El patio claustral del Ayuntamiento de Antequera vibró con el III Fashion Show Antequera donde los jóvenes diseñadores de la Comarca de Antequera volvieron a mostrar sus propuestas y sus evoluciones con modelos y complementos de moda que volvieron a desbordar la iniciativa del Área de Juventud desarrollada por Heres Eventos.
Este sábado 10 de octubre, desde las 20,30 horas, se vivió más de una hora y media de pasión por la moda donde más de cincuenta modelos lucieron las apuestas creativas de los jóvenes creadores que están llamados a pisar fuerte en las pasarelas nacionales. Con entrada gratuita, a pesar de incrementar hasta 400 sillas el aforo, volvió a quedarse gente fuera y ya se piensan alternativas para mejorar esta iniciativa que ha entrado de pie en el calendario de actividades de la ciudad.
La periodista Judith Bracho condujo el acto, sabiendo en cada momento introducir a cada uno de los talentos, animando a quienes mostraban su arte y agradeciendo a la ciudad el respaldo a los suyos. Abrió la pasarela la colección de Ángela Rodríguez quien con sus cinco modelos, expusieron su creación “La playa en la oficina». Desde la galería superior, fueron bajando por las escaleras históricas para pasear por tres de las alas de la galería cubierta y terminar en el escenario montado para la ocasión, donde finalmente iba saliendo cada creador, algunos con timidez normal sólo se atrevieron a saludar y la mayoría agradecieron con sus palabras el respaldo en la inciaitiva.
Siguió el reconocido Christian Padilla quien con su apuesta bajo el título de “Sarapios” llamó la atención con sus once modelos. Turno local puro y tradicional para Clara Aragón Sevilla quien con “Herencia” evocó lo clásico con aires del siglo XXI con cinco modelos muy conocidas en la ciudad. Turno para el más que joven Gonzalo García que fue el más futurista con «Red Line», una creación con seis jóvenes que portaron su visión de moda. Juani Pastrana fusionó vestidos de fiesta muy arraigados en la tierra con “Del sol a la vela” donde sus cinco apuestas dieron color al lugar.
Marina Martin se llevó una de las grandes ovaciones con su apuesta con “Oriens, Metamorfosis de la luz” a través de cuatro diseños, pero antes de irse, Judith Bracho, como buena periodista quiso pedir el aplauso del público porque su vestido de novia ha sido premiado en una concentración de jóvenes creadores andaluces. Marta Muñoz Pozo siguió elevando la temperatura de la noche con “Pura Sangre” donde cinco jóvenes subrayaron la compenetración de las que portaban los trajes con sus creadores. Y cerraba la antequerana Montse Torres con su apuesta de raíces tradicionales religiosas con “Sentío” donde sus cinco modelos compartieron su evolución del arte.
Cerraron la noche las dos artistas de los complementos, Paula González quien con “Sé tú” ofreció cuatro versiones de cómo hay que rematar una buena combinación de ropa. Y Pilar Arroyo con “La Mercería” quiso hacer un homenaje a los establecimientos de barrio. Tras una fuerte ovación, todos desfilaron unidas desde las escaleras principales, esta vez con sus diseñadoras hasta llegar al escenario. Allí, Judith Bracho agradeció el respaldo a esta iniciativa con pequeñas intervenciones de la concejal Marta González y el alcalde Manuel Barón quienes reconocieron el esfuerzo de todos los que hicieron posible la tercera edición donde se demostró que «Antequera está de moda».
Un año donde la pasarela regaló a los presentes que la mirada va más allá, a la parte más privada y personal se proyectó un audiovisual en el que se mostraron los bocetos, el trabajo de costura y la culminación final de sus propuestas; así como piezas representativas y materiales vinculados al proceso de creación de cada uno de ellos. Una forma de ver el desarrollo de la prenda desde su inicio hasta el final, en auténtico directo. Un proceso al que los creadores dedican mucho tiempo desde el dibujo, que se transforma muchas veces, hasta el último retoque. Horas de trabajo que no se ven normalmente y verán la luz en este desfile.
Moda, complementos y muchas ganas de mostrar la calidad, el trabajo y los artistas de la aguja en nuestra tierra, propuestas diversas en las que encontrar identidad y sello propio, herederos de la confección que regía en una Antequera, no demasiado lejana.


















































































