Antequera llega al 2 de noviembre, Día de los Difuntos, tras unos días previos y posteriores donde se recuerdan especialmente a quienes ya no están físicamente entre nosotros: padres, abuelos, hermanos, esposos, esposas, hermanos, sobrinos, amigos, incluso hijos… Así, el Cementerio y las diferentes criptas y columbarios de Antequera reciben más visitas de lo normal para honrar a quienes estuvieron antes que nosotros.
Un año donde se ha proliferado el recuerdo en formas de rosarios, misas o triduos como en Belén este sábado 31 de octubre, con el rezo del Santo Rosario por los fieles difuntos. Fue las 18 horas ante el altar de la Virgen de los Dolores, vestida de luto, donde fieles pararon el reloj de esta vida tan estresada y rezaron ante la Virgen en recuerdo de sus hijos. Un templo cuya cripta se abre el sábado 31 de octubre de 15,30 a 19,30 horas. El domingo 1, de 11,30 a 19,30 horas. Y el lunes 2, de 9,30 a 14 horas.
En el Loreto, el 1 y el de 2 de noviembre, visitas al columbario de 9,30 a 13,30 y de 17 a 19 horas, entrada por la puerta del convento. En Santa María de Jesús: domingo 1 y lunes 1 de noviembre, visitas al columbario de 10 a 14 y de 16 a 19 horas. En El Salvador, lunes 2 de noviembre, 18 horas Adoración y 18,30 horas, santo rosario para las almas del Purgatorio. Y en San Juan: 4, 6 y 8 de noviembre. Triduo de Ánimas del Señor de la Salud y de las Aguas. 4 y 6 a las 19,30 hoyas y 8, a las 12. (NOTA: Relación de horarios de misas facilitados por sacerdotes, conventos, colegios, parroquias y cofradías. En caso de supresión, ampliación o cambio de hora, rogamos que nos lo comuniquen lo antes posible al número de whatsapp 678 34 46 09. Gracias).
Un día donde hay previstas estas misas: 8 horas: Inmaculada y Belén. 8,30 horas, La Victoria. 11,30 horas, Residencia San Juan de Dios. 13 horas, Santa María de Jesús y Las Descalzas. 17 horas, Capilla del Cementerio. 18,30 horas, San Miguel. 19 horas, Santiago, La Trinidad, El Salvador y San Sebastián. Y 20 horas, Los Remedios.


El Cementerio como el barrio de los recuerdos.
Desde días atrás, familiares han cambiado las flores y lucido la lápida, el panteón, el testigo de ese ser querido que partió a la nueva y esperada vida. Este fin de semana abre de 8 a 18 horas sin cerrar a mediodía para ofrecer más espacio de tiempo a las personas que vienen a visitarlo. Junto a Semana Santa, el Señor, Feria y Navidad es una de las épocas donde los antequeranos que partieron, regresan para rezar ante sus seres queridos.
Son días de visitas, de recuerdos, de estar con quienes estuvieron. De emocionarse al leer su nombre, al recordar ese momento: el último beso, la última conversación, la última sonrisa, el último abrazo… muchas veces sin saberlo hasta que lo perdieron. Es caminar por sus calles, como el patio principal que se llama de «Santa Eufemia» y volver a ese momento de la despedida. Pasan los años, y del miedo a la tranquilidad, los años te dan confianza, te hacen valorar la vida y saber que aquí estamos de paso.
Días donde reflexionar en las palabras de San Agustín: «No lloréis si me amabais. ¡Si conocierais el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudierais oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos ¡Si pudierais ver con vuestros ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso! ¡Si por un instante pudierais contemplar como yo la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban y, cuando un día que Dios ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas. Volveréis a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando con vosotros por los senderos nuevos de la Luz y de la Vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás».
O también quienes descubrieron en una película de dibujos animados como Coco, una canción que le rompe el alma: «Recuérdame, no llores por favor. Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás. A solas yo te cantaré soñando en regresar. Recuérdame, aunque tenga que emigrar. Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar. Ella con su triste canto te acompañará. Hasta que en mis brazos estés, recuérdame. Recuérdame, hoy me tengo que ir mi amor. Recuérdame, no llores por favor. Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás. A solas yo te cantaré soñando en regresar. Recuérdame, aunque tenga que emigrar. Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar. Ella con su triste canto te acompañará. Hasta que en mis brazos estés, recuérdame».
Por eso, no deje hoy de dar un beso, un abrazo, decir un te quiero a esa persona que tienes al lado, en casa, en cualquier parte del mundo, porque no sabes cuándo puede ser la última vez. En el Día de los Difuntos, se mencionan, pero en todos los días de nuestra vida se tienen en cuenta.






































