Esfuerzo de los toreros en Antequera en la corrida de estilo goyesco celebrada este domingo 23 de agosto con un triunfador, David de Miranda que cortó tres orejas, frente a las dos de Juan Ortega que salió junto a él a hombros; y Pablo Aguado, que obtuvo una.
Inicio con el cortejo goyesco esperado en la calle por los aficionados, desde el Ayuntamiento, no se llegó a los tres cuartos de entrada del día anterior en rejones, pero el tendido de sombra estaba casi completo. Los toros de Astolfi estuvieron bien presentados, mansos, pero falta de fuerza y bravura a la hora de embestir. Destacó el cuarto de la tarde de nombre Guardián.


Juan Ortega en el primero tuvo un adversario al que desde el primer momento caló con la capa. Le recibió por abajo, analizando la calidad de un rival que no dio juego. Un puyazo y tres pares de banderillas, para seguir con la muleta rápido. Recibió con la derecha con algunos pases complejos, ya que el viento levantaba el trapo y no le dejaba torear con tranquilidad. Necesitó varios pases fallidos para sacar alguno de pecho, incitando al toro y acercándose cuando vio que flojeaba. Mató de una certera estocada, algo desprendida. Aplausos.
Ortega fue a por los trofeos en su segundo. Recibió por alto y verónicas a su rival con el que dio todo lo tenía. En el quite preciosas chicuelinas rematadas con media verónica. Tras brindar el toro al público mostró todo un derroche de torería. Necesitaba dos orejas para abrir la puerta grande y mostró unos naturales templados y dando espacio al toro, el mejor de la tarde. Supo tirar de un pintón y de otro, de arte y saber encontrar el equilibrio perfecto para manejar la carencia del toro y los tiempos. Certera estocada que le valió las dos orejas que la presidencia concedió sacando los dos pañuelos a la vez.


David de Miranda fue decidido a por el toro al que recibió con el capote con pies juntos para seguir por abajo y finalizar con una revolera. Siguió probándolo en el quite antes de un puyazo ligero, para seguir con dos pares de banderillas. Pidió el cambio de tercio, sabiendo que su rival aflojaría al final de la faena. Con la muleta trabajó para sacar al toro lo que tenía. Diestro experto supo arrancarle unos bonitos derechazos, para seguir adornándose con naturales, pases de pecho y estatuarios. Cuando cambió al pitón izquierdo, el toro ya aflojó fuerzas y ahí, se arrimó todo lo que pudo, entre los pitones, para sacar el máximo jugó a la mansedumbre del toro y recibiendo los aplausos de los tendidos. Pinchazo arriba y estocada que le valió tras fuerte petición del respetable, dos orejas.
En su segundo de la tarde, Miranda se gustó mostrando un buen recital de verónicas y chicuelinas y llevando al astado hasta la suerte de varas que finalizó con un único puyazo. Malonetinas firmes para recibir en faena con la muleta, pero el toro fue perdiendo las manos en los distintos pases que le daba, incluso llegó a echarse. No colaboró el de Astolfi con Miranda, que volvió a arrimarse para sacar algo más, aunque con la colaboración precisa. Mató de una fuerte estocada que le dio una oreja.


El debutante en Antequera, Pablo Aguado, no contó con un toro colaborativo, ya que no entró a embestir en incluso mostrándose reacio a hacerlo en el tercio de varas. A pesar de ello pudo en el quite sacarle algunas verónicas rematadas con una media. Se esforzó el diestro con un rival al que toreó mejor por el pitón izquierdo. Sacó algunos naturales y derechazos de bella estampa, junto a algún pase de pecho y molinetes. El toro fue aflojando y mató de una estocada tras pinchar y con aviso, el público insistió en la petición de oreja que se concedió.
En el último de la tarde, Aguado buscó abrir la puerta grande ya que sus compañeros ya la tenían en el bolsillo. Recibió bien por verónicas con pies firmes en el albero. Brindó el toro a los tendidos metiéndoselos en el bolsillo y recibió al toro con la muleta cogido a la barrera. Precisos pases con mucha voluntad para un toro que como sus hermanos, fue de más a menos. Tuvo tres pinchazos, aviso y descabello que le privó al menos de una oreja, merecida por la faena realizada.
Antes de salir a hombros, David de Miranda recibió el trofeo al Triunfador de la Goyesca, entregándoselo Enrique Ponce tras cedérselo el alcalde Manuel Barón, ante la presencia del empresario Jorge Buendía, la teniente de alcalde Elena Melero y el presidente de los Cabales, Juan Herrera.


Hablan los protagonistas de la Goyesca de Antequera
Juan Ortega nos destacaba que «lo primero que tiene la goyesca de Antequera es ser la más antigua de Andalucía, siempre eso es un orgullo poder estar aquí y torearla. La plaza es como la ciudad, es monumental, es una joya, es preciosa, está muy cuidadita y la verdad que estos sitios siempre es un gusto estar aquí».
Ver unos tendidos como están hoy es un respaldo para la fiesta nacional. «Para los toros, para todos. Da mucho gusto, la gente tiene ganas de toros, tiene ganas de vernos torrear y cuando vienes a una plaza y estás así como esta, prácticamente llena, da mucho gusto».
David de Miranda venía de triunfar en Málaga. «Antequera es una plaza que me ha abierto las puertas desde mis inicios como matador de toros. Y volver ahora en una temporada importante para mí, cuando además se conmemora mi décimo año como matador de toros, pues la verdad que es muy bonito el reencuentro con esta plaza, con esta afición que con tanto cariño me ha recibido siempre».
Tras la Malagueta, la Puerta Grande de Antequera: «Con mucha responsabilidad también y con muchas ganas de seguir avanzando en esta temporada tan bonita».
Mientras que para Pablo Aguado debutar en Antequera es «muy bonito porque desde niño he visto la faena de los grandiosos toreros que han triunfado aquí».
Entre las faenas que recuerda: «Todos recordamos la faena de del maestro Manzanares, o la tarde de los maestros Curro, Paula y Antoñete y otras tantas».
Un coso con respaldo del público: Es muy bonito que la gente vaya a los toros. Creo que estamos en una época del toreo en la que tenemos que disfrutarlo porque hay mucha afición y mucha afición joven».
Con David de Miranda vino Enrique Ponce, un referente en el mundo del toreo. «Qué recuerdos en esta plaza que ha sido una donde he triunfado muchas veces y que siempre venía con una motivación especial, porque es que ya de por sí, la Plaza de Antequera inspira, y de hecho, cuando veníamos para acá, lo he comentado».
Sobre David de Miranda: «Está fenomenal, está haciendo una temporada soñada y toreando, pues ya lo habéis visto, cómo ha toreado este toro, con espacio, con el compás que lo ha toreado, cómo lo ha acariciado la cara embestida, con el alma, con el cuerpo, con la cara, lo ha llevado despacito. Y luego, en esas cercanías tiene esa, esa virtud no de poder meterse ahí entre los pitones de esa manera y luego sacar un muletazo limpio, despacioso, con cadencia».































































