La Virgen de la Cabeza procesionó en romería este domingo 8 de diciembre en Antequera por el Barrio de San Juan, fusionando historia, cultura con los verdiales, devoción al llegar a los dos templos del barrio, pero sobre todo, implicación de su gente, arropando la iniciativa del colectivo vecinal.
A las 9 de la mañana comenzó la convivencia con un desayuno con café, chocolate y churros en calle Río Rosal, lugar de la asociación que preside Yiya Rodríguez. Pasadas las 10,30 horas, se recibió a la panda de verdiales San Gabriel de La Joya, que se vació de tocar, acompañar y gustarse a ellos y a los que se deleitaban escuchándoles.
Tras la suelta de palomas, compleja salida de la Virgen en su templete desde la Virgen de Espera, cada año más lucido, barroco, con identidad granadina y antequerana. La devoción de los vecinos, de los jóvenes de la tierra que pueden con todo o casi todo.
Empezó por Niña Antequera, subiendo al Salvador, y pasando por la zona de la muralla de la Alcazaba, en una imagen barroca sinigual, siguiendo por Saeta, y llegando al Portichuelo. Entraron al interior del templo de Santa María de Jesús, con un momento muy sentido al llegar la imagen mariana a los pies de la Virgen del Socorro al son de los verdiales.
Luego bajada por Cuesta Infante, para ir por Calvario, Vegas del Genil, Henchidero y parada ante el templo de San Juan. La imagen no pudo entrar dentro, aunque sí hubo ofrenda.
Se terminó por Río Rosal donde hubo servicio de barra con música en directo. Desde la asociación agradecen a todas las personas que han acudido a acompañarles, en un día donde la Virgen de la Cabeza visitó a los Reyes de Antequera, según San Juan: la Virgen del Socorro y el Señor de la Salud y de las Aguas.
A una ciudad tan rica en historia y tradiciones, le cuesta, a veces, mantener o atraer a los barrios a acompañar a sus raíces, pero San Juan lo va consiguiendo cada año más y mejor con esta romería.
Hay cofradías y actos de hermandades que no consiguen este respaldo del pueblo anónimo, fuera de calles céntricas, protocolo y respaldo institucional. Pero se apreciaron muchos detalles y se evocaba a lo que tuvo que suponer la Virgen de la Cabeza en este barrio.