La Virgen de los Remedios cerró sus fiestas de 2026 en Antequera, con la procesión en una tarde-noche con altas temperaturas, con 34 grados a la hora de salida, tras la misa en su santuario.
El vicario episcopal, el trinitario Antonio Jiménez, presidió la misa, concelebrada por el párroco Serafín Corral, el diocesano José Ignacio Postigo, el salesiano Javier González y el trinitario Vicente Elipe.
En la consagración, se cumplió la tradición y la concejal más joven, Marta González, rindió el Pendón de Antequera, siendo acompañada
por el alcalde Manuel Barón. Junto a ellos, los tenientes de alcalde: Juan Rosas, Antonio García Mendoza, José Manuel Fernández y Elena Melero; y los concejales: Sara Ríos, María Enrile, José Luis Ruiz Espejo, Francisco Calderón y Dolores Melero.
Junto a ellos, representantes de las cofradías de Gloria y Pasión, de la Agrupación de Cofradías, así como de la Orden del Infante don Fernando y Santa Eufemia, con el gran maestre Enrique Ruz, así como la Regidora Macarena Espinar y sus manolas.
El grupo Euterpe acompañó musicalmente desde el coro alto. Al final de la misa, el esclavo mayor, Justo Muñoz Blázquez realizó una acción de gracias.

La procesión
Seguidamente, a las 20,13 horas, comenzó la salida de la procesión del templo patronal. Justo Moreno Muñoz, hermano mayor de insignia,
condujo a los hermanacos en la compleja salida, dando el “arriba” a los 48 cofrades que la llevan sobre hombros, vestidos con traje oscuro. Le dedicó el «arriba» a España.
El cortejo lo abrían tres acólitos con una cruz alzada y dos faroles, seguido del guion de la Esclavitud, con su esclavo mayor Justo
Muñoz Blázquez, al que acompañaron representantes de cofradías de Gloria y Pasión más lo que ya estaban desde la misa.
Luego cuatro monaguillos, tres acólitas con dalmática roja repartiendo estampas, tres con dalmática celeste con un
gallardete de plata, cuatro dalmáticas de color verde y crema, una joven portando la Reliquia de San Manuel González, un nuevo cuerpo de
cuatro acólitos con dalmáticas rojas con ciriales, dos jóvenes de monaguillo portando el estandarte bordado con el emblema de la Esclavitud.
Seguían los sacerdotes celebrantes, dos acólitos turiferarios con dalmáticas crema, un monaguillo con incienso, dos acólitos con ciriales y dalmáticas de terciopelo bordadas en oro. Turno para el trono, escoltado por una pareja de la Policía Local.
Tras Ella, el alcalde Manuel Barón con la concejal Marta González que portó el Pendón, acompañada por los tenientes de alcalde y
concejales citados en la misa, salvo García Mendoza que fue de hermanaco. Devotos y la Banda de Música Vera Cruz
de Almogía que interpretó marchas, meciendo el templete al son suyo.
Salida por una concurrida calle Infante don Fernando, con saludo ante la puerta de San Agustín con la Cofradía de La Pollinica. Bajada por Lucena, paso por Cantareros, San Luis, Infante Don Fernando y regreso a su templo pasadas las 22,15 horas. El cuerpo procesional
se fusionó y aguardó la llegada de la Virgen. Con «Encarnación Coronada» la Virgen dio la vuelta completa hasta ponerse de espaldas a la iglesia. Bajó al suelo y terminó la procesión.
(Habrá ampliación)

















