Nos informaba muy puntualmente “El Sol de Antequera” del nacimiento de Juan José, primer “antequerano”, a las 13.00 horas del día 1 de enero del 2022 en nuestro Hospital Comarcal de Antequera. Sus padres, Juan José Benítez Moreno y su madre Gema Vasco Valenzuela figuran como vecinos de “La Higuera”, ese pequeño pueblecito –considerado como aldea de Antequera por Google– situado en las inmediaciones de “El Torcal”. Juan José, el recién nacido, podrá sentirse orgulloso de haber nacido en nuestro hospital rodeado de las máximas atenciones y de la impecable dedicación de nuestro personal sanitario.

Pensaba escribir aquí algunos consejos para el pequeño Juan José, pero dejo este apartado en manos de sus padres que lo sabrán hacer mejor que yo, a medida que el pequeño vaya cumpliendo meses y años. Sólo me permitiré recordarle que sepa ser siempre de “La Higuera”, que presuma ser de allí y que se sienta orgulloso de sus padres. Sentirse seguro de sus orígenes es lo que da seguridad y perspectivas a esa vida que tienes por delante, Juan José. Has llegado a este mundo desorientado y titubeante cuyo futuro depende de ti y de las nuevas generaciones; tenéis la obligación de colaborar a hacer un mundo mejor… Debes ser siempre TÚ, Juan José. Siéntete orgulloso de tu familia y de “tu” Higuera. El mundo espera de ti muchas cosas, desde “La Higuera” o desde donde “toque”.

Y ahora, déjame contarte alguna anécdota personal relacionada con “La Higuera”. Hace ya algunos años, en mis vacaciones antequeranas, me gustaba explorar aquellas tierras próximas a “La Higuera”. Solía ir a “La Joya”, y, desde allí, pasearme por aquellos parajes próximos al Torcal. Y, ¿qué hacía yo por allí? Pues iba a descubrir la vida sana, a conocer nueva gente y a aprender; sí, ¡a aprender! La vida es un continuo aprendizaje.

Un día “descubrí” el suave y musical acento de las gentes del Torcal. Hablaban mucho más suave que los antequeranos, de habla dura y contundente. Y, desde ese día, subía por aquellos parajes a la búsqueda de esos nuevos acentos que me parecían tan musicales que quedaban grabados en mi grabadora de bolsillo.

Días más tarde saltó la sorpresa, como siempre en mi vida de “silencioso observador y aprendedor”. Me detuve a tomar un café, creo que en “La Joya”, y me atendió una chica joven, muy despierta, con el atractivo de su inteligencia personal y suave acento. Era obligado preguntarle de dónde era, y lo hice. ¿Es usted de “La Joya”? Su respuesta fue muy escueta: No. ¿Es acaso de Antequera? Nuevo no. ¿Es usted de “La Higuera”? Nueva respuesta: no. Soy de “más pallaílla”. Genial respuesta, aclarando que pallaílla es un modismo significando que la chica era de “de algo más lejos de la Higuera, pero no mucho más lejos (más “pallá”, para allá). Deduje que la chica me había respondido con su dulce acento no antequerano, pero con actitud de desconfianza típicamente antequerana.

Termino, Juan José, diciéndote que tú no eres de más pallaílla. Tú eres de “La Higuera”, tus padres viven allí. Presume de “La Higuera”, presume de tus padres, y no ocultes que naciste en el Hospital Comarcal de Antequera. Te corresponderá en el futuro seguir elevando el orgullo de nuestras tierras antequeranas y un día, bajando de tu Torcal hacia Antequera, descubrirás que se pueden contemplar otras montañasen plena Vega antequerana, y descubrirás sin proponértelo la Peña de los Enamorados, esa pequeña montaña que invita a la quietud…