Antequera cuenta desde el pasado 2 de septiembre con una nueva campeona del mundo, en ese caso, de Atletismo Máster 75 en 400 metros, Pepi Sánchez Quintana, que se trajo desde Daegu en Corea del Sur una medalla de oro.
Ya de vuelta con esa enorme satisfacción y logro conseguido, la entrevistamos. Si me lo permiten, recuerdo la primera conversación que mantuvimos en febrero de 2020, le costaba reconocer su talento y llegó con sus primeras medallas andaluzas en Máster 70. Aquellas medallas se han transformado en oro, en uno de un valor incalculable.
Llega radiante, porque su felicidad es máxima y así lo transmite en cada una de sus palabras: “Le doy las gracias a todo el pueblo de Antequera que me han recibido con los brazos abiertos, con mucha alegría, además demostrada y sobre todo a mi familia, a mi entrenadora que ha sido un apoyo importantísimo para mí en el viaje”.
Como bien señala y corroboramos cuando le hacemos la fotografía que ilustra esta entrevista, los ciudadanos no paran de darle la enhorabuena: “Me han recibido con los brazos abiertos por todos lados, no me dejan de andar, todo el mundo felicitándome y además, que lo veo que es de corazón, que lo sienten de verdad”. Se siente agradecida por todo ello, expandiendo sus palabras “al Alcalde, por supuesto y a toda la Corporación Municipal que está muy contentos también conmigo”.
Nos habla de sus primeras sensaciones para la carrera y cómo la preparó con su entrenadora, Malu Baena: “Nada más que al principio, cuando tú sabes que te va cogiendo la cámara calle por calle y te van diciendo el nombre y todo; yo nada más que cuando vi aquella cámara y pensé, hay tanta gente ahí detrás mía, pendiente ahora mismo de mí, y me dije por vosotros va esto. Y entonces hice una carrera preciosa, no me costó trabajo ninguno, la tenía muy estudiada. Malu me la había estudiado al milímetro. Según como hicimos una semifinal primero, entonces mi rival, que es Sarah Roberts, que es la que teníamos ahí, que es un una atleta de primera muy reconocida en todo el mundo. Y entonces ella corrió delante de mí en la serie primera y entonces hizo 1.26 y pico y yo hice 1.29. Malu me estudió muy bien la carrera y me dijo, tú tranquila, no salgas muy deprisa, ligera, pero controlando que controlas a las americanas y Sarah que viene detrás tuya. Y en los 200 metros, ahí empieza tu carrera y ahí das todo lo que puedas. Y ahí empezó mi carrera y ya en los 100, cuando ya vi que me cogía es donde di el sprint final y me la comí”.
Como se suele decir se la comió con patatas, con todo el respeto del mundo: “La chiquilla llegó asfixiada y yo llegué, sería el mismo nervio, la alegría que yo creo que esto también es influyente y con ese esfuerzo que ni te das cuenta que estás cansado. Y yo llegué, ya te digo, nueva, nueva, vamos, estupendamente, Muy feliz, muy feliz, me parecía mentira. Digo, por favor, que soy la campeona del mundo, es que es muy fuerte”.
El recorrido hasta ser campeona del mundo
Le recordamos en este punto sus inicios y cómo ha ido cosechando medalla a medalla, Andalucía, España, Europa y ahora del Mundo. “He ido conquistando y haciendo cosas, superándome a mí misma, porque soy muy constante. Después soy muy competitiva, yo lo reconozco”. Y es que convirtió lo que para ella era una salida para ganar bienestar, en un deporte profesional, el atletismo: “Como sabes, yo estaba haciendo montaña, pero después llegaba a los campeonatos o a la media maratón y te encontrabas sola. No tenía a nadie para correr de apoyo. Entonces me hablaron de Malu, de esta chica que llevaba un club de mujeres en Antequera y hablé con ella. Ella me hizo una prueba en la pista de atletismo, me hizo dar cinco vueltas, que todavía no se me ha olvidado; y vio algo, vio alguna actitud en ello y a partir de ahí me federé en febrero. Y ya hice el campeonato de Andalucía después de España y hasta hoy. Me he ido superando porque no tenía técnica ninguna”. Trabajó poco a poco junto a Malu “que sabe muchísimo del atletismo con mucha cultura desde que era chica y entonces me ha enseñado paso a paso, me ha ido metiendo y ahí, queriendo y admirando este deporte tan bonito que es el atletismo”.
Le pedimos un mensaje para cualquier persona, que le sirva como un ejemplo de superación, “que prueben, que hagan cosas que no se sabe lo que la vida tiene o lo que tú eres capaz de realizar. No tiene por qué ser en correr, sino andar o bien hacer yoga o hacer pilates, Pero que se muevan, moverte porque no sabes física y mentalmente cómo eso te ayuda, porque es que te encuentras mucho mejor y estás más feliz; y a nivel de problemas te ayuda muchísimo el deporte”.
Y sin límites de edad “no hay límite de edad. Yo una cosa que digo que en mi carné pone que tengo 76 años, pero yo mental y físicamente digo esa edad no la puedo tener, pero sé que está ahí”. Al verla correr con esa alegría e ímpetu demuestra que los números son sólo números y para nosotros, el único número que importa es el de ser la primera del Mundo.





