La Real Feria de Agosto de Antequera de 2026 terminó con un espectáculo de drones que sustituían a los tradicionales fuegos artificiales por el peligro de incendios y por respeto a las personas discapacitadas sensibles al ruido.
A las 12 en punto, 150 drones subían al cielo próximo al Recinto Ferial donde durante quince minutos, se movieron con diferentes colores para formar desde un «Bienvenidos» a una noria, un abanico, un circo, una montaña rusa, piruletas, algodón de azúcar… y terminando con la recreación del Dolmen de Menga, el Tornillo del Torcal, la Peña de los Enamorados y el letrero de Antequera.
Ha sido la segunda vez que los drones cierran las fiestas de verano y abren un camino que conduce al cambio. Cierto es que los fuegos artificiales son más espectaculares por el colorido y ruido, pero ante la posibilidad de poder contribuir a que personas con alguna discapacidad sensorial y evitar el riesgo de incendios, los drones han venido para quedarse.







