«Salud, agua y amor» reza la oración que las franciscanas de la Beata Madre Carmen compusieron al Señor de la Salud y de las Aguas y forma parte del momento más íntimo, emotivo y místico de la procesión del patrón de la ciudad, como se comprobó este sábado 23 de mayo.
Los termómetros llegaron a marcar hasta 35 grados en la hora álgida de sol, pero la ligera brisa, sobre todo al llegar al Portichuelo, redujo la sensación térmica durante el trayecto.
Salud. Es lo que todos los antequeranos y devotos le piden. Es lo que agradecen los que reciben la gracias tras una mala racha. Es lo que recuerdan los que perdieron a su familiar. Agua. Antequera es una ciudad de campo, con su vega floreciente y rica y muy ligada al Señor de San Juan con especial recuerdo cuando falta. Amor. Al final, es lo que nos llevamos, lo que debemos de valorar, aunque no lo priorizamos. Será nuestro legado.
Llegó el día. Este sábado 23 de mayo a las 19 horas, se abrieron las puertas procesionales de San Juan para que Antequera reciba a su patrón: el Señor de la Salud y de las Aguas. La historia se repite desde hace cuatro siglos y los antequeranos la hacen mantener con el paso de los tiempos. Tras las dos novenas, el sábado posterior, el 23 de mayo, la procesión. Antes, misa de peregrinos a las 12,30 horas para recibir a quienes regresaron desde lejos, de las ciudades y regiones a las que emigraron, desde las que vuelven porque “Hoy, sale el Señor”. Tras ella el miércoles 27 de mayo, misa para personas mayores y enfermos a las 18 horas como culmen de los actos y regreso a la capilla.
Salida solemne y el hermano mayor de insignia, Juan José Sánchez Ramos, que cede el «arriba» y primeras campanadas al doctor José Rodríguez, presentador del Cartel de este año. El doctor amigo y garante de la salud y del amor milagroso del patrón. El hermanaco y devotísimo de la Madre del Señor: la Socorrilla.
Subida por calle Niña de Antequera con un millar de devotos tras el palio. Llegada al Carmen donde aguardaban directivas del Carmen y la Soledad con saludo y ofrenda. Bajada por Cuesta de los Rojas para llegar el momento. Pasadas las 20,10 horas en Las Descalzas, esperaba a la comunidad franciscana de la Beata Madre Carmen que cantó al Señor lo de “Redentor de este mundo…”. «Salud, agua y amor». Ésta es la nueva evangelización: sin recorrido oficial, mecidas imposibles, pero con el sentimiento puro del futuro de la ciudad. ¿Lo seguimos?
Entrada en Calzada, Villodres, Diego Ponce, Madre de Dios a las 20, 55 horas, Cantareros, con un paso ligero, son muchas horas y metros en la calle. En el tramo desde Toronjo a San Luis, los vecinos de los terceros y cuartos tienen que bajar ya que los toldos no le dejan ver al Señor por sus pisos. ¿Los colocamos más tarde?
San Luis a las 21,30 horas y entrada a Infante don Fernando con llegada a los Remedios a las 21,50 horas. Tras San Agustín, San Sebastián a las 22,25 horas, con las puertas abiertas y el párroco Serafín Corral y la Cofradía del Mayor Dolor que le reza a su patrón. El trono tuvo que maniobrar, ya que al estar la terraza con sillas y mesas no pudieron bordear la fuente, como años atrás, y tuvieron que cuadrar y girar por el otro lado.
Empezaron las cuestas. Zapateros, Viento y en la «Citarilla» que Otura interpreta «Encarnación Coronada», esa marcha que forma parte del sinigual momento del Viernes Santo. Rosario y Paz aguardando en el lugar y las campanas que repican al paso del palio. Y último tirón por Caldereros, hasta llegar al Portichuelo pasadas las 23 horas. Y llegó el momento. «Encuentro» del Hijo con la Madre, del Señor con la Virgen, del Señor con la Socorrilla. Otura que reza las marchas dedicadas a la Reina del Portichuelo. Vítores de los cofrades de ambas hermandades, ofrenda y regreso a San Juan. Bajada complicada por Cuesta Real (¡la que le aguarda al Corpus!) y regreso a un San Juan emocionado. A las 0,16 horas, el Señor regresaba al presbiterio del templo. Concluía un año más su procesión.
El Señor fue en su trono, el palio de 1896 de Pedro Lara que costó 4.000 reales, según desveló Manuel Cascales en estas páginas en 2004. El dosel que se recuperó para la extraordinaria de 2025 se queda para ocasiones especiales. Así como la recuperación del pelo natural y el paño de pureza. En el horizonte, el 2029 con el 25 aniversario como proclamación de patrón.

















































