jueves 19 febrero 2026
InicioOpinionesLos bustos romanos perdidos en calle Estepa

Los bustos romanos perdidos en calle Estepa

Siempre que observo fotografías antiguas de Antequera y, en concreto de nuestra calle Estepa, mi mirada busca irremediablemente en lo más alto de la casa señorial del número 33. Allí arriba en sus basamentos, hoy en día desnudos… se colocaron toda una colección de bustos romanos. Bustos que representaban a los emperadores romanos del siglo II: Adriano, Trajano, Severo, Antonino, Marco Aurelio… coronando lo más alto de la calle Estepa, una imagen soberbia a la vez que imponente, que para aquellos antequeranos del siglo XIX y XX debería ser una estampa sobrecogedora.

Bustos de un metro de altura, un tamaño imponente que nos recordaba el pasado romano de la ciudad de Antequera, al mismo tiempo custodiaban la calle más importante de la ciudad. En la actualidad, la casa señorial que albergaba los bustos romanos, está totalmente reformada, pero su fachada sí sigue conservada, aunque ya desvestida de los extraordinarios bustos romanos. Aquella casa se construyó a principios del siglo XIX, por una familia de la burguesía antequerana. A principios del XX se convierte en la sede del Banco Rural y, justamente después de la Guerra Civil Española, es confiscado por el régimen franquista, reconvirtiéndose en la sede del Sindicato Vertical.

Aquel edificio también abarcaría la sección femenina de Falange en Antequera. Con la llegada de la Democracia y la desaparición de las instituciones franquistas, el edificio queda en ruina, reformándose para convertirse en un bloque de pisos, pero conservando con muy buen criterio la fachada original de la arquitectura civil del siglo XIX. Lamentablemente se perdió para siempre la gran escalera imperial de dos plantas que arrancaba desde el mismo zaguán.

¿Pero en realidad eran bustos romanos?

No, en realidad eran representaciones de una calidad excepcional. La datación de estas piezas estaría en torno al siglo XVIII y representa la estatuaria neoclásica antequerana. Los bustos romanos responden sin duda a los modelos neoclásicos muy reproducidos en grabados y libros del siglo de la Ilustración.

¿Quién fue su autor? Una pregunta muy difícil, pero que después de muchísimas horas de investigación y consultas con historiadores de arte, conservadores, eruditos y demás, entre ellos el antiguo alcalde de Antequera Jesús Romero Benítez, podemos afirmar con toda seguridad y sin miedo a equivocarse, que la autoría de estos bustos se puede adjudicar a nuestro querido imaginero antequerano Diego Márquez y Vega. De hecho, algunos dibujos conservados en el Archivo Histórico Municipal (AHMA) reproducen modelos de la estatuaria neoclásica firmados por Márquez. Que pudo ser algún alumno o descendiente de Márquez, también. Que es muy difícil autentificar la obra, también. Pero que todo apunta a Diego Márquez y Vega (o “de la Vega”) o su entorno, con toda rotundidad, sí.

Esta clase de bustos neoclásicos se pusieron de moda en el siglo XVIII para adornar los jardines de casas palaciegas y señoriales, de ahí su realización en terracota, ya que tenían que aguantar las inclemencias medio ambientales.

¿Qué sucedió con aquellos bustos? Durante la remodelación del edificio de calle Estepa, los bustos son trasladados a calle Infierno, a la antigua casa de Doña Tecla (viuda de García Berdoy) y colocados en el jardín. A principios de los años noventa del pasado siglo, la casa es demolida y en su solar se construye un bloque de pisos. Aquella obra se realizó por Luis Arjona, un contratista muy querido y recordado en Antequera, aunque era oriundo del pueblo cercano de Benamejí. Arjona decide regalar los bustos a un coleccionista de arte de Aguilar de la Frontera, de esta forma la colección de bustos neoclásicos se marcharía para siempre de la ciudad de Antequera, su ciudad.

Un empleado de Luis Arjona, maestro albañil que se encontraba desmontando los bustos, se queda prendado de ellos. Luis se da cuenta de la situación y le dice que escoja el que quiera, sin dudarlo el maestro albañil coge uno de la colección y se lo lleva su casa en la Bajada del Río. Años después, el antiguo alcalde de Antequera Jesús Romero, tiene conocimiento de este hecho y decide hablar con el albañil, para darle a entender que esa pieza es única y que debería formar parte de la colección de piezas arqueológicas de Antequera. El busto es trasladado a la Real Colegiata de Antequera y finalmente queda olvidado.

Aquel maestro albañil hoy ya fallecido, se llamaba Juan Morón Gallardo. Juan era encofrador, de los buenos, de los que realizaba trabajos finos, muy querido y recordado por sus compañeros del gremio. Juan recogió aquel busto sabedor de la importancia que tenia y lo traslado a su casa de la Bajada del Río.

Juan en sus tiempos libres realizaba trabajos de carpintería y restauración. Juan limpió el busto, lo protegió, lo cuidó… manteniéndolo protegido y custodiado. Gracias a Juan Morón y al antiguo alcalde de Antequera Jesús Romero, hoy en día podemos contemplar al último de los bustos neoclásicos que coronaban los edificios de calle Estepa.
A modo de anécdota contaros, que la hija de Juan Morón, es nuestra querida vecina Rosi Morón Trillo, vinculada desde hace años con la defensa y protección de las personas con discapacidad en Antequera, obteniendo varios galardones por su cooperación social, entre ellos el Efebo de Antequera.

Este modesto investigador que os escribe hoy, tuvo conocimiento de aquella excepcional historia, y como no podía ser de otra forma la ha dado a conocer a las gentes de Antequera. Porque para mí, es una premisa sacar a la luz y documentar los vestigios olvidados de las tierras de Antequera. Hoy en día podéis encontrar esta historia en un video-documental que realicé para mi canal de YouTube Antequera Oculta.

Contaros que durante mi investigación me entrevisté con historiadores de arte, conservadores, familiares de Luis Arjona, responsables municipales de patrimonio histórico, archiveros de Aguilar de la Frontera y hasta con el antiguo director de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía. Desde las páginas del decano de la prensa malagueña, El Sol de Antequera dar las gracias a todos ellos. Ojalá aquella colección volviera otra vez a la ciudad que los vio nacer.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes