El Triduo de la Virgen de los Dolores concluyó el 27 de marzo en cuyo último día, las religiosas franciscanas de Antequera concedieron una reliquia de la Beata Madre Carmen a la Cofradía del Jueves Santo.
Así, tras misa presidida por el párroco Francisco de Paula Aurioles, la Madre General Joaquina González hizo entrega al hermano mayor, Francisco González, de una reliquia de la Beata que potará la Virgen a sus pies en el palio procesional.
Se le entregó un agradecimiento y una medalla de la hermandad de Santiago a la descendiente de la Beata antequerana camino de la santidad. Entre los presentes, el alcalde de la ciudad, Manuel Barón.
Terminó el triduo santo como destacó el consiliario, pidiendo a los presentes que se rece, que se viva una intensa Semana Santa desde puertas para adentro hasta las calles con las procesiones.
Un triduo donde destacó el sencillo, pero profundo altar cuaresmal con la Virgen con su manto recogido en señal de realeza, a los pies del pueblo.






