Sí, lo ha leído bien: el «Don Juan Tenorio» de Antequera. Y lo es porque la Asociación Cultural ‘Antequera Teatro’ lo borda interpretando y adaptándose a los espacios escénicos, en este 2026, la Casa de la Cultura. Jordi Aguilera le da las maneras locales bajo su dirección y Paula Ramírez como «Don Juan» junto a un José Francisco García «Guti» que se estrena como «Don Luis Mejías» y la increíble Irene Ruiz como «Doña Inés». Creíamos que se iba a tener en falta el increíble pasaje de San Juan de Dios, pero han sabido darle la magia de la obra de José Zorrilla entre el bajo de la Sala AFA, el ambiente de subida por las escaleras y el escenario del propio salón de actos.
Este año han sido dos sesiones: domingo 1 y lunes 2 de noviembre a las 19,30 horas. La entrada ha sido gratuita y en una hora se agotaron las localidades, 100 por cada sesión. Éxito que demuestra la calidad de la obra, su interpretación y el buen hacer del grupo teatral. Se tenía expectación por ver cómo adaptaban las escenas tan bien conseguidas en San Juan de Dios de años atrás. Y se evidencia que 200 localidades son mínimas para una ciudad como Antequera. Apasionados del teatro sueñan con la ampliación de sesiones este año y de volver en el futuro no lejano a disponer de espacios como el añorado Teatro Torcal.

Una obra de 1844 con el amor, la pasión, la sociedad de Sevilla y los líos entre grupos
Por muchos años que pasen… hay momentos únicos e irrepetibles que no te cansas de vivir una y otra vez, contando los días que restan para volver a vivirlos en 2027 con la incógnita de dónde. Es lo que ocurre en Antequera con la representación de la obra «Don Juan Tenorio», donde el grupo local de apasionados por el teatro consiguen darle un toque distinto que te cautiva más aún.
La Asociación Cultural Antequera Teatro, con Antonio Navarro al frente, y la Escuela Municipal de Teatro de Antequera, con Jordi Aguilera y Paula Ramírez, han vuelto a poner la maquinaria en funcionamiento para esta obra que se ha convertido en esencial para el Puente de los Santos y Difuntos. ¡Hay que hacerla patrimonio local de la ciudad!
La historia comienza, cómo no, cuando don Luis Mejía y don Juan (increíbles de nuevo Paula Ramírez y un debutante José Francisco García «Guti») se vuelven a encontrar en la hostería del Laurel de Buttarelli, en Sevilla, tras la apuesta de un año anterior cuando se retaron a quién se batía en más duelos y seducía a más doncellas.
Ahora la contienda es embaucar a una novicia y a la prometida de don Luis, doña Ana de Pantoja. El público no pierde detalle de cómo fue este drama donde los dimes y diretes, intereses, habladurías y engaños llevaron a una disputa entre el elenco de actores, quienes protagonizan un cruel desenlace que termina con un viaje, el regreso a Sevilla y comprobar el mausoleo de una amada…
Y, sin duda, terminamos con… «¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor? Esta aura que vaga llena de los sencillos olores de las campesinas flores que brota esa orilla amena; esa agua limpia y serena que atraviesa sin temor la barca del pescador que espera cantando el día…». Continuará en 2027, ojalá que con más aforo y más funciones porque son muchos los que se quedan fuera y muchos los que no dudan en volver a vivirlo. Imaginen lo que podría ser para la Cultura con conferencias, promoción y sesiones para todas las edades.

Al habla con Antonio Navarro y Jordi Aguilera
Antes del estreno conversamos con Antonio Navarro y Jordi Aguilera, presidente del colectivo y director de la obra. Ambos coinciden en la consolidación de «Don Juan Tenorio» como una tradición cultural indiscutible en Antequera, lo que «exige profesionalizar la puesta en escena y maximizar el aforo». Tras cinco años de trayectoria, la producción ejecuta un traslado estratégico desde la iglesia de San Juan de Dios hacia la Casa de la Cultura, sacrificando la grandiosidad monumental del espacio previo para ganar proximidad, matices interpretativos y control escénico.
Este movimiento obligó a Jordi a abandonar la actuación como Don Luis Mejía para asumir exclusivamente la dirección artística y técnica, respondiendo a la complejidad de luces y efectos requerida por el nuevo recinto. El éxito de taquilla confirma que existe una demanda desbordada que supera la capacidad instalada actual; sin embargo, ante la imposibilidad técnica de trasladarse de inmediato al Teatro Torcal, la viabilidad futura del proyecto depende de incrementar el número de funciones en la Casa de la Cultura para garantizar el acceso del público antequerano.











































