No para, pero ya lleva meses de nuevo con domicilio habitual en casa. Es Luis Olmedo. Un día te dice que está en Taiwán, otro en Japón, tal vez en Austria, o en cualquier sitio del mundo, pero cuando menos te lo esperas, lo ves por calle Infante o bajando al gimnasio por la Cruz Blanca.
Quedamos con él para que nos comparta cómo le va. A lo que nos dice: “De hecho, el año pasado cuando me volví, hablando con amigos de fuera, decía: ‘Aquí no me sacas ni con agua hirviendo’ porque me he reencontrado, estoy cerca de la familia, con mi pareja, con amigos de toda la vida, ahora también con el balonmano un poquito ahí ayudando en lo que puedo y al final la calidad de vida es mucho mejor. Me siento en casa y después de 15 años viviendo fuera, el haber vuelto me da una paz y una tranquilidad enorme”.
Dígame la verdad, ahora que está más en el Argüelles, ¿alguna vez ha intentado desde la grada, algún truco o algo para que el balón entre o no entre? “Ni confirmo ni desmiento”, nos responde siguiendo el juego. Volvemos al inicio, ¿qué ha tocado por Taiwán? “He estado dando dos conferencias para formación para magos de toda Asia, porque en Taiwán es el congreso más grande que hay por allí, en el que se reúne gente de Corea, de Japón, de China, de Hong Kong… Entonces hay como una concentración de magos enorme y he estado contándoles un poquito mi experiencia, las creaciones que hago y luego también pues actuando”.
¿Cómo se comunican entre todos? ¿El inglés? “En mi mundillo, mi gremio, tiene un idioma muy específico, un lenguaje muy específico, en cuanto a presiones, pero por un lado me he formado a nivel académico y por otro lado pues a base de viajar al final a base de hablar le sigo pegando muchas patas al diccionario”. También suponemos que la micromagia, la magia, el ilusionismo es un lenguaje universal. “Sí, claro, lo que pasa es que también está la magia de la palabra, que es todo lo que cuentas mientras estás haciendo el juegos”.
Y ahí surge el comunicados. “Exacto, porque no solamente son números visuales que pude estar perfecto, porque no tienes que hablar, pero es que incluso para poder actuar en un teatro necesitas poder hablar con los técnicos y poder decirles lo que puedes comunicarles, lo que necesitas para que tu acto se vea bien”.
¿Cómo cambia la reacción del público según donde estés? “Es universal porque al final todos tenemos unas reglas del mundo comunes. Si algo desaparece, sabemos que no es algo normal, pero sí que noto mucha diferencia cuando viajo, por ejemplo, a países de Centroeuropa o incluso en Asia. El público de China, por ejemplo, es muy de reaccionar con la voz más que con el aplauso, son muy respetuosos, pero la reacción final es la más fuerte. Sin embargo, por ejemplo, en Europa, en países como Alemania, Austria, incluso, Canadá, en Quebec, tienen comportamientos muy similares a los de Francia en cuanto a que están todo el espectáculo muy callados, muy respetuosos. Entonces tú no sabes si les está gustando y al final es cuando te lo agradecen con una reacción maravillosa”. ¿Y en España? “Aquí en cualquier momento, si les gusta a los 5 minutos te aplauden. Somos más latinos, aquí o gusta o no gusta”.

Los nuevos proyectos
de Luis Olmedo
¿En qué está ahora mismo trabajando? “Tengo previsto en marzo el estreno por fin del nuevo espectáculo que se llama ‘Ahora’. Llevo postergándolo un par de años, porque siempre quiero que esté mejor, que esté perfecto”. ¿Qué va a llevar, que nos puede adelantar? “Es un espectáculo cuya línea argumental es básicamente vivir el momento, cómo la magia se aprecia justamente en directo, olvidarnos del móvil, olvidarnos de todos esos estímulos inmediatos, de no estar pensando en lo que va a pasar luego, lo que ha pasado antes, si no centrarnos justamente en la experiencia”.
La inteligencia artificial afecta a todos, ¿y a la magia? “Nos afecta a todos, aunque yo creo que yo, por ejemplo, estoy trabajando con la inteligencia artificial, pero la estoy utilizando como a modo de brainstorming para coger ideas, sobre todo cuando tengo alguna idea que tengo, le pido que me la desarrolle un poco, que me tire ideas para poder desarrollarla yo y me parece una herramienta súper útil”.
¿Y hay posibilidad de verte en el 2026 en Antequera? “Espero que sí, de hecho estoy en conversaciones con la sala Emma, a ver si podemos hacer algo y algún proyectito más que está ahí con alguien más”.
La entrevista se prolonga más en nuestra Redacción, en nuestra edición digital está el vídeo completo porque hablar con Luis Olmedo… es de otro mundo. No ha habido mago, ni ilusionista nacido aquí que pueda superar lo que ha hecho con tan temprana edad.






