La Semana Santa de Antequera de 2017 anuncia procesiones desde el Domingo de Ramos, 9 de abril, hasta el Domingo de Resurrección, 16 de abril, con los horarios siguientes: 
 
La liturgia del Jueves Santo es una invitación a profundizar concretamente en el misterio de la Pasión de Cristo, ya que quien desee seguirle tiene que sentarse a su mesa y, con máximo recogimiento, ser espectador de todo lo que aconteció ‘en la noche en que iban a entregarlo’. Y por otro lado, el mismo Señor Jesús nos da un testimonio idóneo de la vocación al servicio del mundo y de la Iglesia que tenemos todos los fieles cuando decide lavarle los pies a sus discípulos.

En este sentido, el Evangelio de San Juan presenta a Jesús ‘sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía’ pero que, ante cada hombre, siente tal amor que, igual que hizo con sus discípulos, se arrodilla y le lava los pies, como gesto inquietante de una acogida incansable.
 
San Pablo completa el relato recordando a todas las comunidades cristianas lo que él mismo recibió: que aquella memorable noche la entrega de Cristo llegó a hacerse sacramento permanente en un pan y en un vino que convierten en alimento su Cuerpo y Sangre para todos los que quieran recordarle y esperar su venida al final de los tiempos, quedando instituida la Eucaristía.
 
La Santa Misa es entonces la celebración de la Cena del Señor en la cuál Jesús, un día como hoy, la víspera de su pasión, “mientras cenaba con sus discípulos tomó pan...” (Mt 28, 26).
 
Él quiso que, como en su última Cena, sus discípulos nos reuniéramos y nos acordáramos de Él bendiciendo el pan y el vino: “Hagan esto en memoria mía” (Lc 22,19).
 
Antes de ser entregado, Cristo se entrega como alimento. Sin embargo, en esa Cena, el Señor Jesús celebra su muerte: lo que hizo, lo hizo como anuncio profético y ofrecimiento anticipado y real de su muerte antes de su Pasión. Por eso “cuando comemos de ese pan y bebemos de esa copa, proclamamos la muerte del Señor hasta que vuelva” (1 Cor 11, 26).

De aquí que podamos decir que la Eucaristía es memorial no tanto de la Última Cena, sino de la Muerte de Cristo que es Señor, y “Señor de la Muerte”, es decir, el Resucitado cuyo regreso esperamos según lo prometió Él mismo en su despedida: “ un poco y ya no me veréis y otro poco y me volveréis a ver” (Jn 16,16).
 
Como dice el prefacio de este día: “Cristo verdadero y único sacerdote, se ofreció como víctima de salvación y nos mandó perpetuar esta ofrenda en conmemoración suya”. Pero esta Eucaristía debe celebrarse con características propias: como Misa “en la Cena del Señor”.
 
En esta Misa, de manera distinta a todas las demás Eucaristías, no celebramos “directamente” ni la muerte ni la Resurrección de Cristo. No nos adelantamos al Viernes Santo ni a la Noche de Pascua.
 
 
 
Hoy celebramos la alegría de saber que esa muerte del Señor, que no terminó en el fracaso sino en el éxito, tuvo un por qué y para qué: fue una “entrega”, un “darse”, fue “por algo” o, mejor dicho, “por alguien” y nada menos que por “nosotros y por nuestra salvación” (Credo). “Nadie me quita la vida, había dicho Jesús, sino que Yo la entrego libremente. Yo tengo poder para entregarla.” (Jn 10,16), y hoy nos dice que fue para “remisión de los pecados” (Mt 26,28).
 
Por eso esta Eucaristía debe celebrarse lo más solemnemente posible, pero, en los cantos, en el mensaje, en los signos, no debe ser ni tan festiva ni tan jubilosamente explosiva como la Noche de Pascua, noche en que celebramos el desenlace glorioso de esta entrega, sin el cual hubiera sido inútil; hubiera sido la entrega de uno más que muere por los pobres y no los libera. 
 
Pero tampoco esta Misa está llena de la solemne y contrita tristeza del Viernes Santo, porque lo que nos interesa “subrayar”; en este momento, es que “el Padre nos entregó a su Hijo para que tengamos vida eterna” (Jn 3, 16) y que el Hijo se entregó voluntariamente a nosotros independientemente de que se haya tenido que ser o no, muriendo en una cruz ignominiosa.

Se canta el gloria tras la austeridad cuaresmal
 
Hoy hay alegría y la iglesia rompe la austeridad cuaresmal cantando el “gloria”: es la alegría del que se sabe amado por Dios, pero al mismo tiempo es sobria y dolorida, porque conocemos el precio que le costamos a Cristo.
 
Podríamos decir que la alegría es por nosotros y el dolor por Él. Sin embargo predomina el gozo porque en el amor nunca podemos hablar estrictamente de tristeza, porque el que da y se da con amor y por amor, lo hace con alegría y para dar alegría.
 
Podemos decir que hoy celebramos con la liturgia (1a Lectura), la Pascua, pero la de la Noche del Éxodo (Ex 12) y no la de la llegada a la Tierra Prometida (Jos. 5, 10-ss).
 
Hoy inicia la fiesta de la “crisis pascual”, es decir de la lucha entre la muerte y la vida, ya que la vida nunca fue absorbida por la muerte pero sí combatida por ella. La noche del sábado de Gloria es el canto a la victoria pero teñida de sangre y hoy es el himno a la lucha pero de quien lleva la victoria porque su arma es el amor.
 
Horario de Misas del Jueves Santo
 
· 17,00 horas: San Pedro, La Trinidad, Belén, Encarnación y Bobadilla Pueblo.
 
· 18,00 horas: San Sebastián, Capuchinos, San Juan, La Victoria, Las Catalinas, Las Descalzas y Bobadilla Estación.
 
· 18,30 horas: El Salvador.
 
· 19,30 horas: Cartaojal.
 
· 20,00 horas: San Sebastián (Hora Santa). 

Una vez más nos disponemos a vivir intensamente la Semana Santa. Durante la misma, recordaremos, celebraremos y viviremos los grandes misterios de la fe cristiana focalizados en la persona de Jesús; entre ella la del crucificado, objeto de estas reflexiones. La liturgia de este día se centra en una de sus experiencias más traumatizantes, como fue su pasión y muerte.

Todo cristiano auténtico, que busca a Dios y elige libremente vivir su fe, se siente irresistiblemente impulsado a bucear en las profundidades del misterio de un Dios hecho carne que muere voluntariamente por amor. 
 
No en broma, sino absolutamente en serio; no aparentemente, sino con crudo realismo. Las mismas lecturas de este día nos lo recuerdan sin ahorro de crudas y escalofriantes expresiones que conmueven los cimientos del alma. 
 
Isaías, con un estilo  dramático y conmovedor, nos lo presenta como el varón de dolores, desfigurado, sin aspecto de hombre,  desecho humano, habituado al sufrimiento, ante el cual se vuelve el rostro, despreciado, azotado, herido y humillado, triturado por nuestras iniquidades…  
 
También la carta a los Hebreos deja resonar su emotiva y lapidaria afirmación acerca de la condición humana de Jesús, que semejante en todo a nosotros menos en el pecado, habla de  los días de su vida mortal, en los que presentó con gran clamor y lágrimas, oraciones y súplicas, al que podía salvarle de la muerte… aprendiendo a obedecer… (Hb 5, 7-9).
 
Frente a esta manifestación de amor supremo sería conveniente que nos hiciéramos algunas preguntas: Un Jesús, descrito de tal forma, ¿es el Jesús en quien nosotros creemos, el referente de nuestra vida, el que sacia nuestra sed de respuestas a todos los problemas de nuestra vida? ¿Es Él con quien realmente  nos encontramos en los símbolos religiosos, utilizados profusamente, como las  cruces de oros,  las imágenes artísticamente  perfectas, o las  majestuosas procesiones anuales?  
 
 
 
¿Provocan estas manifestaciones religiosas en nosotros sentimientos y actitudes de examen de conciencia, deseos de  conversión, impulsos de amor al prójimo? ¿No hacen sentirnos solidarios y cercanos a todos los crucificados de nuestro tiempo, entre los que se encuentran especialmente los perseguidos por su fe en Cristo? ¿Experimentamos, frente a la figura del crucificado, la necesidad inaplazable de solidarizarnos con el pobre, el desposeído, el cautivo, el perseguido y el ejecutado?¿Nos urge su cálida figura a recibir el sacramento del perdón para también aprender a perdonar?
 
La liturgia de este día, desde la oración universal, pasando por la adoración de la cruz, hasta la sección propiamente eucarística, así como el altar desnudo, el monumento, los colores morados y rojos, está recorrida por un halo de dolor, asombro, admiración y esperanza frente a la figura del crucificado. 

Experiencias, símbolos y sensaciones  que sugieren  la apertura de todo hombre de buena voluntad, y en especial del cristiano, a intensificar nuestra solidaridad con todo el que sufre, el pobre, el despreciado, el oprimido; que también animan y estimulan al examen de conciencia personal, indispensable a toda conversión sincera; que así mismo  nos invita al cambio radical de  una vida indiferente al sufrimiento ajeno,  a la confianza  total en Dios, luz y fuerza en el camino de la vida personal y colectiva. Luz y fuerza que obtenemos, no lo olvidemos,  con el sacramento de la reconciliación y la unión con el Cristo Eucaristía.
 
Horario de Misas del Viernes Santo
 
· 11,00 horas: Los Remedios (Via Crucis).
 
· 13,00 horas: San Sebastián.
 
· 17,00 horas: La Trinidad, Encarnación, La Victoria, Capuchinos, Las Catalinas, Las Descalzas, San Miguel y Bobadilla Pueblo.
 
· 17,30 horas: El Salvador.
 
· 18,00 horas: San Pedro y Bobadilla Estación.
 
· 19,00 horas: Cartaojal. 

Según una antiquísima tradición: Ésta es una noche santa y de vigilia en honor al Señor. La Iglesia, pueblo de Dios, espera con la luz de la fe el retorno del Señor en su gloriosa resurrección. Vigilia es la acción de estar despierto o en vela, del que espera algo o alguien; y pascual, el “paso” de la muerte a la Vida eterna. 
 
Para nosotros esta noche santa es la que da sentido a toda la cristiandad y a todo el año litúrgico, es la más solemne de todas.

Pues no sólo conmemoramos la Resurrección gloriosa de Jesús, sino que de alguna manera celebramos anticipadamente la nuestra según sus promesas: “Que donde esté yo, también estéis vosotros” (cf Jn 14,3). O “en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección resucitamos todos” (Prefacio II de Pascua).
 
Esta Noche Pascual tiene, como toda celebración litúrgica, dos partes centrales: La Palabra y los sacramentos. A todo ello se le antepone un rito de entrada muy especial: el rito lucernario que juega con el símbolo de la luz en medio de la noche, seguido con el pregón pascual.
 
La Palabra: nueve lecturas con sus salmos. Esta noche la comunidad cristiana se detiene más de lo ordinario en la proclamación de la Palabra. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento hablan de Cristo e iluminan la Historia de la Salvación con su cumplimiento. “Todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí, tenía que cumplirse, y comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó (a los discípulos de Emaús) lo que se refería a él en toda la Escritura” (Lc 24,27).
 
 

Es bonito participar en la liturgia como pueblo con el diálogo entre Dios que habla a su Pueblo (las lecturas) y el Pueblo que responde (Salmos y oraciones).
 
Los sacramentos: Se celebran tres: los sacramentos de la iniciación cristiana: el bautismo y la confirmación; y la Eucaristía. La renovación de las promesas bautismales, si no se ha celebrado el bautismo, todos participarán conscientemente tanto en la renuncia como en la profesión de fe; seguidamente, el signo de aspersión, como un recuerdo plástico del propio Bautismo. 
 
La celebración eucarística es la culminación de la noche pascual. Es la eucaristía central de todo el año. Cristo, el Señor resucitado, nos hace participar de su Cuerpo y de su Sangre, como memorial de su pascua.
 
Así, los dos momentos centrales adquieren un relieve especial: se proclama en la Palabra la salvación que Dios ofrece a la humanidad, culminando con el anuncio de la resurrección del Señor; y luego se celebra sacramentalmente esa misma salvación, con los sacramentos del bautismo, la confirmación y la Eucaristía.

Para nosotros
Hay que vivir la Vigilia Pascual con alma de niño, sencilla pero vibrante, para estar en condiciones de entrar en la mentalidad de la Iglesia en este momento de júbilo. El mundo conoce demasiado bien las tinieblas que envuelven a su tierra: odios, mentiras, egoísmos, guerras. 
 
Pero en esa hora, puede decirse que su desdicha ha atraído la misericordia y que el Señor que ha resucitado quiere invadirlo todo con su luz y amor. ¡Feliz pascua de Resurrección! ¡Feliz paso a la vida eterna!
 
 
Horario de Misas de la Vigilia Pascual
 
· 20,00 horas: La Encarnación y Bobadilla Estación.
 
· 20,30 horas: Las Catalinas.
 
· 21,00 horas: Las Descalzas.
 
· 22,00 horas: San Sebastián, San Miguel, Belén y Bobadilla Pueblo.
 
· 22,30 horas: Capuchinos.
 
· 23,00 horas: La Victoria, La Trinidad y El Salvador 
La mayoría de nosotros tenemos la experiencia de que hay días que comienzan antes en el corazón que en el reloj de nuestra muñeca. Cuando estamos ilusionados esperando algo, parece que no pasan las horas. Algo parecido ocurre cuando nuestra vida está llena de dolor, y queremos dejar atrás ese sufrimiento que nos acecha de cualquier manera. 

Así se encontraba María Magdalena la mañana de aquel primer día de la semana. Habían quedado muchas cosas pendientes la tarde del viernes, a la muerte del Maestro. La noche se echaba encima, y hubo que aligerar mucho para poder dejar su cuerpo en el sepulcro. Y por eso, no hubo ni tiempo de poder prepararlo, para que por fin descansara en paz tras el sufrimiento de la Pasión.
 
Ella tenía tanta necesidad en su corazón de seguir agradeciéndole a aquel hombre único todo el bien que le había hecho, que no pudo esperar a que el canto del gallo rompiera el alba. Era de noche aún cuando puso rumbo al sepulcro donde lo habían dejado. Lo único que podía hacer era tomar los aromas para ungir el cuerpo muerto de su amado Jesús, según los judíos solían enterrar a sus seres queridos.
 
Pero aquel sepulcro no solo tenía dentro el cuerpo muerto de un hombre joven, sino todas las luchas y esperanzas que él había defendido en su vida. Habían sido muchos días con Él y sus discípulos. María había sido testigo de muchos de sus milagros, de cómo había puesto el amor de Dios en la vida de muchas personas. Y en su propia existencia.
 
 
 
En esto estaban sus pensamientos, cuando llegó al sitio en sollozos y suspiros por el dolor que embargaba su corazón. Pero a Magdalena aún le quedaba una sorpresa mayor. Recordaba que los hombres habían puesto una gran piedra para cerrar la tumba. Pero esa piedra estaba retirada cuando llegó allí. 
 
Aunque la gran sorpresa estaba dentro: el sepulcro estaba vacío. Magdalena no lo entendía. ¿Qué había pasado? ¿Quién se había llevado el cuerpo? ¿Ni después de muerto lo iban a dejar tranquilo? Y entonces, llena de impotencia, rompió a llorar. 

El desconsuelo la sacó de sus casillas. Así estaba sentada en un poyo del huerto, hasta que se le acercó un hombre ante el gran escándalo. Ella pensó que era quien cuidaba de aquel huerto, y ella le preguntó si él se había llevado el cuerpo. Entonces ocurrió algo que terminó de cambiar la vida de Magdalena para siempre: volver a escuchar su nombre de los labios de su “Rabboni”, de su Maestro, la sacó de su dolor y de su desconsuelo, la devolvió a la realidad de vida y esperanza que estaba viviendo desde que lo conoció y decidió acompañarlo.
 
María, soy yo. No estoy muerto. La muerte no puede encerrar la Vida. Porque el Amor es siempre más fuerte que el dolor, por mucho que a veces pueda parecernos otra cosa. Muchas veces lo había escuchado de labios de Jesús: que resucitaría al tercer día. Pero hasta que volvió a escuchar ese “María” no lo había entendido.
 
Y el largo camino de dolor al sepulcro se convirtió en un correr apresurado para ir a decírselo al resto de los discípulos. El amor volvió a tener premio. Fue la puerta de entrada de la Buena noticia en la vida de la Iglesia. María Magdalena fue la “apóstol” de los apóstoles. Hagamos como ella, y tras encontrarnos con el Resucitado, proclamémoslo a los cuatro vientos: el Señor vive, Cristo es nuestra vida. ¡Feliz Pascua de Resurrección!
 
Horario de Misas del Domingo de Resurrección
 
· 08,30 horas: Las Catalinas.
 
· 09,00 horas: La Encarnación.
 
· 10,00 horas: La Trinidad.
 
· 10,30 horas: San Juan de Dios, Santo Domingo y Colonia de Santa Ana.
 
· 11,00 horas: Santa Eufemia.
 
· 12,00 horas: San Sebastián, La Trinidad, San Juan, San Pedro, El Salvador y Cañada de Pareja.
 
· 13,00 horas: Las Descalzas, Capuchinos y Los Remedios. 
 
· 19,00 horas: San Sebastián, La Trinidad y Cartaojal.
 
· 20,00 horas: Capuchinos y Los Remedios.
 
· 20,30 horas: Jesús. 
El Sol de Antequera dedica este Libro de la “Pasión y Gloria según Antequera” de la Semana Santa de 2017, a nuestro padre y maestro, Ángel Guerrero Fernández, que lo dio todo por su “Pasión a Antequera”, a Dios, a su familia y a este Periódico.
 
El 16 de noviembre de 2016, la Virgen del Socorro “bajó” por ti a tu Antequera, para que formes parte de la legión de ángeles que la coronan en el Portichuelo. Tus restos descansan a sus pies, tu recuerdo seguirá en todos nuestros actos y vives ya tras tu Mayor Dolor, la nueva vida tras pasar el calvario de tu Cristo Verde, abriéndote Santa Eufemia las puertas para estar ya siempre junto a tu Socorrilla. ¡Te queremos y te damos gracias por ser cronista apasionado de tu Antequera, pero sobre todo por enseñarnos a “Amar a Dios, sobre todas las cosas... y ¡quererte mi Antequera, casi tanto como a Dios...!”
 
 
Más información, Especial de Semana Santa de El Sol de Antequera de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción). 
 
Escribimos estas páginas llenas de Pasión, por las semanas que llevamos viviendo desde que el 16 de noviembre, la Muerte vino a este Periódico, con el fallecimiento de nuestro padre y maestro Ángel Guerrero Fernández. Pero como cristianos que somos, ahora nos toca dar Gracias y vivir la Resurrección, la nueva vida de la que él ya disfruta. Es nuestra Semana Santa particular, que ahora empezamos a celebrar un año más, con todos los antequeranos.

Cuando la imprenta de Gráficas Antequeranas El Progreso “corre su particular vega” para terminar de imprimir este Libro, escribimos sus últimas páginas, a manera de editorial. El primero, desde hace 54 años, que no corrige nuestro director perpetuo. El primero que no leemos sus comentarios en rojo a pie de página, sus llamadas, correos y últimamente whatsapp, pidiéndonos más temas y espacios para aportar más y mejor a este número extraordinario que él convirtió en Especial, primero; y Libro, después, de la Pasión y Gloria según Antequera. El primero, en el que en nuestra visita a casa junto a nuestra madre (y gracias a Dios en 2016 con Lorena y Eufemia), no oímos, pero sentimos...: “¡Este año... la Virgen del Socorro en portada...!”. Todo por su “Pasión por Dios, Pasión por Antequera...” como muy bien definió el padre Antonio Fernández en su despedida en cuerpo presente, en la Iglesia Mayor y Colegial de Antequera, la de San Sebastián.
 
En primer lugar, gracias a Papel Dispal, por aportarnos la materia prima antequerana, a los compañeros de El Progreso, por su buena impresión. Qué decir de nuestra Redacción, donde desde el primero y el último, han dado todo por este Libro, no solo como homenaje a nuestro maestro, sino siguiendo sus fines. ¡Gracias a mi nuevo “boli” rojo, mi niña que suspiraba que llegara a casa para subirla a mis hombros al son de “Nuestro Padre Jesús” y a mi madre... por estar siempre ahí junto a mis hermanos, mi familia y mis “hermanos de andas de Santa Eufemia”!
 
También reconocer a los sacerdotes por hacernos presentes el Triduo Pascual; a nuestros colaboradores por sus impagables artículos, llenos de religiosidad, de historia...; a nuestros anunciantes y favorecedores que consiguen minimizar el precio de venta al público y aumentar de nuevo más páginas; y qué decir de nuestros lectores, suscriptores... 
 
 

El “espejo” de la Antequera de 2017
Un año previo al 2018, en el que la Agrupación de Cofradías cumplirá su 75 Aniversario y en el que nuestras páginas llegarán a los 100 años, dentro de las expectativas de nuestro Ayuntamiento (¡gracias Alcalde por el apoyo al inicio del Centenario¡), por conseguir que nuestra Semana Santa sea Fiesta de Interés Turístico Nacional. 
 
Las calles empiezan a engalanarse para recibir a las cofradías en sus procesiones que deben ser estación de penitencia. Los templos montan ya sus tronos, con una nueva época dorada de estrenos. Las iglesias parroquiales y conventuales sacan los altares de los monumentos para el Triduo Pascual.
 
Una Semana Santa de diez en la Pasión y Muerte de Jesucristo, con cada vez mayor promoción (¿han visto la exposición de fotografías de la Estación de Atocha en Madrid?) o las nuevas obras de arte para llevar a nuestras devocionales imágenes.
 
Hoy, en 2017, en unos años en los que los cristianos cada vez somos más perseguidos, es hora que celebremos lo que nos hace distintos: vivir la Gloria de la Resurrección. Ojalá cada año aumenten más las filas de penitente, las oraciones anónimas, rezar ante las adversidades y dar las gracias, dejar atrás lo que nos separa... y sembrar lo que nos une: el Amor, la Fe y la Esperanza... en Cristo Resucitado. Y ya saben: “¡Amar a Dios sobre todas las cosas... y a mi Antequera, casi tanto como a Dios!”. (TQP).
 
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Desde el pasado 15 de julio de 2016, Antequera se ha situado definitivamente en el camino de la internacionalización como ciudad con su declaración como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Nuestra ciudad está descubriendo de manera muy concreta y en poco tiempo lo que supone posicionarse en una situación hasta ahora desconocida y que nos está llevando, porque así lo hemos deseado y porque así hemos trabajado, a alcanzar logros y resultados muy positivos para la misma.

Antequera ha sabido mantener a lo largo de sus miles de años de historia un sello marcadamente nuestro que hoy resulta de un enorme valor debido a su autenticidad y que está generando, con una adecuada labor promocional y de información, grandes beneficios para nuestra ciudad. 
 
En un entorno de crisis económica como el que estamos viviendo y en otros muchos anteriores que hemos vivido, la internacionalización de Antequera nos abre nuevas posibilidades al sector turístico para ayudar a mantener y aumentar nuestra competitividad como ciudad en un escenario en el que las ofertas turísticas son de un enorme atractivo y en el que cada día es más difícil destacar y diferenciarse si los planteamientos son exclusivamente localistas. 
 
Si partimos de un análisis serio del contexto en el que se encuentra hoy nuestro sector turístico comprenderemos que Antequera cuenta con enormes fortalezas para seguir aumentando su capacidad de captación de visitas pero para ello debemos seguir planteando distintas estrategias corporativas, competitivas y funcionales para consolidar nuestra internacionalización, ya que ellas nos permitirán el seguir en la senda del crecimiento cuantitativo de visitas y en el de la cooperación de las empresas y colectivos que, de una u otra manera, se encuadran dentro del sector turístico de la ciudad, para mejorar la propia productividad de nuestros recursos y la calidad de sus servicios.
 
 

Aquí es donde debemos avanzar y consolidar nuestra oferta obteniendo los mejores sellos de calidad para los sectores en los que somos verdaderamente fuertes y donde se encuentra, sin lugar a dudas, la Semana Santa dentro de la completa oferta de turismo cultural y patrimonial que tiene Antequera.
 
La Semana Santa ha ofrecido durante siglos y lo sigue haciendo de manera determinante en la actualidad, un provechoso servicio a la ciudad que todos debemos valorar y agradecer. Pero hoy ya no basta con eso, siendo muchísimo, y al decir no basta, no me dirijo ni me refiero a las personas responsables que de manera desprendida trabajan en nuestras hermandades y cofradías, ya que ellas tienen un compromiso que cumplen a la perfección y del que todos nos beneficiamos, me estoy refiriendo a las instituciones públicas, las cuales debemos impulsar, proteger y potenciar los enormes beneficios que ya generan a través de nuevas estrategias de promoción que nos proporcionarán las acreditaciones de calidad que nos lleven a situarnos en la singularidad propia dentro del selecto grupo de ciudades que cumplen los requisitos exigidos y que son consideradas Fiestas de Interés Turístico en España. 
 
Fiesta de Interés Turístico Nacional
En este año 2017 hemos empezado a trabajar para que la Semana Santa de Antequera obtenga la declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, requisito imprescindible para optar a poder ser declarada como Fiesta de Interés Turístico Internacional.
 
Acciones muy positivas como las llevadas a cabo en estos últimos años por el Ayuntamiento de Antequera y que se han completado este año con la Exposición de nuestra Semana Santa en la Estación de Atocha de Madrid o la inauguración de la Sala Inmersiva 360º, en la que se podrá experimentar la tradición del “correr la Vega” en cualquier época del año, y que no vienen sino a colaborar y sumarse a las innumerables actividades que realizan todas y cada una de nuestras hermandades y cofradías perfectamente coordinadas desde la Agrupación de Cofradías y a las que se han unido otros sectores y asociaciones de la ciudad, como es el caso de la Agrupación Fotográfica Antequerana, sirven para poder conformar el completo expediente que se elevará a través de nuestra Comunidad Autónoma a la Subdirección General de Calidad e Innovación Turísticas, de la Secretaría General de Turismo del Gobierno de España para que sea evaluado y poder así ser declarada. 
 
Estoy convencido que con el trabajo y buen hacer de todos conseguiremos también, como aquel 15 de julio de 2016, que Antequera sea también reconocida en un aspecto tan importante, tan arraigado y de tanto valor cultural y patrimonial como es nuestra Semana Santa.
 
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Con el Domingo de Ramos, comenzamos la Semana Santa, es el domingo de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El pueblo aclama al Señor como el Mesías, como el Salvador: ”Bendito el que viene en nombre del Señor”, podemos leer en la Escritura, pero con muy buen criterio la liturgia nos propone para nuestra reflexión en este día la Pasión de Jesús. Es la paradoja de Jesús, de toda su vida y de todo su existir. 

¡Qué contradicción: entrada triunfal y condena a muerte! En el fondo no hay tal contradicción Jesús, va a Jerusalén a cumplir su misión a terminar lo que había comenzado, y todo pasa por el calvario y terminará en el sepulcro vacío.
Los gobernantes del tiempo, ya venían preparando el terreno, lo que hacía y lo que decía, rompía todos los moldes, y no encajaba con la tradición. Frases como: habéis oído que se dijo, yo os digo, el echar en cara los defectos de los que se tenían por buenos, el echar por tierra el ritualismo hipócrita y poco comprometido, su manera de hablar, su manera de tratar a los pecadores, y sobre todo el hacerse pasar por el Mesías esperado, y llamarse Hijo de Dios; todas estas cosas juntas era demasiado, y por lo tanto había que hacer algo. En Jesucristo, el Hijo amado de Dios, se cumplen las promesas hechas por Dios a la humanidad. Jesús no se limita a hablarnos del amor de Dios, lo cual hizo muchas veces a lo largo de su vida pública: sino que Él es el amor de Dios. Jesús, es la demostración más clara del amor de Dios. Cristo, solidario con la humanidad sufriente, con toda persona humana sedienta de salvación, de sentido y de felicidad, se humilla, hasta someterse a la muerte, y una muerte de cruz. 
 
Pero Dios lo resucitó, lo levantó sobre todo. El amor de Dios es más fuerte que el mal, el pecado y la muerte. Dios, en la pasión de su hijo nos da la prueba más grande de su amor por todos los hombres. Nadie ha amado jamás así. La cruz, aunque nos cueste creerlo, es sencilla y llena del amor de Dios a todos. La vivencia y el compromiso que implica la celebración del Misterio Pascual de Jesús nos llaman a ser testigos gozosos, auténticos y creíbles de Jesús, un Jesús crucificado y un Jesús resucitado.
 
 

Desde un punto de vista personal, nos disponemos a vivir de nuevo una Semana Santa más, el recordar esos acontecimientos, debe servirnos para profundizar nuestra fe, y ahí ya cada uno tiene que saber donde de se encuentra. 
Las celebraciones nos van a ofrecer muchos puntos y oportunidades de reflexión: lecturas, hora santas, Vía Crucis, procesiones… ante los cuales no hay que permanecer indiferentes. Peligros hay muchos, la rutina de todos los años, el convertirnos en meros espectadores, reducir la Semana Santa a un tiempo de vacaciones, quedarnos en la plasticidad del espectáculo, la indiferencia, depende de cada uno el saber posicionarse, y aprovechar este tiempo para descubrir que es lo que Jesús nos quiere decir hoy en este momento concreto de nuestra vida, fijarse en ese detalle que para mí es el más importante, detalle que me haga pensar y reflexionar.

Jesús nos invita a acompañarlo un año más en su pasión, muerte y resurrección, ¿hasta dónde estoy dispuesto a llegar?, ¿me atreveré a ayudarlo como el Cirineo?, ¿limpiaré su rostro como la Verónica?, ¿estaré al lado de la cruz?, o ¿lo miraré de lejos, y escondido entre la multitud desde las esquinas de nuestra Antequera?, ¿me dará vergüenza confesar delante de todos que soy discípulo suyo?
 
Horario de Misas del Domingo de Ramos
 
· 08,30 horas: Las Catalinas.
 
· 09,00 horas: Encarnación.
 
· 09,30 horas: San Sebastián (con inicio de la procesión de las palmas desde el Loreto).
 
· 10,00 horas: Santiago.
 
· 10,30 horas: Bobadilla Pueblo.
 
· 11,00 horas: Santa Eufemia.
 
· 11,30 horas: San Juan y la Victoria.
 
· 11,45 horas: San Sebastián (con inicio de la procesión de las palmas desde el Loreto) y El Salvador.
 
· 12,00 horas: La Trinidad y San Pedro.
 
· 12,30 horas: Bobadilla Estación.
 
· 12,45 horas: Capuchinos.
 
· 13,00 horas: Descalzas, Los Remedios y Colonia de Santa Ana.
 
· 13,30 horas: San Miguel.
 
· 18,30 horas: Capuchinos.
 
· 19,00 horas: San Sebastián, La Trinidad y Cartaojal.
 
· 20,00 horas: Cartaojal. 
 
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La Semana Santa de Antequera de 2017 tendrá muchas novedades en los tronos de sus imágenes, destacando la primera fase del Señor del Rescate y la culminación de la talla de la madera del nuevo trono del Dulce Nombre de Jesús. Por otra parte, en el palio de la Vera Cruz, se apreciarán el dorado en candelabros y marquilla, así como en dos partes del Señor del Mayor Dolor y cabezales de los Dolores. 
 
Domingo de Ramos: ampliación recorrido
La Cofradía de la Pollinica estrena hermano mayor, José Antonio León Cruz, camareras (María López Casado y María Palma Ortiz de la Pollinica y Natividad Díaz del Huerto) y Pedro Gómez como vestidor, que releva a Adrián Sarmiento, así como Javier Pena Liceras reemplaza a Agustín Gómez Valle al frente del Señor Orando en el Huerto.
Además, aumenta el recorrido, al llegar a Lucena, pasará por Medidores, Tintes y Encarnación hasta llegar a San Sebastián. Ya como novedades materiales, nueva estructura y andas de aluminio para la Virgen, así como soporte de campana. Nuevo baño de plata a los tubos. Palio que llevará una fotografía de la Virgen en la parte superior. 
Y tulipas y guardabrisas para los candelabros de Jesús en su Entrada a Jerusalén en un año en el que estará acompañada por la banda de Churriana de la Vega.
 
Estudiantes volverán por Madre Carmen
Ante el X Aniversario de la Beatificación de Madre Carmen, la Cofradía presidida por Francisco Ramón Gómez León, ha decidido cambiar su recorrido para visitar el templo de la Victoria, como ya hiciera ante la destacada efemérides.
En cuanto a las novedades, primera fase del dorado por parte de Emilio López Olmedo, de la nueva parte de la madera  y sus escudos,  que fueron recogidos en Sevilla este mismo lunes 27 de marzo. En cuanto al Nazareno de la Sangre, Miguel Ángel Bueno Valenzuela ha dorado en oro fino unas ánforas de madera. Y, nuevas túnicas de penitente para el tramo del Cristo Verde.
 
 
 
Rescate: nuevo trono
El Martes Santo de 2017 pasará a los anales cofrades como el que el Señor del Rescate empiece a estrenar su nuevo trono, bajo diseño de Pablo Cortés del Pueblo. Como nos decían su hermano mayor y teniente hermano mayor, Francisco Peláez y  Manuel García de la Vega se trata de “un proyecto cumpliendo lo que le pedimos: volver a las raíces propias del estilo antequerano”.
 
El carpintero cordobés Antonio Jesús Alcántara ha realizado la estructura en madera de cedro real brasileña, que a partir que finalice esta Semana Santa, se encargarán de tallarla los Ortiz Jurado de Córdoba. 
 
Y cuatro nuevos faroles de estilo antequerano, realizados por los hermanos Ruiz de la Linde, que cuentan con partes de orfebrería en sus bases realizadas por Antonio Cuadrado, de Córdoba, que ya realizara las estrellas del techo de palio de la Virgen de la Piedad.
Gonzalo y Rafael Ruiz de la Linde son los sucesores de “Frasquito Burgos”, manteniendo su arte de realizar el típico farol antequerano. 
 
El propio Gonzalo nos explica cómo están realizados: “El cristal está enmarcado con latón en un junquillo y soldados con estaño, totalmente artesanal”. Los cristales todos están cortados a mano, “repasado cada cristal uno por uno, y enmarcado uno por uno, cada farol tiene 421 cristales, de unos 3 milímetros de grosor, lo que tiene el cristal”. 
 
Además de este trabajo: “Hemos restaurado por ejemplo, el farol de Santo Domingo, hemos hecho los que los Estudiantes sacan con la cruz guía, los de la casa museo de la Soledad”.

Musicalmente, cambio radical, el Moreno de la Cruz Blanca contará con la Banda de Cornetas y Tambores de los “Amigos de la Música” de Antequera. 
Y con la Virgen, la Banda Juvenil de la Cruz de Humilladero de Málaga, que estrenará la marcha “Reina de la Cruz Blanca”, compuesta por Pablo Cortés del Pueblo.  En un año en el que volverán a su recorrido habitual, al no tener ya que visitar al devoto Manolo, por lo que tras Porterías, bajará La Vega por completo.

Mayor Dolor: más dorado en el Señor
Trinidad Calvo Gómez inicia su tercer mandato con el dorado de dos nuevas partes del trono del Señor. Esta vez han sido las dos traseras, tras el trabajo del antequerano Miguel Ángel Bueno Valenzuela.
Calvo ya piensa en el próximo año: “Queremos acometer los dos bajos de ambos lados, y al año siguiente los dos bajos superiores, con lo que se concluirá el dorado de todo el trono”. En cuanto al proyecto del nuevo grupo escultórico: “Lo vamos a estudiar más detenidamente, sobre todo porque el angelote puede tapar la visión del Señor a las personas que están en las aceras”.
También se han plateado los 60 tubos de varales del palio de la Virgen por parte de los talleres Gradit de Lucena, donde también se han realizado cuatro ánforas. Por otro lado, se ha mejorado el guión de la Cofradía, con nuevo terciopelo en color azul del palio de la Virgen. En el cuerpo procesional, dos nuevas dalmáticas. Y como gran novedad, túnica de campanillero de lujo para acompañar a la Virgen, confeccionada por María Isabel Jiménez Cabello, bajo la dirección y diseño de Alfonso Muñoz Díaz, vestidor de la Virgen. 
 
Consuelo: nueva saya
El trono del Cristo de la Misericordia estrenará hermano mayor de trono, Antonio Ángel Zamora López toma el puesto de Miguel Ángel González España, quien estrenará pértiga realizada en los talleres de Paula Orfebres. Además, en la Virgen, Joaquín Salcedo ha realizado una nueva saya con bordados antiguos. Y nuevo fajín de almirante y tul de hojilla.
El propio Salcedo nos explica que la saya “se compone de una casulla antigua, parte de unos bordados más bien del XIX, donde ha habido que crear bastante bordados nuevos y ponerle lo que es un diseño y darle una personalidad. Estaba en negro y ahora se ha pasado a un tisú blanco plata”.
 
 

Dolores: tres bandas
Los Servitas serán la cofradía con más bandas en su procesión. A la de Antequera y la de Aldeire, se suma este año la Banda “Charitas” de la Victoria de Córdoba. Además, intentarán recuperar la figura de la mujer vestida con mantilla española.
Por su parte, Miguel Ángel Bueno Valenzuela ha redorado los cabezales del trono del Señor Atado a la Columna. Y Julián Fernández Martínez empieza su periplo como hermano mayor, con los cambios en las camareras (Encarnación Pérez Álvarez, María del Carmen Pelayo Hidalgo y Antonia Fernández Martínez) y en el vestidor de la Virgen, Francisco José Gutiérrez Fernández.
El propio Hermano Mayor nos explica que tras Semana Santa, intentarán concretar el proyecto del nuevo trono del Señor Caído: “Estamos con bocetos, ideas que primero las presentaremos a la junta de gobierno y luego al cabildo, y ya después pediremos presupuestos”. La idea de los Servitas “es el estilo antequerano, que sean tres pasos singulares”.
El dorador antequerano Miguel Ángel Bueno Valenzuela nos explica que tras recibir los trabajos en madera “le damos un tratamiento en cola fuerte, cola de vaca, y le da una mano, para recibir el estuco con cola de conejo, que se mezcla, se calienta”.
Luego “hay que volver a retallar la madera, con los rascadores que hay y se va retallando y darle su lija y pulimentado, eso es lo más importante, del dorado, y ya después se le da la mano de bol; el bol es una pasta, y eso tiene que mezclarlo con cola de piscis y cuando esté totalmente liquido se le aplica”.
Por último, “se le pega el pan de oro con agua, por eso se dice la técnica de dorado al agua, que lo que hace es refrescar la cola que lleva el estuco y el bol,y ya vas aplicando las láminas de oro en la madera, y eso se queda en mate, y luego ya el bruñidor, que eso va con piedra de ágata para terminar”.

Abajo: fin de la talla del Dulce Nombre
La Junta Directiva que preside Antonio Carrasco Orellana estrenará este Viernes Santo, la finalización de la talla de madera del nuevo trono del Dulce Nombre, realizadas a cargo del sevillano Francisco Verdugo. También cuatros candeleros de plata realizados en el taller de Orfebrería Triana.
Verdugo destaca que le ha gustado tallar el trono y espera seguir trabajando en Antequera: “He contactado con el estilo antequerano, que tiene un barroco muy comprimido, distinto al de Sevilla. He ampliado mis conocimientos como tallista”.
A diferencia de otros trabajos para otras localidades: “He tallado en bulto redondo, lo que ha sido complicado como ha sido en las cartelas centrales, pero lo bueno que ahí están para que disfrutéis todos”. Se queda: “Con las esquinas, es la parte más barroca, la que más me ha gustado”.
También, el platero Juan Jesús González Hidalgo ha realizado las nuevas insignias que portarán los directivos de la Cofradía este Viernes Santo, basándose en el nuevo escudo.
 
 

Socorro: vuelve la Banda de Antequera
La Cofradía de “Arriba” volverá a contar con la Banda de Cornetas y Tambores de los Amigos de la Música tras el Nazareno, en el año en el que José Antonio Reina Mayorga releva a Daniel Herrera Checa como hermano mayor de trono. Por su parte, la Verónica portará paño pintado por el artista local Santiago Mejías Díaz. 
En la Virgen del Socorro, José Corbacho González remplaza a Luis Cabello Varela como hermano mayor de la Virgen del Socorro. Delante de ella, nueva túnica de campanillero de lujo, realizada por los talleres de Sebastián Marchante de Málaga, basados en la que tienen del siglo XVIII que ya estaba en muy mal estado.

Santo Entierro: limpieza las bambalinas
La Cofradía que preside Salvador Cruzado Castillo, tras la dimisión de Luis Moreno, ha realizado la limpieza de las bambalinas del palio por parte de Sebastián Marchante y la restauración de los ángeles del trono de la Virgen, así con la recuperación de las ánforas originales del trono.

Nuevo Resucitado
La Semana Santa de Antequera de 2017 también espera poder ver la nueva imagen del Señor Resucitado, realizado por Antonio Castillo Jarén, que sustituirá a la del siglo XVI de la iglesia de La Victoria.
 
Aquí están las novedades principales que luego ampliaremos en el número resumen de la Semana Santa de Antequera de 2017 de El Sol de Antequera que saldrá el sábado 22 de abril.
 
Más información, Especial de Semana Santa de El Sol de Antequera de 2017 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).