El grupo municipal socialista denuncia el derribo de casas en la zona de la Alcazaba de Antequera, esperando que el Ayuntamiento tenga conocimiento y cumpla con la protección arqueológica que exige al ser BIC (Bien de Interés Cultural) y estar dentro del PEPRI (Plan Especial para la Protección y Reforma del Interior), según expone el portavoz socialista José Luis Ruiz Espejo en la zona situada en la trasera de Santa María a pies de la calle San Salvador.
Se trata de unas obras de derribo en el tramo final de la calle San Salvador que han dejado al descubierto restos directos de la muralla urbana de la Alcazaba y de la antigua Real Colegiata de Santa María la Mayor, activando una situación de alto riesgo normativo y patrimonial en una zona con presunción arqueológica del 100% y máxima protección bajo el PEPRI.
«Exigimos total transparencia y control institucional ante esta intervención», expone Ruiz Espejo. «Resulta imperativo esclarecer de inmediato la validez de la licencia municipal, la existencia de los informes preceptivos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la presencia de supervisión arqueológica a pie de obra», insiste.
El valor estratégico del hallazgo «convierte esta alerta vecinal en una oportunidad crítica para la ciudad: el Ayuntamiento debe frenar cualquier intento de reconstrucción privada e iniciar de inmediato las gestiones para adquirir el terreno, replicando los precedentes de calle Niña Antequera y Plaza del Carmen para consolidar y expandir el conjunto monumental de Antequera», sigue el portavoz del PSOE.
El derribo en curso de restos de viviendas preexistentes generó alarma entre los vecinos y dejó al descubierto lienzos de la muralla urbana que estaban ocultos tras las edificaciones. La presunción arqueológica del 100% impone la obligatoriedad de un informe arqueológico previo y el seguimiento técnico continuo a pie de obra a cargo del promotor, cuestionando Ruiz Espejo que se haya podido hacer.
Pide verificar la emisión de los dictámenes preceptivos por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Auditar si la muralla descubierta ha sufrido afecciones estructurales durante los trabajos y verificar si hubo control arqueológico efectivo en el terreno.
Y ante el presunto daño hecho, impedir nuevas construcciones sobre la parcela liberada para preservar los bienes de interés cultural adyacentes. Aplicar el modelo de negociación y rescate patrimonial previamente ejecutado en la calle Niña Antequera y en la Plaza del Carmen. E impulsar un acuerdo entre el Ayuntamiento de Antequera, la Junta de Andalucía y los propietarios para adquirir el suelo, integrando de forma definitiva este sector sureste al conjunto histórico de la Alcazaba.




