Ángel Sancho-Melero Gómez es responsable junto a sus hermanos de la tercera generación al frente del negocio familiar de más de 75 años. Sancho Melero es una empresa holding cuya principal función se centra en la fabricación y comercialización de productos navideños, así como en el sector de la confitería y repostería. Las tres empresas del Grupo son: Industrias Confiteras Antequerana, Union Mels y Nexo Logistics & Technology.
En época de “campaña”, cuando se elaboran todos los dulces navideños, entre mayo y hasta mitad de diciembre, se alcanzan hasta 125 trabajadores. La otra parte del año, se mantienen 86 trabajadores. La facturación refleja el volumen de negocio, con 37,7 millones de euros en 2024.
En una de las salas de reuniones del grupo en el Centro Logístico de Antequera, entrevistamos a Ángel Sancho-Melero Gómez, director comercial. Representa a la prometedora hornada de jóvenes empresarios que hacen gala de las marcas locales en un lugar de moda y magníficamente posicionado para la logística e industria: Antequera.
Llegamos a la recta final y seguramente ya estarán planificando la próxima campaña. “Correcto, la verdad es que sí. Ahora analizamos el mercado, el consumo y la climatología, también la competencia, los posibles cambios de materias primas o normativas y costes para la próxima campaña, porque prácticamente empezamos a arrancar para la fabricación en abril para la exportación y estamos ya preparando los presupuestos del 2026”.
Hay quien los llama mantecados, otros que si polvorones, pero escuchamos en su grupo que los denominan como dulces navideños. “Sí, porque al final en la diversificación creo que también está el éxito. Queremos mantener lo tradicional, de toda la vida, como los dobles de canela, los roscos… La diversidad debe llegar a un ámbito más de galletas especiales, atendiendo a públicos infantiles, a públicos mayores, a segmentos de temas de salud: sin azúcares, veganos… Hay que analizar todos los nichos del mercado y hay que especializarse”.
Un factor cada vez más palpable es el tiempo que le dedican a buscar la calidad. “Tenemos una certificación que es la IFS, una certificación internacional con una puntuación muy alta. Podemos presumir que ahora mismo, somos el fabricante nacional con uno de los más altos índices de calidad en repostería, pastelería y confitería. ¿Qué pasa? Esto conlleva a tener un gran departamento de calidad con unos requisitos muy altos y cada año presentar mejoras y cuando llegas a un nivel top de excelencia en tema de calidad y de exigencia (documentación, parámetros, mantenimiento…), pues cada vez es más difícil llegar y superarlo”.
En una reciente reunión en Málaga, con diferentes representantes de comunicación, nos exponían que les llamaba la atención que en el Grupo Sancho Melero sois más estrictos en vuestros controles internos, que en los externos que os puedan realizar. “Eso es lo principal, porque mi padre, mi abuelo, nos decían lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás”.

La importancia de proteger el mantecado de Antequera
Se lleva años apuntando la necesidad de amparar la marca “Mantecado de Antequera” y quizá protegerla con una IGP (Indicación Geográfica Protegida) que funcione como la DO del Aceite más que como la del mollete por los resultados. ¿Qué podría aportar esa IGP al Mantecado de Antequera? “Yo estoy a favor de la IGP porque es un valor de denominación geográfico. Pero tenemos que tener un valor de lo que se registra, un valor de los canon de calidad. Y todo el que quiera esta IGP, que cumpla para que no se cometan fallos y no nos perjudicamos conjuntamente”.
Sería una marca con la denominación de “Antequera” que cada día está más valorada. “Cada vez crece más, no solamente en lo nacional, sino también en la exportación con nosotros y aparte con todos los demás fabricantes de aquí. Me alegro mucho que todo lo que es la marca Antequera va creciendo. Es decir, no sólo con este producto nuestro, sino con lo que hay detrás”. Y una calidad como empresa. “Así es, con una calidad que es una economía en el trabajo, una calidad para el empleado, entre otras tareas”.
Son una de las empresas que más empleados crean con los dulces navideños, superando el centenar. ¿Es fácil encontrarlo? “Ahí me has tocado. Tenemos un gran problema para el tema del personal. Hay puestos de cualificación que están cubiertos, pero la mano de obra es complicada encontrarla. No es un trabajo sencillo, pero cada vez nos cuesta más encontrarla”.
¿Cómo va ese sueño de aumentar el periodo de los dulces navideños? “Si terminamos en enero, donde seguimos produciendo para el tema de exportación, luego hay que hacer una parada de mantenimiento y hasta abril. Nosotros estamos contentos porque al final la exportación te da un equilibrio también de no encasillar el producto a nivel solamente para el tema de la Navidad. Es un producto como yo siempre pongo de ejemplo las tabletas de turrón, que las he visto en países sudamericanos, en aeropuertos y la gente las compra y al final es romper también el tema con los mantecados, los polvorones y los dulces más típicos”.
Los nuevos sabores, manteniendo las raíces
Recordamos ese envoltorio plateado de Sancho Melero, el sabor del doble de canela, uno de sus referentes. Hoy se han sumado varias nuevas referencias. ¿Cómo va esa incorporación de sabores con el de mantequilla como estrella? “Creo que el de mantequilla es el mayor invento que hemos realizado porque cada año crece más y las previsiones son más altas. Surge de la innovación, analizar el consumo y encontrar ese hueco”.
¿Cómo surgen los lanzamientos de nuevos productos? “Cuando hay una novedad en el mercado, como ahora con la moda el Choco Dubai, el chocolate con pistacho, buscas que tu producto pueda tener un sitio, pero tienes que saber cuál es el momento de sacarlo o si cabe en este momento”.
¿Cómo ve el futuro del sector en cinco años? “Se seguirá creciendo teniendo en cuenta que al final el consumo tradicional se sigue manteniendo. Cada vez nos acompaña menos la climatología. Hay que tener materias con más calidad con etiqueta limpia, cada vez menos conservantes, más sano, evitando en lo posible los aditivos con sabores industriales”.
La importancia estratégica de Antequera
Para alguien que recorre mundo, ¿cómo se ve a Antequera desde fuera de nuestra frontera? “¡Para mí sabes que es la mejor ciudad del mundo! La palabra Antequera es muy fuerte, muy reconocida. Hace poco estuvimos en una charla con Manolo Barón, donde explicó que se puso de acuerdo con el alcalde de Málaga para ayudar a mirar para Antequera. Esa nueva estrategia de ir junto a Málaga se ha notado en el turismo y en el peso que estamos cogiendo. Una ciudad de interior con mucho potencial con una población maravillosa, donde estamos haciendo algo diferente”.
Hoy que se habla tanto de la inteligencia artificial, ¿quién pudiera hablar con el fundador de Sancho Melero y poder ver hoy una entrevista como la que hacemos a Ángel? Esta entrevista se hace también para el futuro, para los que estén en el 100 o 125 aniversario. “Yo digo siempre que hay que reconocer el trabajo de las generaciones anteriores, el reconocimiento a mis abuelos. Además, muchas veces me emociono, con mis tíos, mis padres, y ahora que estamos mis hermanos y yo, con el esfuerzo de una empresa de tercera generación”. Las familias… “El esfuerzo de una empresa familiar es fundamental y los valores son muy importantes”.
Añadimos por nuestra parte, que hoy se habla mucho de Antequera, del Puerto Seco, del Centro logístico, de la Estación de AVE Antequera de Santa Ana… pues antes que todo eso, tuvo la visión una empresa antequerana, Sancho Melero que estaba aquí en el Centro Logístico de Antequera, al lado de Cartaojal, donde ahora se ha mejorado el asfalto de entrada. A lo que Ángel nos amplía. “Aquí había otros antes, pero bueno, empresa de capital antequerano, somos nosotros los primeros. Fue una apuesta ambiciosa tras la nave del Polígono Industrial en Antequera. Estamos contentos porque hemos podido seguir creciendo”.
Dejamos a Ángel que tenía una reunión para una nueva exportación de productos hechos en Antequera gracias a la cualificación de su grupo. Sancho Melero es el rey de la producción de dulces navideños, de los mantecados, roscos, polvorones y alfajores. Son 3.700.000 kilos y 125 trabajadores los que dedican su tiempo para abastecer a la mayoría de supermercados españoles, a quienes compran en su tienda física y digital y encargan por mensajero sus cajas de apreciados manjares. Y todo con el punto neurálgico en el Centro Logístico y en el Polígono Industrial. Apostando por la unión del sector y pudiendo impulsar la IGP del Mantecado de Antequera por el bien de todos.






