Con 23 años, Javier Casero Fuentes es ya un veterano en la cofradía de la bendita banda verde. Tras años ayudando, se estrenará este Lunes Santo como vestidor de la Virgen de la Vera Cruz. Es, además, la persona que proyecta los altares de culto de la hermandad del Lunes Santo. Está terminando Bellas Artes en Sevilla. Apunten su nombre.
En silencio, con tan sólo 23 años, Javier Casero Fuentes es ya parte importante en la cofradía de San Francisco. Así lo lleva siendo desde que comenzó a ir y venir a la sede estudiantil, pero ya ha tomado rango al ser oficialmente vestidor de la Virgen de la Vera Cruz. Respetuoso con quienes le precedieron, no vienen a romper, quiere seguir con la línea marcada en la Virgen en la que Pepe Romero supo moldear para tener estilo propio. Es joven, de los Estudiantes, tiene gusto y encima es artista.
Empezó por su cuenta, ya que en casa, se es creyente, pero alejados de las cornetas y tambores. Todo empezó una tarde en la que “mi madre me recogió de clase de inglés en Cuaresma y a mi hermana, por unos amigos, le dijeron que saliera de penitente en Los Estudiantes. Y mi madre me dijo si quería salir también. Recuerdo a Fran Delgado poniéndome mi primera túnica y así empecé en el 2016”.

El Nazareno, el Cristo, la Virgen… ¿quién le tira más de los tres? “Mi corazón se va para la Virgen, pero mi primera salida fue con el Nazareno, del que he sido hermanaco, pero los tres me tiran”. Pese a su juventud, ¿es cierto que por su mente pasa todo lo que es diseño y altares de la cofradía? “Así es, pero empezó muy inocente, muy joven con Adolfo Carbonero, con Ramón Gómez Castilla… con la ilusión de unos jóvenes intentando dar todo lo mejor por su hermandad. Era algo en lo que consideraba que podía aportar con mi trabajo y mi tiempo”.
¿Cómo fue lo de vestir a la Virgen de la Vera Cruz? “Inicié asistiendo a Guti, llamado por Isa. Ahora estoy ante mi primer Lunes Santo vistiéndola en solitario. Llevo tiempo descubriendo, viendo, probando e ilusionado”. ¿Cómo será vestirla? ¿Es de los de puertas abiertas o los que estarán casi solos con Ella? “Me gusta la solemnidad, es como me lo han enseñado. Suelo ir la noche de antes, solo, preparo, dispongo la mesa de la sacristía entera para Ella”. ¿Con quién más estará? “Con sus dos camareras, Isa Ríos, camarera honoraria de Nuestra Madre, y Vivi, que siempre la he conocido en esa sacristía, y es la mano derecha de Isa”.
Vamos al momento. ¿Qué siente cuando sus manos rozan a la Madre de los Estudiantes para engalanarla? “Realmente se te va la mente, no te sé decir…”. Obviamente se queda sin palabras en la entrevista. Insistimos en lo que es ponerse ante una devoción del siglo XVII. “Yo no soy un vestidor, la única imagen a la que yo visto es la de mi devoción. Evidentemente la veo y es a la imagen a la que le rezo por una estampa, por un cuadro…”. ¿Qué elemento es característico de la Virgen? “El collar de perlas. Así empezó con Pepe Romero a generar un estilo propio. Se trata de un collar del siglo pasado de perlas naturales y oro de ley con esmeralda”.
Dice su hermano mayor que el proyecto del mandato es terminar el palio. ¿Y después? “Engrandecer el patrimonio nunca está de más, evidentemente”. ¡Bordar el palio! Y, ¿qué tiene la Virgen de la Vera Cruz que no tiene otra imagen. “Tiene esa mirada, ese pellizco, ese recogimiento, sobre todo, sí tiene ese recogimiento… la Virgen de la Vera Cruz es una niña llorando”.
Su sueño es… “Estar muchos años más a su lado. Vivirlos con la gente de mi hermandad, que son mi otra familia. Verla con ese trono terminado, con ese manto bordado y seguir viéndola como la veo con esos penitentes del Lunes Santo, verla muchos años más con Isa a su lado, con sus camareras, seguir viendo lo que vivo”. Así es un joven ferviente de la Madre de los Estudiantes que vestirá a la Virgen.




