En una semana, muchas ciudades pregonarán su Semana Santa. Hace unos meses se anunciaron tres pregoneros y todos ellos tienen relación con Antequera. El de Málaga, el sacerdote José Ferrary, por sus años de párroco en nuestra ciudad. El de Campillos, Benito Avilés, por su presidencia en el consejo regulador de la Denominación de Origen de Aceite en la Comarca. Y el de Antequera, Pablo Javier Guerrero, con quien sobran las palabras.
Es como lo de Amor, Fe y Esperanza, tres sentimientos, tres formas de vivir y nos propusimos: ¿y si quedamos con los tres pregoneros? Nos pusimos en contacto con ellos y pusimos fecha, hora y sitio. El lugar, el Obispado de Málaga.
Tres cofrades y un mismo fin: pregonar la Semana Santa
Resumimos en estas dos primeras páginas las respuestas de cada uno a la misma cuestión. Aconsejamos ver el vídeo íntegro donde se aprecia la madera cofrade de cada uno de ellos.
Empezamos preguntándoles que vista la mesa (un sacerdote, un agricultor y un periodista) para ser pregonero lo que hace falta es… “ser cofrade. No hay diferencia que sea mujer, hombre, de una cofradía más alegre o más de silencio, que sea sacerdote o no. Lo que tienes que ser es cofrade y querer la Semana Santa”, destaca Ferrary (F). Por su parte, Guerrero (G) considera: “Creo que sí debería de tener una cierta, entre comillas, veteranía o experiencia detrás para poder disfrutar, porque el pregón es una vez en la vida”. Y Avilés (A) apunta que con “sentimiento, con fe y con pasión, creo que es lo que debe de tener un cofrade para pregonar”.
¿Cómo definir un pregón de Semana Santa? “Cada pregón es distinto porque cada persona es diferente. Si tiene que tener un rasgo común el pregón es que se hable, pues de la Semana Santa y de lo que uno siente en la Semana Santa”, expone (F). “Trataré de compaginar mi experiencia, mi visión a través de una cámara de fotos de tantos años, de más de 35 y quedarme, transmitir esos momentos que se me han quedado grabados a través del objetivo en el alma”, (G). Y (A) considera: “A mí me gusta mucho hablar de la Semana Santa. Una cosa que hay que tener muy clara es que todos tenemos que tener algo dentro para poderlo exteriorizar fuera”.
¿Tienen terminado el pregón? “Sí, sí, hace tiempo está terminado”, destaca (F) que lo terminó en Navidad. Se sorprenden los otros dos. “Particularmente me quiero empapar también de los cultos cuaresmales de cada cofradía” y esperar el remate final, argumenta (G). “Casi a puntito. Me lo comunicaron el 19 de septiembre y sigo ordenando las ideas”, expone (A).
¿Cuáles son las imágenes que os tienen conquistado el corazón? “Yo soy de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y María Santísima del Socorro. Popularmente se conoce como el Niño Chiquito. Aunque a mí me llegan todas las imágenes de Campillos”, empieza (A).
“Yo soy hermano de siete cofradías en Málaga y de una en Sevilla. Lo soy porque algo me han dicho: a veces la cofradía en la calle, en ocasiones es el grupo de gente que está allí, pero que es muy coherente con lo que están viviendo. Si yo tuviera que coger una imagen, que es la primera que se me viene a la cabeza, sería el Cristo la Redención de San Juan, encima del Sagrario, porque transmite justamente la salvación. Y entre Vírgenes, pues ahí estoy entre varias… por un lado está el Rocío, que me gusta mucho, Por otro, la Soledad del Sepulcro que la he llevado, me gusta mucho la Soledad de San Pablo”, nos destaca (F).
“Yo creo que estoy enamorado de toda la Semana Santa de Antequera, pero para mí, evidentemente lo que alcanzo con el Nazareno de la Sangre… y a nivel de Vírgenes, pues la Virgen del Socorro, por influencia evidentemente familiar”, confiesa (G).
Algo que hayan sido los pregoneros que desconozcamos. “Yo he sido nazareno toda mi vida, antes de ser sacerdote, durante el Seminario y posteriormente hasta entré como Deán de la Catedral ya se me impidió seguir”, nos cuenta (F). “Yo soy capataz y soy romano”, comparte (A). “Hermanaco del Nazareno de la Sangre, de Dios Muerto del Santo Entierro y de Dios Resucitado. También he sido penitente del Mayor Dolor”, dice (G).
Sobre lo que tienen Málaga, Campillos y Antequera. “De Málaga, la evolución que ha tenido y de Antequera, el arraigo y la autenticidad que tiene”, manifiesta (A). “De Málaga es que también me he enamorado, evidentemente no sólo de mi mujer, pero es que es grandiosa”, comparte (G). “De Campillos, conozco las imágenes y me llaman la atención las bandas que tienen”. Y de Antequera, “me quedo con todo porque el tiempo que estuve allí fue un auténtico descubrimiento. Pero quizá de Antequera lo que más me llama la atención es que sigue manteniendo su tradición y su costumbre sin modificación en los tronos en el modo de cómo montar el cortejo y todo eso es muy de alabar”, destaca (F).
Una banda y una marcha. “La Banda Municipal de los Amantes de la Música y ‘El día del Señor”, apunta (A). “En cornetas, Tres Caídas y su ‘Embrujo de Triana’. En agrupación musical, ‘Al compás de la Laguna’ con la Virgen de los Reyes y acabo con banda de música… ‘Pasa la Virgen Macarena’”, prefiere (G). “Pues yo soy mucho más simple. En marcha ‘Pasa la Soledad’ de la Soledad de Mena. Y en banda, pues me quedaría, pues con la de la Esperanza”, confiesa (F).
Un momento intenso de fe que hayáis vivido como cofrades. “A mí me gusta mucho fijarme en las caras de las personas cuando sale una imagen, las personas mayores, las puertas y balcones, porque por suerte o por desgracia, pues algunas veces hay unas personas y otros años faltan”, subraya (A). “Yo me quedaría con la fe que hay detrás de un pañuelo y las lágrimas que pueden sacar en una enfermedad”, por parte de (G). “Yo me quedo con las caras de la gente conforme cuando tú vas de nazareno y estás en lo tuyo, ahí hay momentos en los cuales ves unos ojos y cómo miran la imagen o cómo miran la mano en Nazareno”, concluye (F). Agradecerles esta experiencia de unir tres formas de vivir el pregón de Semana Santa.