Duele pasar cerca del mercado de Atarazanas y ver como emerge hasta tapar el cielo un cajón de cemento  lleno de troneras que no ventanas donde antes había espacio para ver el sol.  Mientras tanto, hay dos pueblos en Extremadura que están a punto de fundirse en uno. No sabemos si esto será un matrimonio bien avenido. La cuestión es que democráticamente sus vecinos han votado esta fusión y ya barajan y concursan para buscar un nombre creativo. Aquí parece que la unión hace la fuerza.

Resistirán como hacen aquellos políticos que apuran los últimos días de febrero para  destruir en vez de construir opciones positivas para sus comunidades, para España que bien que presumen de ella. ¡Las guerras sin prisioneros, los pueblos sin acuerdos plenos” Los interrogantes pululando por las informaciones como si se trataran de una tragicomedia de una de esas pelis que  miras en Filmaffinity  y te dicen que es una comedia, drama, intriga, crimen  años 80, western , venganza…  todo incluido  en este batiburrillo. 

Así que vamos a lo que vamos. ¿Quién quiere pelea, quien desea un drama de política sustancia y descafeinados protagonistas? Porque esto es otro asunto, el guión es muy malo y los que han pasado o pasaron el casting de protagonistas o actores de reparto son muy flojitos. En el guión seguramente había bandera, pero el problema reside en que se creen los héroes de Vengadores: InfiniteWar. 

En pocos días,ya se veía venir, hemos pasado a unas confrontaciones de Tú a Boston y yo a California. Tintes dramáticos en el que ese actor, que fue nombrado suplente pongamos que viene de una de nuestras comunidades del norte,  un hombre que está  esperando que el actor o actriz principal se tuerzan un tobillo para entrar en escena  y salvar al mundo. 

Todo tiene sus tiempos. Mientras esperamos,  la vida sigue. Las luces  se van apagando  y todo se ve borroso  y un tanto desmadejado. Pero verán como  os apañamos.