Grupo San Roque Antequera lanza un nuevo producto al mercado: “Piquiñá”, donde se unen el pico, el mollete y la regañá con el aceite de oliva virgen extra como ingrediente estrella en el mismo, que se permite ofrecer como acompañamiento de tapas o ibéricos, como base de una tosta, para untar o para picar entre horas.

El director general de Grupo San Roque Antequera, Juan Paradas, indica sobre la piquiña que es “un producto único, una auténtica novedad, porque es crujiente como un piquito, pero no duro, es muy fina, con la base alveolada y con unas características organolépticas muy marcadas, sobre todo por un profundo aroma a aceite de oliva virgen extra, resultando muy untuosa y suave en boca. Tiene un etiquetado limpio –sin conservantes, aditivos ni mejorantes– y no necesita de sésamo para darle sabor”.

Precisamente, Paradas ha sido quien ha rescatado esta receta que recuerda de su niñez junto a su abuelo en la panadería familiar, donde de pequeño hacía sus propias elaboraciones como si fuera un juego. Ahora, cincuenta años después, una de estas recetas es la base de las “piquiñás”.

Este nuevo producto tiene dos características importantes, siendo la primera de ellas, la inspiración del mollete, con el que comparte su particular alveolado, debido al cuidado de los procesos de elaboración. Y la otra, la diferencia, precisamente con el mollete, el uso del aceite de oliva virgen extra, que está en un diez por ciento en su elaboración, producto estrella de la nuestra tierra, Andalucía.

Más características, el envasado

Este producto de Grupo San Roque Antequera se comercializa de dos formas, la Piquiñá clásica y la Piquiñá con salvado en formato de 142 gramos.

Pero además, posee un punto más de esencia antequerana, y es la participación del artista antequerano, Felipe Sánchez, en la elaboración de la ilustración del envase donde representa a un olivarero vareando en la recolección tradicional propia de la comarca de Antequera, con la que Grupo San Roque quiere rendir homenaje a las mujeres y hombres del campo andaluz. 

Una pieza esta piquiñá que llega pisando fuerte para esta empresa antequerana, ya que este pan crujiente se elabora en las nuevas instalaciones de Piquitos San Roque, estrenadas recientemente estrenadas, pasando de 600 a 2.500 metros cuadrados de superficie industrial donde también se elaboran los piquitos. A estas hay que añadir la división de molletes y de mantecados y dulces navideños, ampliando más si cabe, Grupo San Roque.

 

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel el sábado 19 de noviembre de 2022. ¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).