miércoles 1 julio 2026
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Don Miguel de Cervantes Saavedra “Camarero”

El oficio de camarero es un lujo a destacar siempre. Con la amabilidad que te atienden, incluso como digo, a destacar, sus prestaciones ante avalanchas de público, que a veces nos encontramos en los servicios de restauración. De tal hecho, destacamos como principal ejemplo, el que nos dejó el buen señor, don Miguel de Cervantes Saavedra, cuando desempeñaba su oficio de “camarero”.
Corría aquel año de 1570, al mismo tiempo que el embajador de España en aquella corte don Juan de Zúñiga, anunciaba a Felipe II, la venida de Aquaviva, decía entre otras cosas que ere mozo muy virtuoso y de muchas letras y sin duda se refería a él Mateo Alemán, cuando afirma que vio en la corte a cierto monseñor enviado por Pío V, para tratar con Felipe II negocios de la Iglesia; añadiendo que este legado gustó mucho de algunos cortesanos de ingenio, y procuró de tenerlos familiarmente a su mesa, de llevarlos en su carroza cuando salía en público, de hacerles muchas mercedes, complaciéndose en tratar con ellos de varias cuestiones de política, ciencias, erudición y literatura.
Como Miguel de Cervantes asegura haberle servido en Roma de “camarero”, es de presumir, conociendo el carácter e inclinación de monseñor Aquaviva, que hallándose en Madrid, cuando se hicieron las exequias de la Reina, y el tiempo que don Miguel de Cervantes dedicaba la elegía al cardenal Espinosa, prendado de su ingenio y penetración, y acaso compadecido de su escasa suerte, le admitió en su familia y comitiva al regresar a Italia; cuyo viaje emprendía entonces con suma facilidad y frecuencia la noble juventud española, sin desdeñarse de servir familiarmente a papas y cardenales, como lo hicieron don Diego Hurtado de Mendoza, don Francisco Pacheco y otros para continuar en Roma sus estudios y conseguir por su influjo las más pingues o elevadas dignidades de la Iglesia: ó bien dejaban su patria iniciados del deseo de ver mundo, y de probar ventura en el ejercicio de las armas, que aunque más estéril de riquezas, atraía grande reputación y esclarecido nombre en época tan gloriosa y memorable para el imperio español. (continuará)

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