No toda devoción cofrade se transmite de padres a hijos. Hay casos, como el de Miguel Sánchez Reina, que surgió al ver cómo su hijo, Miguel Ángel Sánchez Montes sintió la pasión por una cofradía, la del Rescate. Aquí va su testimonio que junto a su mujer, María del Carmen Montes Vílchez, ambos se han implicado de lleno en la cofradía.
De todos es conocido por tantos años en Ferretería El Martillo en calle Lucena, por ser hijo de “Miguelillo el barbero” o también conocido como de “Los Cabales” y en el mundo cofrade, por ser el padre de su hijo Miguel Ángel. Nos explicamos. ¿Saben de dónde viene su devoción al Rescate? “Pues surge desde que mi hijo Miguel Ángel era pequeño y de ahí empezó para arriba y nos metió en la cofradía a toda la familia hasta ser hoy, directivos y todo”.
¡Lo que se hace por un hijo! “Pues desde entonces estoy con él y además como directivos, a mi mujer cuando empezó hermano mayor Paco Peláez, le dijo que contaba con ella y conmigo, al poco tiempo lo intentó, pero yo de entrada le dije que ‘por ahora no voy a entrar en la cofradía’, hasta que un día me dijo: ‘Dame la mano’ y ya en el 2019 juré cargo de la junta y aquí estoy trabajando para la cofradía”.
¿Y por qué empezó su hijo en el Rescate? “Mi cuñado era el hermano mayor de insignia de la Virgen de la Piedad, José Antonio Pérez Tortosa, y le dijo de salir de hermanaco chico y ya no paró hasta ser hoy directivo y hermanaco de su Virgen”. Y usted, ¿de qué se encarga? “Llevo lo que es la casa hermandad, trabajando para la cofradía y para todo lo que me pidan”. ¿Mucho trabajo en una sede? “En Semana Santa se entiende, pero lo sacrificado es en verano porque una caseta es mucho tiempo de buscar y ordenar. Desde que empieza el miércoles la feria, estamos allí preparando todo: que si llega el de la cerveza, el de la carne, el del pan, el del frío. Y hay que estar allí preparándolo”.
¿Del Señor o de la Virgen? “Yo soy del Señor, porque Manolo García de la Vega, al bajar el Señor, me dijo: ‘Miguel, toca el Señor’ y aquello a mí me entró muy adentro y me captó el Señor”. ¿Ha participado antes en un cortejo procesional? “Nada, a mí me ha gustado mucho la Semana Santa. Yo siempre salía a la calle tras terminar de trabajar, y lo veía en la calle desde la acera”. Trabajando siempre en la calle Lucena, vería siempre, el besapié del primer viernes de marzo y la que se forma en la Cruz Blanca cada Martes Santo. “Yo veía a mucha gente, pero no pude verla en la calle hasta que me jubilé”.

Lo que tiene el Señor del Rescate
¿Qué tiene el Señor del Rescate que arrastre a tanta gente a quererle? “Yo no sé lo que tiene, pero eso es que llama mucho la atención. A mí me impone y un día cuando ayudé a llevarlo, le pedí a Julio Matas Lara que, por favor, que no podía con él al verlo tan cerca que me vine abajo”.
¿Cuántos días puede estar sin verlo? “Yo voy todos los días que puedo a la iglesia, lo primero es ver al Rescate en mi vida. Y me quedo allí un ratito con Él”. ¿Cómo le llama? “Pues yo le llamo Rescate, nada más y hablo con él”. ¿Con qué año u ocasión se queda con él? “Pues si quieres que te diga especial, es que son todos. Yo lo veo y es que me impresiona hablándole y no sé cómo decírtelo, pero es que lo llevo adentro y hasta ahí no puedo decirte…. Para mí todos los Cristos son iguales, pero al que más le tiro es al Señor del Rescate”.
¿Qué le queda por vivir con el Rescate? “Que se me case el niño en la Trinidad”. ¡No me diga! “El año que viene a los pies de su Virgen para junio”. ¡Madre mía lo que nos enteramos por una entrevista de Semana Santa! A disfrutar de este Martes Santo y lo que le espera vivir el próximo 2027 con su hijo.




