Antequera es una ciudad de deporte, un lugar en el que cualquier modalidad puede llegar a ser una buena alternativa para hacer ejercicio y se fijan en nuestra mirada. Entre los distintos clubes irrumpió hace cuatro años el Club La Vega Vóley pasando de 36 primeros miembros ha casi cuadruplicar su cifra.
Hablamos con su presidenta, Verónica Carmona y con Zacarías Gómez, responsable también de la parcela técnica, porque es un club de poca vida, pero a la vez, de mucha acción. Carmona, que a la vez es también árbitro, conoció que había un grupo de personas que buscaban entrenadores, y tras contactar y ver cómo poder hacerlo “me puse a la cabeza sin saber lo que nos íbamos a encontrar ni saber quién iba a formar parte. Después apareció Zacarías y formamos la familia un poco, desde gente que estábamos en contacto y empezamos arrancando desde 36 y luego a través de redes sociales empezamos a duplicar. El primer año duplicamos 60, siguiente años ya éramos 100 y hemos crecido a pasos agigantados”.
Y ahí empezó todo, de hacer quedadas para jugar a voleibol a tener un grupo “con una doble vía, por un lado, la Escuela de Iniciación por un lado y después de Tecnificación. Poquito a poco van entrando en el juegos y en la dinámica de sistema de juegos, de táctica, digamos; y después, a partir de ahí, normalmente en la escuela, después de un año, a partir de ahí entran en equipo federado”; desdoblando algunos en grupos A y B, porque “nuestra filosofía es que todo el mundo puede jugar deporte, todo el mundo”.
Confiesa Zacarías que su aliciente pasa por ahí en “coger a veces jugadores y jugadoras que no saben nada y en una planificación de escuela, después de iniciación a la competición y después de competición, pues se van formando”, una dinámica con buenos resultados.
Además, en el Club también organizan competiciones, desde “los dos campamentos que tenemos todos los años, en Navidad y otro en verano; organizamos la Liga de Primavera” que es una especie de “liga de mantenimiento”, que juegan hasta final de curso “compitiendo y en esa dinámica es como vamos haciendo crecer a los jugadores”; porque muchos luego siguen con el vóley playa en verano, en las instalaciones de Antequera y del Ceulaj, en Mollina.
Abarcando a la comarca y provincia
No trabajan con el voleibol sólo en Antequera, sino que también la Escuela Municipal que tienen en nuestra ciudad, tiene su continuación en Mollina.
Este punto hace que el Club capte a jóvenes de poblaciones cercanas: “Aquí han venido niños de Casabermeja, vienen del Valle, Bobadilla, Archidona, Humilladero… Estamos teniendo niños de todos sitios, lo que pasa es que no podemos centrarnos en varios sitios por falta de entrenadores, entonces estamos ahora mismo Antequera y Mollina, pero que si aparecieran más entrenadores, cabe la posibilidad de quizás extendernos un poco, sobre todo por darle cabida a diferentes sitios que empiecen a practicar el deporte”.
Uno de esos puntos para trabajar para el futuro, son los entrenadores: “Uno de los trabajos que hace el club es intentar crear entrenadores. Empezamos con jóvenes que se pegan a nosotros, digamos, como segundos entrenadores, y en ese año intentamos que hagan el primer nivel. Nosotros empezamos el club hace cuatro años con carnet de entrenador, el de Verónica y el mío. Y ahora pues estamos casi 8 ó 9”. Y ese objetivo lo tienen muy presente, “la Escuela de Entrenadores es uno de nuestros propósitos, para que surjan más porque ahí, podremos llegar a más sitios”.
La competición y el crecimiento personal
Centrados en la competición, cuentan con equipos desde la Liga Educativa con un equipo mixto Infantil, hasta pasar por las distintas categorías tanto en femenino como en masculino; así como los equipos Sénior en Segunda División.
Cuesta destacar a alguno de ellos, pero señalan los resultados de las categorías masculinas muy buenos “tanto Cadete Masculino que pasa a la siguiente fase, el Juvenil Masculino está ahí en cabeza también tercero y el Sénior Masculino, igual está tercero”, aunque este año sólo pasan a fase de ascenso, los dos primeros, por lo que pueden estar condicionados por esta circunstancia para ellos. En cuanto a los equipos femeninos, el Juvenil, tiene como objetivo estar “entre las los primeros puestos”. Pero destacan especialmente, que ellos tienen marcado unos objetivos desde primera hora y ellos “tienen que luchar por eso” a la vez “queremos que todos vayan viendo que son equipos referentes que vienen del mismo sitio y todos están luchando”, pero con objetivos a largo plazo.
En este sentido, no sólo la competición está, sino también la formación “es fundamental. Nosotros tenemos un lema que en voleibol sólo ganas amigos, eso es fundamental. El ambiente amable hacia la persona que integran los grupos es fundamental y empieza por la relación entre ellos mismos. Los entrenadores tienen que cuidar esa relación. Y el club tiene que potenciar esa relación y incluir incluso a las familias”.




