La nueva Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Antequera ha tomado posesión oficial este domingo 11 de enero en una misa en la iglesia de Los Remedios a las 11,30 horas, presidida por el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías de Málaga, Salvador Guerrero, donde Juan Manuel Vegas Sancho es ya presidente con todas las de la ley.
Así, se culmina el proceso de traspaso de poderes de la anterior Permanente, presidida por Trinidad Calvo, a la nueva, por Juan Manuel Vegas Sancho. Por cierto, que en el transcurso de la misma, se le impuso la aguja de oro de la Agrupación a la que ha sido máximo responsable en los últimos ocho años.
La misa ha sido presidida por el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías de Málaga, Salvador Guerrero, así como concelebrada por el arcipreste Antonio Jiménez y el vicario y Rector del Seminario, el antequerano Juan Manuel Ortiz Palomo.
Por otra parte, estuvieron presentes el alcalde Manuel Barón, la viceconsejera Ana Corredera, el delegado provincial de Economía Antonio García Acedo, así como el presidente de las cofradías de Pasión de Málaga, José Carlos Garín, además de representantes de la Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil y cofradías de Gloria y Pasión. Además de concejales del equipo de gobierno de la los partidos de la oposición: PSOE e IU. Así como Manuel Artacho, responsable territorial de Unicaja Banco.

El Delegado pide poner a Cristo en el centro
En la homilía, el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías de Málaga, Salvador Guerrero, tras un saludo a los presentes, empezó recordando que «celebramos hoy la fiesta del Bautismo del Señor. Una fiesta que, año tras año, nos sitúa ante una escena sencilla y, al mismo tiempo, profundamente reveladora. Jesús se acerca al Jordán y se coloca en la fila de los pecadores».
Jesús quiere hablar cara a cara con los hombres y mujeres de su tiempo. «Quiere que nadie se sienta excluido. Quiere que todos entiendan que Dios no salva desde lejos, sino desde dentro, compartiendo la vida, las preguntas, las heridas y las esperanzas del pueblo. Y es precisamente ahí, en ese gesto humilde, donde el cielo se abre y el Padre proclama: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco»».
Lo primero que «hemos de hacer hoy es dar gracias. La Agrupación no nace hoy. No empieza con una Junta de Gobierno ni se agota cuando esa Junta termina. Es una realidad viva, sostenida durante generaciones por hombres y, cada vez por más mujeres, que han entregado su tiempo, su ilusión y su fe para engrandecer la Semana Santa de Antequera y, sobre todo, para hacer visible la presencia de la Iglesia en medio del pueblo».
«Hoy queremos agradecer, de manera sencilla pero sincera, el trabajo y el desvelo de doña Trinidad, la presidenta saliente, que ha sido la primera mujer presidenta de esta institución y ha servido a la Agrupación con dedicación y generosidad durante 8 años. Su labor se suma a la de tantos otros que, antes que ella, cuidaron esta institución con amor y responsabilidad. Nada de lo que hoy somos se entiende sin esa cadena silenciosa de entrega. Y junto a ella, el agradecimiento todos los hermanos que la han acompañado en las distintas tareas de la agrupación hasta el día de hoy».
La Junta que hoy comienza «no viene a romper, sino a continuar; no viene de la nada, sino de un camino ya recorrido. Y en este sentido, es importante subrayar la trayectoria del nuevo presidente. No llega desde fuera. No es ajeno a la vida cofrade. Al contrario: ha sido formado en ella, ha crecido en ella y ha servido durante años en el seno de una hermandad concreta, la Hermandad de los Estudiantes, desempeñando distintos cargos y responsabilidades hasta llegar a ser hermano mayor».
Ahí ha aprendido «lo que significa escuchar, discernir, decidir,…equivocarse a veces…y perseverar siempre; ahí ha conocido las alegrías y las dificultades del servicio, el valor del trabajo en equipo y la importancia de poner a Cristo en el centro. Esa experiencia no se improvisa. Se cuece a fuego lento. Y permitidme aquí un pequeño guiño: así como en la cocina no basta con buenos ingredientes si no hay tiempo, paciencia y cuidado en la preparación, tampoco en la vida cofrade bastan las buenas intenciones si no se dejan madurar en la oración, en la formación y en la entrega cotidiana».
La fe, como los buenos guisos antequeranos, necesita tiempo, dedicación y amor para alimentar de verdad. Pero junto a esta experiencia personal, no podemos ignorar el momento histórico que vivimos como Iglesia. Vivimos en una sociedad cada vez más secularizada, donde existe el riesgo real de usar lo religioso sin vivirlo, de conservar formas sin contenido, de mantener tradiciones sin dejarnos transformar por el Evangelio».
Dejó claro que «corremos el peligro de una fe superficial, de una piedad popular vaciada de sentido, de una religiosidad que emociona, pero no convierte; que conmueve, pero no compromete. Y aquí, las cofradías —y de modo especial la Agrupación— tenéis una tarea enorme y apasionante. Porque la piedad popular no es un problema; es una gran oportunidad para evangelizar. Es un lenguaje que el pueblo entiende, un espacio donde muchas personas se acercan quizá por motivos muy diversos: la música, el arte, la estética, la tradición, la necesidad de pertenecer o de no sentirse solas. Todo eso es legítimo. Todo eso puede ser un punto de partida. Pero nuestra responsabilidad es no quedarnos ahí».
La formación es hoy imprescindible. «No podemos permitirnos una fe infantil o poco reflexionada. Necesitamos cofrades formados, con criterio cristiano, capaces de vivir y explicar su fe en un mundo plural y, a veces, indiferente». Además, «el culto, bien celebrado y hondamente vivido, es el corazón de todo. Sin oración, sin sacramentos, sin encuentro real con el Señor, todo se convierte en fachada. Cuidar el culto es cuidar la fe del pueblo, la fe de los hermanos».
Y la caridad… «que es el termómetro de la autenticidad. En un mundo herido por la soledad, la pobreza y la exclusión, las cofradías están llamadas a ser manos tendidas, corazón abierto, presencia misericordiosa. No podemos mirar al Crucificado en las imágenes y olvidarlo en los crucificados de nuestro mundo y de nuestra ciudad».
En este contexto tan exigente, «quisiera dirigirme de manera especial al nuevo presidente y a su Junta de Gobierno. Hoy el Señor os confía una misión hermosa y delicada. No para buscar el aplauso ni el reconocimiento, no para el personalismo ni la vanidad, sino para buscar el Reino de Dios y su justicia». «Sed testigos creíbles. Personas que vivan con coherencia el Evangelio, que no separen nunca lo que creen de lo que deciden, que no dividan la fe de la vida. Que Cristo esté siempre en el centro de vuestras decisiones, también de las más complejas, también de aquellas que no siempre serán comprendidas o aplaudidas».
Insistió en un problema que hoy abunda en el mundo cofrade y subrayó. «Estáis llamados, además, a ser servidores de la comunión. A mediar cuando sea necesario, a tender puentes, a favorecer el diálogo sincero entre las hermandades, a evitar enfrentamientos estériles y divisiones que no construyen. Que la Agrupación sea siempre percibida como un lugar de encuentro, de escucha y de cuidado mutuo, nunca como un espacio de disputas o de rivalidades».
Y «no olvidéis nunca quiénes sois ni para qué estáis: instrumentos al servicio de la Iglesia, en comunión con vuestra diócesis, con sus pastores y al servicio real de las hermandades que formáis. No una estructura que se mira a sí misma, sino una Agrupación que ayuda, acompaña, sostiene y hace posible que la fe se haga visible y fecunda en Antequera».
La Agrupación está llamada a ser fermento en la masa, «a ayudar a que la Iglesia en Antequera no solo se mantenga, sino que crezca, se renueve y sea cada vez más cercana y misionera». Dejó una homilía que pese al fallo del micrófono, es para leerla una y otra vez en el seno de las juntas directivas.

Palabras del nuevo presidente, agradecimientos y toma de posesión
Al terminar la misa en sí, tuvo lugar la toma de posesión. En ella, primero se quiso agradecer el trabajo de la Junta Permanente, para lo que se le entregó un diploma a cada uno de los miembros presentes. Entre ellos, el escudo de oro de la Agrupación a la presidenta saliente, en su caso, una aguja con el escudo de la Agrupación.
Luego el nuevo presidente quiso compartir: «Dios Padre, te damos gracias de ser llamados a servir desde la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Antequera. Gracias por los miembros que forman cada una de ellos. Gracias por nuestros titulares. Gracias por ver que nos unen. Gracias por tu amor, el de tu Santísima Madre. Te pedimos que nos ilumines para poder cumplir con nuestras responsabilidades».
Pidió «sabiduría y fortaleza para dirigir con honestidad y unidad. Para buscar siempre el mayor bien de nuestras cofradías y la gloria de Dios. Que seamos ejemplo de vida cristiana, promoviendo la unidad e integración de nuestra Iglesia. Pedimos a nuestros amantísimos titulares que nos protejan y den fuerza para que esta nueva etapa sea continuidad de crecimiento en la fe y bien común de nuestra Iglesia. Para mayor gloria de Dios.
Fue cuando primero juraron su cargo todos los miembros de la nueva Permanente, recibiendo la medalla de la Agrupación, para seguir con los dos miembros de cada cofradía agrupada y una foto de familia final.



Vegas Sancho cuenta en su también nueva Permanente a Javier Moreno Carrión como vicepresidente, Guillermo Ramos Pérez de secretario, María del Carmen Sánchez Aguilar como tesorera, Federico Manzano Tuderini de fiscal; Juan Antonio Vegas García de mayordomo y Rocío Moltó García de cronista. Junto a ellos: Ismael Porras Espejo de vicesecretario; Carlos Rico Trani de vicetesorero.
Y como vocales: Pedro Pablo Ruiz Pérez (Caridad y Relaciones Sociales), Rocío Melero Muñoz (Liturgia, Juventud e Infancia), Manuel Jesús Casaus Borrego (Formación y Relaciones Institucionales) y José Antonio López García (Horarios e Itinerarios, Recorrido Oficial y Tribuna).
Como consejeros contará con: Juan Félix Luque Gálvez (Presidencia), Pablo Javier Guerrero Clavijo (Comunicación y Protocolo) y Alfonso Romero Espárraga (Patrimonio, Tradiciones y Estilo Antequerano).
En el acto de toma de posesión se impuso el escudo de oro de la Agrupación de Cofradías a la presidente saliente, María Trinidad Calvo Gómez, así como un diploma a los miembros de la Junta Permanente.
El lunes 30 de diciembre se desarrolló la primera reunión de la Junta Permanente y este miércoles 7 de enero, la primera de la Junta de Gobierno, donde al equipo de Vegas Sancho se le suman dos representantes por cada cofradía agrupada.
Juan Manuel Vegas fue elegido como presidente el pasado jueves 27 de noviembre, siendo la única candidatura presentada y contando con 7 votos a favor, 1 en contra y 1 en blanco.
Tras la toma de posesión, el viernes 23 de enero a las 20,30 horas y también en la iglesia de los Remedios, se desvelará el Cartel de la Semana Santa de Antequera, obra del artista Ricardo Gil Lozano, que será presentado por el cofrade Carlos Montes Corredera, arrancando las próximas intensas semanas.



































