No se tiene culpa del tránsito y de la estrechez, pero es un punto en el que tener mucha precaución por parte de todos: conductores, peatones, viandantes…
Se mejoró al cambiar el semáforo de sitio, pero sigue siendo muy complicado, sobre todo si hay que esperar de Diego Ponce a Lucena donde no hay sitio en la acera. Así que… ¡precaución en Madre de Dios!
