Cada persona tiene en su corazón el lugar donde nace y una imagen con la que crece. Es el caso de don Francisco Bermúdez Muñoz, que nos dejó este martes 20 de enero con 71 años. Francisco era del Valle de Abdalajís y se le conocía cariñosamente como “El Valluno”.
Fue hermanaco del Dulce Nombre de Jesús desde el 1986 a 2006 y fue quien transmitió a su familia la devoción a la imagen nazarena de la cofradía de Santo Domingo, de la que fue directivo. Trabajó como ferrallista, encofrador y hostelero. La caza era una de sus aficiones, pero su pasión: su Dulce Nombre y su familia. Así se lo transmitió a sus hijos Francis y Carmen, a sus hijos políticos; a sus nietas Elisabet, Teresa y Valeria; a Alicia, a sus bisnietos Irina y Alexis.
Toda devoción tiene un inicio y toda familia tiene un referente. Desde este año, todos ellos, al ver al Dulce Nombre en la calle, en su altar y en sus cultos, sentirán cerca a su abuelo, a su padre, a su amigo de las andas, Francisco Bermúdez Muñoz “El Valluno”.




