Muy entusiasmados estábamos todos los que defendemos la vida cuando, recién inaugurada la legislatura, el ministro de Justicia, parafraseando a Miguel Delibes, afirmó “no hay nada más progresista en la vida que defender la vida”. Prometió una reforma en la “ley Aído” que saldría en el otoño de 2012. Más tarde, anunció el borrador para primavera de 2013 y ahora simplemente afirma que “muy pronto”.
 
Dirigentes del Partido Popular, como su secretaria general, afirman que “Ni siquiera hay una idea de lo que va a ser el proyecto” o “hay distintas voces”. Pero más censurable es la actuación de la vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, diputada por Málaga. No sólo por los gestos de desprecio hacia su compañera, Beatriz Escudero, cuando estaba haciendo su alegato a una moción del PSOE contra la reforma de la Ley del Aborto, sino porque abandonó su lugar en el congreso durante la votación. 
 
El hecho de reprochar esta actuación no es el que rompiera la disciplina de partido, me parece más lógico que vote en contra, si ella no está de acuerdo, pero más lógico me parece que actúe a favor de los 11.063 antequeranos que la apoyaron, seguramente alguno de ellos porque en el programa electoral se incluía un punto llamado “Ley de protección a la maternidad. Modificación del actual modelo de la ley del aborto”. 
 
Siendo realista, uno duda incluso que exista alguna reforma de la ley en esta legislatura, y si la hay, se conformaran únicamente en eliminar el hecho de que mujeres menores de edad puedan abortar sin consentimiento de sus padres.
 
Pero, creo que lo más importante de todo esto, es que en el caso hipotético que dicha reforma se haga, y sea el principio para sentar unas bases para conseguir el #abortocero. La sensación que me queda es que lo hacen únicamente por mero problema electoral, no porque tengan claro que el derecho a vivir es el principal derecho que tiene el ser humano.
 
Me quedo con las palabras de Benigno Blanco: “Si el Gobierno no cumple con su compromiso de reforma radical de la legislación en materia de aborto se encontraría con una profunda desafección y abandono por parte de su electorado”.
En fin, toca seguir remando…