La Asociación Casas de Asís pone en valor sus años de experiencia y lectura social del territorio para presentar su hoja de ruta social para el año 2026, una planificación que pretende consolidar un modelo de intervención basado en el contacto diario con la realidad social y un análisis constante de las nuevas necesidades que emergen en el conjunto de la comarca de Antequera.
Lejos de responder a modas o actuaciones puntuales, los programas que se desarrollan durante 2026 son el resultado de procesos de trabajo sostenidos, iniciados en distintos momentos y ámbitos, que han ido evolucionando hasta convertirse en líneas de actuación estables, especializadas y con identidad propia, capaces de dar respuestas integrales y coordinadas.
Es muy importante comprender que se trata de un modelo que nace de la experiencia y se adapta a la realidad social. En este sentido, la hoja de ruta de Casas de Asís para 2026 se apoya en seis grandes ámbitos de intervención, cada uno de ellos con un origen y una trayectoria diferenciada, pero conectados entre sí dentro de un modelo común que parte de la garantía alimentaria y cobertura de necesidades básicas.
Se trata de un eje histórico de la entidad que se desarrolla de forma continuada desde 2018, y que hunde sus raíces en experiencias previas de voluntariado y trabajo social iniciadas ya en 2013 por parte de algunas de las personas que hoy forman parte del equipo humano de Casas de Asís.
Todo este recorrido ha permitido consolidar recursos como su Comedor Social, el Economato Social Ecoraiga o la red comarcal de reparto de alimentos, convirtiendo la garantía alimentaria en una intervención estructural, estable y coordinada con los servicios públicos.
En Casas de Asís aprenden desde la experiencia, tanto en su día a día como con experiencias como sus Escuelas de Verano que vienen celebrándose desde hace cuatro ediciones durante los meses de julio y agosto. Esta actividad le ha permitido detectar necesidades educativas, emocionales y familiares que no desaparecen con el final del periodo estival.
A partir de esta experiencia, la entidad ha construido un programa de apoyo educativo, emocional y comunitario durante el curso escolar, orientado a prevenir el absentismo, mejorar el rendimiento académico y reforzar las competencias familiares.
Otra línea de trabajo de gran importancia es la relacionada con las personas mayores y la prevención de la soledad no deseada. La atención continuada a este segmento de la sociedad ha puesto de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un modelo específico de acompañamiento emocional y comunitario.
En este sentido, Casas de Asís pondera la importancia de este sector, y quiere dar respuesta a sus necesidades mediante programas orientados a la prevención del aislamiento y la promoción de un envejecimiento digno.
También las personas migrantes son objeto de atención para esta asociación, defendiendo sus derechos. Éste es un ámbito que en 2026 se desarrolla por primera vez como un servicio independiente, personalizado y con identidad propia. Esta línea de actuación nace como respuesta al aumento considerable de personas migrantes atendidas por la entidad en los últimos años y a la detección de necesidades específicas relacionadas con el acceso a la información, los derechos y los recursos públicos, especialmente en el medio rural.
Este nuevo servicio supone un paso adelante hacia una intervención más especializada, basada en el enfoque de derechos y el trabajo en red.
Igualmente, cuentan con una línea de trabajo estratégica orientada a acompañar a las personas en procesos de autonomía personal, participación social e inclusión sociolaboral. Esta activación comunitaria e inserción sociolaboral se desarrolla a través del programa ACTIVA2, que igualmente nace de la experiencia acumulada en la atención social de base y de la constatación de que la cobertura de necesidades básicas debe ir acompañada de itinerarios de activación, capacitación y acompañamiento, que permitan avanzar hacia proyectos de vida más autónomos y sostenibles.
Otro ámbito que en 2026 adquiere un carácter específico y exclusivo es el relativo a la comunidad, cultura y participación social, reforzando la dimensión comunitaria de la entidad. A través de proyectos centrados en la cultura, la convivencia intercultural, la visibilización de identidades y el fomento de la participación ciudadana y el voluntariado, Casas de Asís apuesta por fortalecer el tejido social y promover una comunidad más cohesionada y corresponsable.
Impacto territorial y coordinación institucional
Los programas que integran esta hoja de ruta se desarrollan en Antequera y su comarca, alcanzando a varios municipios del norte de la provincia de Málaga y atendiendo de forma directa a cientos de personas, con un impacto indirecto que se extiende al conjunto de la comunidad.
La coordinación permanente con los Servicios Sociales Comunitarios, los centros educativos, los recursos sanitarios y las entidades del tercer sector constituye uno de los pilares del modelo de intervención de Casas de Asís, junto a la apuesta por la planificación, la evaluación y la mejora continua.
Es por eso que subrayan que muchas de las actuaciones que hoy desarrolla el tercer sector se han convertido en servicios públicos esenciales, especialmente para aquellas personas que quedan fuera de otros circuitos de atención o viven situaciones de alta vulnerabilidad.
La formación es otro aspecto fundamental, y por eso pone en marcha el Programa de Formación de Voluntariado Casas de Así, una iniciativa orientada a fortalecer, capacitar y empoderar a las personas voluntarias que desarrollan su labor en el ámbito de la garantía alimentaria y la atención a personas y familias en situación de vulnerabilidad social.
El principal objetivo del programa es mejorar la calidad de la intervención voluntaria, dotando a las personas participantes de herramientas prácticas, conocimientos actualizados y espacios de reflexión que refuercen su compromiso y su permanencia en la acción voluntaria.
La entidad afronta el año 2026 con el compromiso de seguir creciendo de manera responsable, adaptándose a las nuevas realidades sociales y manteniendo una intervención basada en la dignidad humana, la justicia social y la construcción de comunidad.





