El inicio de la campaña electoral nos pone en camino hacia Europa. Alrededor de cuatrocientos millones de personas están llamadas a las urnas. Sólo la India nos supera en número, y esperemos que no en otras cuestiones, no porque el país asiático no se lo merezca ni luche por su libertad e igualdad en sus diferentes castas, si no que lamentaríamos, y no poco, la desafección y falta de interés hacia Europa que nos dicta la política a seguir. Es trabajar con un jefe a quien no le mostramos el menor aprecio. Y según todas las encuestas, los partidos minoritarios suben, los que no han tenido responsabilidad de gobierno. El PSOE arrastra como una pesada losa su pasado reciente, no sabe la manera de cortar esas cadenas para acercarse al ciudadano, y decirle al oído, como si de un viejo amigo se tratara, que le perdone todas las fechorías y que nunca volverán a ocurrir. El PP se deja entrar al trapo con el PSOE y pierde el tiempo acusándose mutuamente de tanta corrupción como ha visto crecer en sus filas. Está perdiendo una magnífica oportunidad para vender sus pequeños logros, meritorios, teniendo en cuenta la herencia recibida. Y, si además, es capaz de darle una buena patada en el trasero a todo el que esté pringao, se le va a encontrar con una carretera lisa y recta hasta la meta de mayo y, probablemente las del próximo año. ¡Aprovechen de que las encuestas le dan mayoría y hagan limpieza general, y entierren el tufo que les persigue de una vez por todas! Y hablen en sus mítines de lo que los ciudadanos, y nos súbditos, no se les olvide esta diferencia, queremos oír, de las ventajas de la Unión Europea.
Del tú más, y de los ladrones que hay en cada partido no, lo sabemos perfectamente y no les pagamos para que pierdan el tiempo, sólo cuando vaya acompañado de medidas coercitivas y duras.
Parece que se va a dar una nueva oportunidad al PP, debe aprovecharla porque seguro que va ser la última, no se confíe en que al PSOE sólo le queda el reducto andaluz y poco más, y con medianería incluida, porque la abstención que se supone ahora importante, la próxima consulta será la única protagonista.