Las atracciones mecánicas son uno de los atractivos de la Real Feria de Agosto de Antequera donde los más pequeños disfrutan con sus paseos por los «cacharritos», los jóvenes no tienen vértigo de las velocidades de los mismos y los mayores intentan sacar el niño que llevan aún en el interior.
Menos atracciones que en Primavera, se nota que en agosto hay mucha competencia, entre ellas la misma feria de Málaga capital. Pero no quita para el esfuerzo de los feriantes, con hasta 22 «cacharritos» diferentes, entre ellos los Coches de Choque, Maxi Dance, Auto Rally Triana, Paseo Marítimo, Super Bowl, Dragón, Látigo García, Camas Elásticas Tres en Uno, Palo Loco, Coches de Choque Infantil, Baby Pinto, La Olla, Tren de la Bruja, Martillo, Jaula, Tropicana, The King, Búfalos Locos, Colchoneta Patrulla Canina, Camas Elásticas, Maxirana y Adventure Game.
Así, desde el miércoles y hasta el lunes, son seis días de atracciones mecánicas donde se disfruta de las atracciones preferidas. Viajes entre 4 y 5 euros y entre 2 y 8 minutos, que hacen las delicias de este parque de atracciones en el Recinto Ferial. Entre viaje y viaje, los puestos ambulantes de los patos, las escopetillas, las patadas fritas o las tómbolas.
Así, los más pequeños tienen en los circuitos de coches y las colchonetas sus espacios más visitados. Para los más mayores, los clásicos y más solicitados son el Látigo García y el Tren de la Bruja. Son los dos referentes que pasan de generación en generación. Son dos puntos de encuentro donde padres e hijos, incluso con abuelos, pasan un viaje de vértigo con emoción en el Látigo, y un recorrido en busca de la escoba, mientras te ofrecen globos y buscarás cómo arrebatarle una escoba. Mientras, los agradables feriantes se suben a cualquier rincón para sacarte una sonrisa.
Junto a ellos, los coches de choque que son éxito asegurado y para los que no tienen vértigo, un martillo con dos cabinas que te subirá a lo más alto con unas vistas increíbles, pero con una montaña rusa de sensaciones. Además, una jaula circular y otra alargada que suben y bajan sin parar. Es la otra feria, la feria de la diversión donde se reencuentran compañeros del colegio, amigos de familias y generaciones en busca de volver a ser el joven que fue o deseando crecer para subirse en las atracciones más atrevidas. Pobres padres que creen que tienen aún 20 años y terminan destrozados… pero todo sea por acompañar al hijo en la aventura.


















