, teniendo en cuenta que son un equipo recién ascendido, ‘Moli’ prioriza como objetivo principal la permanencia: “Tenemos que evitar los errores que cometimos el primer año que estuvimos en Primera División. La meta no es otra que mantener la categoría. Se antoja complicado, porque el nivel es muy alto”. 

La aventura en la elite del fútbol sala español implica una mayor responsabilidad y dosis de preparación en el plano físico y táctico para ser capaces, siempre desde el respeto, de plantar cara a equipos de la talla del Barcelona, ElPozo Murcia, Jaén Paraíso Interior o el Movistar Inter, ganador de las últimas cinco ediciones.

Una hazaña que “a veces, es difícil y acabas cometiendo errores porque el rival te obliga, porque suelen ser muy buenos. Pero, partiendo de esta base, nosotros con la misma humildad estamos intentando acoplar a gente para que haya un grupo competitivo que nos dé la opción de mantener la categoría”, resalta el técnico del conjunto universitario. 

No hay que olvidar que gran parte del grueso de jugadores de la plantilla practican ‘futsal’ por diversión, compaginando alta competición con sus estudios universitarios en la UMA. Algunos, como es el caso de Alberto Baena ‘Cala’ o Fernando Torres han pasado de jugar en la calle ‘pachangas’ entre amigos a debutar en Segunda, para estrenarse en cuestión de tres meses en Primera División frente al Jaén el 14 de septiembre. Todo en apenas un año.

“Conseguir el ascenso era algo impensable cuando perdimos la categoría hace dos años. Recuperarla otra vez con gente nueva, sin mucha experiencia en la categoría de plata, tiene mucho mérito. Todos los chicos han demostrado ser gladiadores,y sobre todo, gente responsable, comprometida y muy competitiva”.

 

 

Salto de calidad para el reto en Primera

La suma de éxitos de un equipo deportivo deriva directamente en la gestión interna del Club que suele asumir el presidente, y por otra parte, de la eficacia en el plano deportivo, cuya responsabilidad recae directamente en la figura del entrenador.

En esto último mucho tiene que ver Manuel Luiggi Carrasco. El malagueño cumplirá 25 temporadas al frente del banquillo universitario este año. ¿Su fórmula? Compromiso y pasión por su trabajo: “Para ganar debemos rozar la eficiencia técnica. Hay que estar más concentrado, entrenar con más esfuerzo, controlar todos los detalles para minimizar los errores: cómo defender los cinco para cuatro, saber frenar bien a un pivot... en resumen, una serie de conceptos para sobrellevar la diferencia entre el escalón que hay de Segunda a Primera División”

Mantener el bloque que consiguió el ascenso en junio tras derrotar al Betis en la gran final con el fichaje de algunos jugadores con sobrada experiencia en la categoría, ha sido la táctica empleada por el UMA Antequera para consolidar una plantilla de garantías capaz de dar “el 300 por cien para mantener la categoría”.

“Fichar a Ricardinho no te garantiza que te vas a salvar. El nivel es bastante alto. Nosotros somos un equipo humilde con una idea clara en mente: trabajar al máximo. Lo que sí puedo afirmar es que el fichaje de estos chicos, que son unos guerreros, nos aportará como aliciente el hecho de competir la categoría hasta el final para intentar conseguir el objetivo”, reitera el malagueño.

 

Valoración de los nuevos refuerzos

Este ‘perchelero’ de sangre italiana ha convertido al UMA Antequera en un rival temible, que luchará esta temporada contra los mejores equipos de España con un presupuesto muy inferior al de sus contendientes. 

Sin despilfarrar y siempre atendiendo a sus posibilidades, la entidad universitaria abrió la veda en el mercado estival con el fichaje de Alberto Saura, un jugador muy deseado por ‘Moli’ cuyo rol principal dentro del equipo será aportar solidez en defensa y ofrecer alternativas en ataque: “Me quedé maravillado de su juego cuando se enfrentó a nosotros en los campeonatos universitarios. Recuerdo que nos hizo bastante daño y dije ese jugador tiene que venir para acá".

El murciano aportará al equipo su versatilidad y experiencia en Primera después su paso por ElPozo Murcia y el Plásticos Romero Cartagena: “Es un gran pivot, un hombre fuerte con mucha habilidad, que a parte de defender también es un goleador, y que genera mucho peligro al rival. Puede ser una alternativa y complemento muy bueno de Miguel Fernández, porque en el momento que lo sustituya, siempre puedo meter el equilibrio ofensivo con Saura”.

Otra de las ‘perlas’ que se suma al esquema de ‘Moli’ es Luis García, “un joven de 20 años con una ambición tremenda por jugar en Primera defendiendo esta camiseta, con mucha pegada en ataque y bastante responsabilidad en defensa. Su fichaje es muy útil para el sistema y equipo que tenemos”.

No obstante, el gran ‘bombazo’ de este verano es sin duda alguna la incorporación de David Duque, conocido popularmente como ‘Nano’. Este jugador de 29 años fue determinante en el sector de promoción defendiendo la camiseta del Puertollano, poniendo contra las cuerdas en más de una ocasión a los universitarios en la primera semifinal: “Es muy completo, con muchos recursos y capacidad de liderazgo”.

A la polivalencia de ‘Nano’ se le suma el regreso a casa de Víctor Arébalo. Un ala-cierre malagueño de 28 años  con sobrada experiencia, que viene de jugar en Primera con el Osasuna.

 

El ‘Molismo’, la nueva religión

Manuel Luiggi Carrasco es al UMA Antequera lo que el ‘Cholo’ Simeone al Atlético de Madrid. No es descabellado afirmar que el malagueño ha inculcado entre la afición universitaria una nueva religión: el ‘Molismo’, y sino pregunten a algún feligrés si lo tienen cerca. La idea del partido a partido ha calado hondo en un vestuario ansioso por comenzar su segundo capítulo en la máxima división del fútbol sala español.

‘Moli’ afirma que “será una temporada complicada”, pero este equipo ha demostrado en infinitas ocasiones de la pasta que está hecho. ¿La permanencia? Sí, es el objetivo principal, pero... Y si por casualidad avanzamos rondas en Copa y podemos meternos en la final...

Nadie daba un duro por el Jaén hace unas temporadas y terminó dando la ‘campanada’, proclamándose vencedor del torneo del K.O.  Como es lógico no podremos saberlo hasta que arranque la competición, pero si hay algo claro es que este UMA promete guerra.

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