viernes 5 junio 2026
InicioCulturaTrasladarse a lo que pasó en 1926 en el incendio del Angelote...

Trasladarse a lo que pasó en 1926 en el incendio del Angelote con ‘El Sol de Antequera’, IA y la pintura de Eva Escobar

La Sala de Conferencias del Museo de la Ciudad nos impulsó este jueves 4 de junio por la tarde a la aventura de fusionar en una conferencia: historia, crónica periodística, fotografías, el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y el legado de una pintura que recordará la efemérides a conmemorar.

La transformación de semanario en papel a diario digital lleva consigo, entre la mejora de la actualidad e inmediatez informativa, a promover conferencias, espacios de diálogo y recuperar la memoria de nuestras páginas para conocer más y mejor nuestra reciente historia contada día a día. Así, bajo el título de “100 años del incendio del Angelote: el cohete de la Octava que hizo caer la veleta”, nos pusimos a intentarlo.

Desde niños teníamos en mente poder conmemorar esta efemérides cuando nos la compartió por primera vez nuestro referente Ángel Guerrero. El Angelote es muy especial para sus vecinos, y nuestra Redacción forma parte de este barrio. Con tiempo, solicitamos el espacio y buscamos nuestra colaboradora: Eva Escobar. Todo sería cuestión de encajar cada pieza.

Hemeroteca. Fue nuestro pilar de la conferencia. Recorrer el momento del incendio y un seguimiento de cómo reaccionó la ciudad, el proceso de recuperación de lo perdido y su terminación en el chapitel que conocemos. En primer lugar compartimos cómo celebraba Antequera hace 100 años el Corpus: traslado de Santa Eufemia a la Iglesia Mayor, Corpus Chisti con imágenes, la Octava del Corpus y la Infraoctava.

Seguidamente nos centramos en el día del suceso. 10 de junio de 1926, 18,30 horas dentro de la Octava del Corpus que se celebraba con salida y regreso en San Sebastián. Fue en ese cortejo cuando un cohete lanzado por un monaguillo en la entonces denominada “Obispo Muñoz Herrera”, fue a parar a los pies del Angelote, provocando el fuego sobre unos jaramagos que había.

Apuntar que la cubierta que ardió era de 1772 cuando Nicolás Mejías sustituye la anterior de 1698 que estaba formada por una cúpula, de la que tenemos el testimonio en el cuadro de la “Epidemia” de la Virgen del Rosario. Así, según recoge el historiador Jesús Romero Benítez, el inicio de la construcción de la torre fue en 1698, en 1701, el alarife Andrés Burgueño retoma la obra donde en 1706, se coloca El Angelote como remate y finalización de la misma.

Más tarde, en 1755, por el terremoto de Lisboa, se tienen que reparar daños. Y en 1926 fue el incendio que llevó a la reforma del chapitel como lo conocemos hoy. Ya en este siglo, en el año 2000 se percató de la necesidad de una nueva actuación cuando se descuelga parte de la banderola de la veleta. En el año 2010 se desmontó la parte superior para rehabilitar, consolidar y dejar el aspecto actual que hoy disfrutamos.

La IA como herramienta de apoyo en la conferencia
Inteligencia Artificial. Una vez que expusimos cómo fue el incendio, utilizamos las pocas fotografías que existen del suceso en sí, con la vista de una plaza con la población expectante; así como la misma perspectiva del chapitel: antes, con el humo del incendio, mocha sin todo lo ardido y con los andamios.

Fue cuando en nuestro apoyo audiovisual compartimos cuatro vídeos que hemos realizado para la ocasión con IA (Inteligencia Artificial). Al disponer de pocos recursos fotográficos y ninguno audiovisual, pensamos en acudir a la IA para hacer llegar el incendio a las nuevas generaciones. Así, en primer lugar, viajamos en el tiempo como si nosotros mismos hubiéramos realizado las fotografías existentes. Con este inicio se demuestra el buen uso y se advierte la complejidad para creer hoy en lo que vemos.

En segundo lugar, por medio de unas antiguas fotografías, recreamos cómo tuvieron que ser los traslados de Santa Eufemia a San Sebastián para el Corpus Christi y cómo eran las procesiones del día puntero en la Iglesia, saliendo las imágenes de la plaza.

Cada vídeo se ha realizado con aplicaciones de IA, uniendo secuencias y planos entre 2 y 4 segundos con varios intentos tras describir la situación. A los chavales presentes les llamó la atención el ver cómo un monaguillo encendía un cohete que llegaría a la parte alta del Angelote con el origen de las llamas. Impactó ver cómo se desplomaba la veleta, basándonos en la descripción en nuestras páginas.

También se buscó introducir el camión de bomberos que se estrenaba y cómo tuvieron que llegar con escaleras a lo más alto de la torre. Por último, con la fotografía que disponemos del ambiente de la plaza en el incendio, ampliamos el angular hasta recoger la torre y ver desde otra perspectiva cómo debió de ser el incendio y caída del Angelote.

Documentos y el cuadro de Eva Escobar
Reconstrucción. Retomanos el orden normal de la conferencia con la reconstrucción de la torre. En ella, compartimos que se pidió ayuda al Ministerio de Gracia y Justicia para sus obras urgentes, aunque fueron insuficientes, 1.500 pesetas, que no se harían efectivas hasta dentro de dos o tres meses. Se necesitó tiempo, se pedía reaccionar a la gente y se promovió una suscripción popular.

Se temía por las lluvias y no se pudo reconstruir en los seis meses posteriores. Se tuvo que esperar al 7 de enero para levantar los andamios y el 20 de mayo, El Angelote volvía a coronar la torre. Por cierto, que se tuvo que trasladar antes a Sevilla para su restauración.
La reliquia. Mostramos el documento de 1772 por el que se colocó una reliquia de Santa Eufemia en el pecho del mismo para proteger a la ciudad de los daños de las tormentas. Así como el permiso al Obispado para recolocar una nueva reliquia en el mismo lugar tras quemarse la anterior. Ésta fue cedida por las Religiosas de la Encarnación.

Última restauración y redorado. No queríamos concluir sin mencionar el desmontaje y recuperación de elementos perdidos y el dorado del mismo. Mostramos dos de las tejas que se renovaron y dos placas de añadidos que tenía la veleta.

Así nos hicimos eco de las actuaciones entre finales de 2010 y principios de 2011, con mucho material fotográfico y documental, siendo alcalde Ricardo Millán y asesor de la actuación Jesús Romero Benítez. En próximos números recordaremos esta parte final. En ella recordaremos la entrevista a Francisco González Romero, el recordado vecino de la zona que tenía 2 años cuando cayó El Angelote y nos evocó a sus recuerdos.

El cuadro. Y cuando la conferencia llegó a su fin, quisimos aportar nuestro homenaje particular a la efemérides. Pedimos al alcalde Manuel Barón y a la artista Eva Escobar que desvelaran un cuadro que se había mantenido en secreto hasta ese momento. Se trataba de un lienzo, donde ella ha realizado una representación historicista-romántica en la que una religiosa de las Carmelitas Calzadas del Convento de la Encarnación reza ante el Busto Relicario de Santa Eufemia mientras se incendia El Angelote. Una comunidad que tiene mucha devoción y vinculación a la Santa de Calcedonia y que ante el suceso, cedió su Reliquia para que se recolocara en el pecho del Angelote y mantuviera su protección.
Eva idealiza cómo fue ese momento en una celda del convento, inspirándose en el interior del propio convento. El tamaño del óleo sobre lino es de 81 por 65 centímetros, estando expuesto este fin de semana en el Museo de la Redacción de El Sol de Antequera de calle Encarnación hasta que se coloque en su próximo emplazamiento.

La artista dedica la obra a sus padres como queda reflejado en la parte trasera del mismo y en una baldosa a los “Hermanos Eufemia y Fernando de Antequera”, para que mantengan la devoción a Antequera Por Su Amor como testigos de su época. En nuestra edición digital ofrecemos un vídeo de toda la conferencia referida en estas páginas de historia.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes