Tiene 26 años, es directiva y hermanaca de la Virgen de la Consolación y Esperanza, así como del Mayor Dolor y Santa Eufemia y sueña con serlo de la Virgen del Socorro.
Representa a la nueva juventud de nuestras cofradías y aporta su trabajo para poder mantener y engrandecer nuestra Semana Santa.
Nuevas caras ilusionadas en San Agustín en la directiva que empieza a presidir Antonio González López, Entre el Portichuelo y San Sebastián, María Porras Cruzado se muestra con ganas de trabajar y seguir sintiendo lo que su familia y barrio antes hizo.
Una devoción pollinica que viene “de mi familia materna cuando mi abuelo empezó a llevar la Virgen de la Consolación y Esperanza y luego su hijo, mi hermano, mi padre y ahora me toca a mí”. Su abuelo era “Antonio Cruzado de los Chopitos”. Una familia que lo ha dado todo por la cofradía pollinica. ¿Qué vio en su abuelo, en sus tíos, en su padre, para querer seguir sus pasos? “Yo he vivido la Semana Santa en casa de mi abuelo todos los Domingos de Ramos, vi cómo mi madre vestía a todos mis tíos, a mi abuelo y eso al final, te despierta algo”.
¿Salió de pequeña? “Salía con la capa verde”. Y ahora… hermanaca. “Llevo cuatro años con la Virgen. Me costó trabajo decidirme por si era o no capaz. Pero una semana antes del Domingo de Ramos, mi tío habló con el hermano mayor y el mismo sábado bajé y hasta ahora…”. ¿Cómo fue ese sentimiento de la primera vez? “Tenía muchos nervios. Fue un momento especial el seguir lo que ya hicieron antes mis tíos, mi padre y mi abuelo que lo tuve presente en ese momento”.
¿Con qué momento de la procesión se queda? “Para mí siempre será calle Medidores que es un momento muy especial en la Virgen” ¿Dónde va bajo sus andas? “Voy justo a los pies, pero por delante, entonces estás viendo a la gente al verla pasar”. “Es el momento más recogido, más íntimo, más especial. Y es verdad que si de fuera en vídeo, se ve bonito, desde dentro se siente más”.
¿Cómo os guía Ella por esas calles? “Depende del momento. A veces hay más silencio, basta una mirada a un compañero para saber que el sentimiento es compartido”.
Y después de ser hermanaca… vino lo de ser directiva. ¿Cómo fue? “Antonio González tenía contacto con mi tío y me lo propuso una mañana y aquí estamos”. ¿Cómo ves la Cofradía de la Pollinica hoy en día? Cómo lo véis los jóvenes? “Yo este año veo que también es el primer año que coincide Antonio con su junta, somos muy cercanos, hacemos muy buenas migas y además es que la Pollinica es la cofradía de los jóvenes”.

Un Cartel que quita los sentidos
La vimos disfrutar en la presentación del Cartel del Domingo de Ramos. “Para mí es espectacular. Además, José lo hizo muy bien, muy sentido”. Hemos leído por ahí, que es el cartel de la Semana Santa. Lo respalda y espera que sea un presagio de un buen Domingo de Ramos.
Además de la Pollinica, ¿alguna relación con otras cofradías o imágenes? “Salgo desde hace dos años en el Mayor Dolor y este año he salido también en Santa Eufemia. En la extraordinaria del Mayor Dolor salí con la Virgen y en la extraordinaria de la Pollinica salí con el Cristo”. ¿Y qué tal? “Fue la primera vez que sacaba un Cristo y se vivió con mucho sentimiento”.
¿Qué le gustaría vivir en nuestra Semana Santa? “Me encantaría salir alguna vez en la Virgen del Socorro, si fuera posible porque es mi barrio”. Todo está por venir. La devoción no tiene límites y la fuerza se mide con el corazón. María tiene su devoción en silencio, acudiendo a todo lo que necesitan y mostrando su devoción como hermanaca con la sangre de su familia como referente de los últimos tiempos.




