InicioCofradíasEl vicario Antonio Jiménez reza a la Virgen de los Remedios de...

El vicario Antonio Jiménez reza a la Virgen de los Remedios de Antequera con un «pacto de amor y devoción»

La festividad de la Virgen de los Remedios, Patrona Mariana de Antequera, comenzó a las 12 de la noche con la Oración y Salve en su santuario de calle Infante don Fernando, donde el vicario episcopal Antonio Jiménez Fuentes se encargó de rezar a la Virgen este año.

Así, tras una introducción con lecturas bíblicas de la solemnidad, el religioso trinitario procedió a la oración, ante la imagen patronal, ya preparada para su salida procesional de este martes 8 de septiembre, fiesta local. Comenzó destacando que la comunidad católica de Antequera articula «su identidad y peticiones a través de la figura de Nuestra Señora de los Remedios, consolidándola como el nexo central entre su fe, sus desafíos históricos y sus aspiraciones futuras».

El sacerdote, como voz colectiva, estructuró una oración que no es sólo de devoción, sino un acto estratégico de cohesión comunitaria. Estableció una narrativa de más de 500 años donde la Virgen es el «remedio para las dificultades», creando un ancla histórica que legitima su vigente misión. Hoy sigue siendo centro de  preocupaciones contemporáneas desde la protección de familias, enfermos y migrantes, hasta la petición de guía para los líderes cívicos y religiosos de la ciudad.

Evocó las palabras del apóstol Santiago a Fray Martín de las Cruces al entregar la imagen de la Virgen, designándola como «el remedio para la ciudad de Antequera». Recordó que Ella «se dejó hacer por Dios» con una fortaleza donde «guardabas todo aquello en tu corazón» con una mirada compasiva, que prioriza a «los humildes y sencillos de corazón, los pobres y necesitados».

En la parte final de la misma, presenta a niños y jóvenes, y se recuerda a los mayores y a los que han fallecido. Pidió por los enfermos, los inmigrantes, los necesitados y las víctimas de la violencia. Se encomienda a Ella para la vida de la Iglesia local, desde sus pastores y monasterios hasta sus cofradías y laicos.

Se congratula de la misión de la Esclavitud que lleva siglos venerándola día a día durante todo el año. Y terminó parafraseando al poeta de la tierra Espinosa cuando dijo «en una oración su amor a ti, María de los Remedios. ¿Quién puede dejar de querer a quien no puede dejar de ser querida, a quien, por querer, deja quererse, y es todos los remedios, aun a los descuidados de su remedio? A cuyos hermosos ojos, Patria del Sagrado, de quien el sol es su reflejo, que hablan piedades, que persuaden premios. Envió el corazón ardiendo en clara llama por mensajero de sí mismo, Para que siempre la lave entre los infinitos trofeos de su templo y entre las imágenes de cera de su sagrario».

Y concluyó su oración con: «Nuestra Señora de los Remedios, Patrona de Antequera. Patrona y señora nuestra, Ruega por tu ciudad, Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios y Madre nuestra, ahora y por siempre. Amén». El acto contó con un coro y las peticiones finales que concluyeron con la Salve y la entrega de un pergamino por parte del esclavo mayor Justo Muñoz Blázquez.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes