La Cofradía de “Abajo” presentó el viernes 22 de noviembre la restauración que ha llevado a cabo la empresa local Chapitel, en el retablo de la Capilla del Dulce Nombre, dentro del plan de la Junta de Andalucía de conservación-restauración e inventario de bienes muebles pertenecientes al patrimonio histórico de carácter religioso en Andalucía.
El acto fue conducido por el secretario Félix Jiménez, quien dio la bienvenida a todos los presentes, entre ellos al hermano mayor honorario, Antonio Carrasco, así como al teniente de alcalde Antonio García Mendoza y los concejales Paqui Sánchez y José Manuel Fernández.
Cedió en primer lugar la palabra al directivo Francisco Maeses, que fue quien compartió cómo surgió el proyecto y dio paso a Alfonso Romero, trabajador de Chapitel, empresa que ha desarrollado el trabajo. Fue quien desgranó con proyección de imágenes, el proceso de restauración. Al término de la misma, la teniente hermana mayor Puri Vidaurreta entregó una placa a Rafa Ruiz de Chapitel, en agradecimiento a su labor.
El retablo de la Capilla del Dulce Nombre
Este programa andaluz subvenciona el 80 por ciento de la restauración, teniendo que aportar el resto la entidad que lo solicita como así ha sido. Un retablo que se conoce se su existencia en la segunda mitad del siglo XVII. Sufre con el paso de los siglos, diferentes deterioros hasta que a mediados del siglo pasado, se desmonta y traslada al Museo de la Ciudad. En el año 2006, con la recuperación de la capilla, vuelve a su lugar donde ahora se ha consolidado.
El retablo se alza sobre tablas estofadas con motivos vegetales de candelieri y grutescos, en cuyo centro se encuentra el sagrario con una puerta posterior y con una representación pictórica de San Juan Bautista Niño. “Este cuerpo se articula en tres calles de hornacinas divididas por columnas salomónicas profusamente decoradas con temática floral”, se expone en la memoria.
El segundo cuerpo se organiza en torno a un baldaquino central sustentado por cuatro columnas salomónicas y rematado por una cúpula. A la derecha del mismo, una pintura sobre lienzo representando la Circuncisión de Jesucristo, y a la derecha una escena de la Santa Familia. Coronando estos elementos, un lienzo de gran formato del pasaje de la Anunciación, enmarcándose todo el conjunto con un marco dorado y policromado.
En la madera del retablo, se ha eliminado el polvo, se han consolidado los materiales, se tuvieron que desmontar y trasladar a la sede de Chapitel piezas y los lienzos para su tratamiento. Las grietas, fracturas y agujeros en la madera se han reinterpretado en su estilo original con moldes de silicona. La reintegración cromática se ha realizado con témperas e iriodin.
En las pinturas, tras la aspiración de los depósitos superficiales, se protegieron mediante la técnica del empapelado con papel japonés y cola de conejo, fueron desmontados de sus bastidores y se comenzó con su fijación mediante humedad, color y presión.
Desde ahora, se recomienda no colocar material de iluminación eléctrico, ni a base de velas de cera, debido al riesgo que suponen los vertidos, quemaduras, o fallos de tipo cortocircuitos.