El Septenario de la Cofradía del Consuelo concluyó en Antequera el viernes 27 de febrero con el vía crucis con el Cristo de las Penas que este año entró al interior de San Francisco, sede de la Cofradía de los Estudiantes.
A las 20,30 horas partió desde la Capilla de Ánimas de la Misericordia, donde estaba el Cristo que acompañó a la Virgen del Consuelo en sus procesiones hasta el primer tercio del siglo XX. Así, se fueron rezando cada una de las estaciones por el recorrido: San Pedro, Santa Clara, Juan Adame, Toril, San Francisco con entrada a San Zoilo, San Francisco, Trasierras, Botica y regreso a San Pedro.
Una cruz guía abría el cortejo, seguido de acólitos de monaguillo y devotos alumbrando con cirio. Una capilla musical marcaba los tiempos entre cada estación. La imagen crística fue portada por diferentes cofrades. Tras la imagen del Señor, el párroco Francisco de Paula Aurioles de Gorostiza, flanqueado por dos acólitos. Y con el guión, directivos del Consuelo y el alcalde Manuel Barón entre otras autoridades.
Momento especial al entrar a San Francisco, entrando por la nave del Evangelio y pasando a los pies del Cristo Verde para parar frente a la Virgen de la Vera Cruz. Ya de nuevo en San Pedro, se terminó con la oración final del Septenario.
Unos cultos que comenzaron el sábado 21 de febrero y se han prolongado hasta el 27, con misas a las 20,30 horas hasta el jueves 26. El altar catedralicio ha estado presidido por el Cristo de la Misericordia, acompañado por la Virgen del Consuelo y San Juan. A sus pies, un bello Niño Pasionario y relicarios de San Jacinto y San Pedro Mártir.












