Tanto arte parece un regalo del cielo. No hay más que pararse unos momentos a contemplar el escaparate de Capella, para que vean que estoy en lo cierto. Si logrado está el contorsionista, qué decir del hombre forzudo, la trapecista con un elegante atuendo años 20, las plumas de la cabeza nos dicen que el espectáculo era de gran categoría; la melena frondosa y morena de la equilibrista conjuntada  con su estudiada vestimenta y la misma elegancia de su pose. Todas las figuras adquieren protagonismo por sí solas. 

A ello ha contribuido la luz que ha sabido darle el artista y la manera tan hábil de colocar las crucetas, se mueven como si una pequeña brisa se hubiese instalado en el escaparate al ritmo de una pieza musical suave, con pocos altibajos en su ejecución. 

Y así, cada uno de los componentes se acompaña de su medio. En un marco circense que ha sabido recrear a la perfección. Ni mirando concienzudamente se aprecia un parche en la pintura, tanto el color como la simetría están realizadas con verdadera minuciosidad. Horas de trabajo dedicadas a la creatividad y a llamar la atención de los escaparates de Antequera que tienen mucho que decir en Navidad.

Además del regalazo del escaparate, la calle Comedias va a estrenar cafetería, justo enfrente del circo, como si se hubiesen puesto de acuerdo para atrapar a todos los visitantes y ofrecerles unas fiestas ensoñadoras y muy dulces. Los cafeteros vienen de Rute, otros artistas que llevan muchos años admirándonos con sus belenes de chocolate. Vamos a hacer lo posible para que se queden mucho tiempo con nosotros. 

Completan la calle el jamón de Raúl, menuda exquisitez, Desigual, la casita del zapato, los trajes de Pachini y  los libros y juguetes de Carlos en su tienda de Graphos. ¡Hasta te puedes comprar una casa! Y si se diera el caso de algún  excéntrico que quiera preparar su funeral con antelación, también lo puede solucionar en el mismo trocito de calle.  Bajando unos metros,  muchas más y buenas tiendas. 

Los que residimos en esta zona, estamos contentísimos porque la calle tendrá vida, bullicio y trasiego. Lo mejor para mover el comercio.