domingo 3 mayo 2026
InicioOpinionesOxfam, la libertad de ocultar

Oxfam, la libertad de ocultar

Y seguir como si no pasara nada. Unos cuantos entre tantos miles se pierden, se diluyen y no enturbia la transparencia que tienen por norma de vida. A nadie se obliga a trabajar en una ONG. El compromiso es individual y consigo mismo, sólo eligen a cual pertenecer por afinidades. El resto es común. Luchar por mejorar las condiciones humanas de los olvidados. Y los gobiernos, totalmente encantados con las ONG porque de alguna manera lavan conciencias por actuaciones dudosas en países donde se han adueñado de recursos dejando a la población en la miseria más absoluta. 
 
Cheques al portador y que otros hagan el trabajo. Miles de millones para dar la imagen al mundo de que los ricos se acuerdan de los pobres, y de paso quitarse problemas que pocos quieren. Es muy loable el trabajo de los voluntarios que dejan una vida de comodidades y se entregan a la imaginación de transformar  una situación extrema  en un poco de decencia donde alguien abandonado pueda pensar que se le quiere.
 
Y es también una responsabilidad muy comprometida. Se maneja mucho poder y dinero, y los fallos se deben de castigar con severidad. Sin embargo, las meteduras de patas por graves que sean de algunos aunque sean sus máximos responsables, no puede poner en tela de juicio a toda una organización que tarda muchos años en levantar y hacer un trabajo coordinado y efectivo. 
 
Me parece que el gobierno británico actúa con demasiado ligereza cuando quiere castigar a OXFAM, esas siglas cubren mucho buen hacer, fe en la humanidad, compromiso con el débil y vivir por los demás. El problema debe recaer contra los que han cometido las faltas, y además, con castigos ejemplares. 
 
No se arregla cerrando las suscripciones. Quedar bien con la opinión pública no es someter a más abandono a los marginados, sino encontrar leyes o vías que consigan la mayor transparencia en el empleo de los bienes y en el trato de igualdad sin abusos de ningún tipo. Las ONG en este mundo son imprescindibles y hay que mimarlas. No podemos consentir que las echen por tierra el comportamiento indigno de unos pocos.
Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes