Los presidentes de los Consejos, Federaciones y Agrupaciones de hermandades y cofradías de las capitales andaluzas se reunieron este jueves 5 de noviembre en Antequera para hacer frente común para tratar con la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) en relación con la implantación de un canon por la interpretación de marchas procesionales, según comunica el consejo andaluz.
Así, en un comunicado, «en primer lugar, reiteramos nuestro respeto, comprensión y reconocimiento a los compositores de marchas procesionales. Su talento y trabajo han enriquecido el patrimonio musical de nuestras hermandades y cofradías y constituyen una aportación esencial a la identidad y a la vivencia de la Semana Santa. Desde esa valoración, comprendemos su interés en el reconocimiento y la protección de los derechos derivados de sus creaciones», exponen.
Asimismo, «agradecemos y valoramos que la SGAE haya reconocido a los Consejos, Federaciones y Agrupaciones como interlocutores válidos para abordar esta cuestión. A esta consideración se suma la confianza que las hermandades y cofradías han depositado en nuestras instituciones para que las representemos en este diálogo. Asumimos esta responsabilidad desde nuestra vocación de servicio, sin atribuirnos un papel negociador, con el propósito de velar por sus intereses y procurar lo mejor para ellas».
Finalmente, «hemos acordado actuar unidos y de forma conjunta en nuestra interlocución con la SGAE. Con este objetivo, les solicitaremos una reunión para la segunda quincena de noviembre que nos permita conocer de primera mano y con detalle sus planteamientos», concluyen los presidentes de los Consejos, Federaciones y Agrupaciones de Hermandades y Cofradías de Andalucía.
La reunión tuvo lugar el Restaurante Bienmesabe de Antequera y se abordó esta problemática sobre el posible 7 por ciento que la SGAE va a pedir desde pronto a los colectivos que promueven cultos y actos con bandas de música. Un tema que como la venta de participaciones de lotería se lleva comentando desde años atrás, pero aún se desconoce la situación. Algo que podría aumentar en un 7% los contratos musicales o podría llevar a apostar por marchas clásicas sin derechos de autor.




