lunes 11 mayo 2026
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Don Tomás: “El Señor tiene un gancho especial”

Desde hace 15 años, las parroquias de San Juan y de San Miguel de Antequera tienen un párroco que contribuye a su vida y, en especial, a fortalecer la devoción al Señor de la Salud y de las Aguas. Las misas de los domingos son la fusión de devociones y práctica de familias que se unen para celebrar la Eucaristía con el buen hacer del sacerdote de 76 años.

Viajamos en el tiempo y le preguntamos qué sabía del Señor de la Salud y de las Aguas antes de su destino a Antequera. “Nada. Yo venía de Málaga, de la Parroquia de María Madre de Dios, en la carretera de Cádiz, casi cerca de Torremolinos, una realidad totalmente distinta a la de Antequera”.

La primera vez que entró a San Juan ¿qué pensó? “La iglesia de San Juan se me vino encima porque no había casi nadie en mi toma de posesión, unas 15, 20 personas. En San Miguel sí que hubo más gente, lo que pasa que luego empezó a conocerme la gente y ya la cosa es distinta”.

Con el paso de los años, ¿cómo es la devoción al Señor? “Es muy grande, no solamente en Antequera y en el barrio de San Juan, sino de gente de fuera. No paran de llamarme por teléfono porque quieren venir algún día de la novena, preguntando que cuándo está abierta la iglesia. Entonces pregunto, ¿de dónde viene? ‘Yo es que vivo en Barcelona, yo es que vivo en Valencia…’. El Señor arrastra a mucha gente”.

Cuando usted se acerca al Señor, se pone ante sus pies y le mira, ¿qué siente? “La imagen llama la atención, es muy realista, de un Cristo muerto, pero es bonita, la imagen arrastra, la imagen llama en el camarín, en la capilla, con las luces, todo eso arrastra”.
En el Cartel, destacó que aunque es un Cristo muerto, está vivo. “Es la realidad. Muchas veces, cuando sabemos que estamos en Pascua, que Cristo ha resucitado y está vivo. Entonces, la imagen, cualquier imagen que podemos ver, se viene a la Salud y de las Aguas. Pero claro, nosotros ya no hablamos con un muerto, hablamos con un vivo y la imagen que nos une es al Cristo resucitado”.

Cuando comparte que en Antequera procesiona un Cristo crucificado en mayo y bajo palio, ¿qué le dicen? “Me preguntan que por qué no sale el Viernes Santo o en la Semana Santa y tú dices que esto es otra cosa. La verdad es que es una realidad. Hay en otros sitios crucificados que salen en primavera y es el tema de la de florecer la cruz, cuando se celebra el la exaltación de la Santa Cruz y o las cruces de mayo”.

Las novenas
y el relevo generacional
Vamos a las novenas. ¿Qué le dice a los hijos, a los nietos, que están llamados a mantener la devoción al Señor legada por sus padres, abuelos…? “Yo pienso que es un poco el tema de la patria chica, porque de alguna manera hoy en día vivimos en una sociedad muy globalizada. Entonces antes la gente nacía, crecía, vivía y moría en la misma ciudad y trabajaba. Ahora ya no, ahora se trabaja, se ve en un lado, se trabaja en otro lado y por todo el tema de la inmigración y gente de Antequera que se va fuera, que se ha ido fuera.

Entonces, yo me pregunto que cuando se mueran los que ahora son los viejos, ¿qué va a pasar con los nietos? ¿Van a seguir con esa devoción? Porque los abuelos y los padres sí que lo hacen y de hecho vienen en el mes de mayo y a la procesión a alumbrarle. Hoy vivimos en una sociedad muy secularizada y los niños nuestros son niños de secularizados. Yo lo veo, por ejemplo, en la gente joven. Antes en las iglesias había su centro juvenil, los niños cogían y hacían su catequesis de primera comunión, continuaban la perseverancia. Todo se hacía alrededor de la iglesia. Los salones parroquiales a veces se convierten hasta en discotecas para los niños chicos. Eso era antes. Hoy en día tienes que competir con el fútbol, el kárate, el balonmano, la danza, el no sé qué, el no sé cuánto…”.

¡Qué trabajo tiene el nuevo obispo! “Creo que el obispo tiene varias cosas buenas. Primero que es joven, tiene 58 años, está en pleno rendimiento. Segundo, es un tío muy cercano y fíjate los detalles que ha tenido este hombre a reunirse con los curas. Ha venido un día en Semana Santa, no para presidir una procesión, sino para callejear y ver el ambiente. En definitiva, lo que necesitamos los andaluces, no gente muy estirada, necesitamos gente que viva con nosotros, que esté con nosotros y éste tiene buenas intenciones”.

Vamos terminando, ¿Qué tiene Antequera, qué tiene el Señor para que le dé esa vitalidad a don Tomás de seguir con nosotros? “Lo lógico es que los curas no duren tanto. Voy camino de los 16 años y sigo. Una cosa buena es que el Señor de la Salud y de las Aguas es absorbido por el clero de Antequera. En las novenas, siempre pasan todos los curas, porque vienen contentos, incluso de fuera también algunos que han estado aquí. Eso significa que el Señor tiene un gancho especial y no solamente a la gente, a los seglares, sino también a los curas”.

Así es don Tomás: claro, directo, sencillo… un sacerdote que lleva ya 15 años con nosotros, algo poco usual. Sus devotos y quienes le aprecian le consideran como un antequerano más y les encantaría que siempre se quede en esta tierra y lo más cerca del Señor de la Salud y de las Aguas.

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